
Fue el primer encuentro: el joven maestro polaco Román y la bellísima Tate se aliaron para encontrarse en una Transilvania fría y nevada para tener su primer baile; un baile de seres especialmente muertos, especialmente hambrientos de sangre, que una noche en el inmenso castillo del señor y de su heredero organizan un baile, un particular baile entre espejos que no reflejaban nada, solamente al trío principal de su reparto.
Roman, aprendiz de brujo/director, se puso también ante la cámara para acompañar a su joven descubierta artriz y hermosa compañera, que pronto se convertiría en su esposa. Un matrimonio particularmente popular y especial. El joven polaco que se hacía un hueco en el atestado mundo del cine y la joven bella que conseguía llegar a la fama. Pero esa película fue el preámbulo para una invitación mucho más peligrosa que estar entre vampiros…. fué la invitación para que el autollamado Satán y sus discípulas se reuniesen en aquelarre para llevar a cabo una de la más sangrientas historias del crimen de USA. Y quizás esa locura de terror/humor que bullía en la cabeza del joven polaco sirviese de espoleta para que los sueños de un loco se convirtiesen en realidad y el domicilio del matrimonio de cine se transformara en la auténtica película de terror, algo que el joven director jamás llegó a imaginar.
Esta película realizada en 1967, cuando yo aún tenía 16 años, llegó a España en 1968, quizás la primera vez que la ví me produjo una especie de desconcierto por el hecho de que se salía de todos los moldes de las películas de vampiros. recuerdo que salí del cine extrañada y confusa, pero debo confesar que me reí mucho. Ese extraño baile entre el terror y el humor me había producido una especie de cosquilleo por el cuerpo que nunca había sentido. Las siguientes veces que le he visto y debo confesar que han sido más de 40, me han llevado a la conclusión de que fue una película mítica y que sentó bases importantes para un cine especial que llevaba nombre propio: Roman Polanski.

El argumento es sencillo, sin ningún tipo de complicación, llevado a cabo casi como un cuento de niños: El doctor Abronsius y su asistente Alfred, llegan a Transilvania en busca de lo que ha sido siempre el sueño del famoso doctor (loco diría yo), para demostrar que los vampiros existen. La locura del profesor y la inocencia de su ayundante, crean las situaciones cómicas que jalonan toda la película.
Su llegada a una posada, en la que el profesor está seguro de la presencia de un castillo donde habitan vampiros, es más que rechazada por los habitantes del pueblo que niegan que exista algún tipo de edificación por los alrededores. Pero la presencias de ajos y otros elementos protectores contra vampiros son hechos que no pasan por alto en la mente del loquillo profesor. Y es allí donde tienen la primera sorpresa y las primeras pruebas de que existen y están cerca esos seres de la noche que son la mayor fijación del profesor.
El rapto de la hija del posadero (SHARON TATE) mientras tomaba un erótico baño de espumas durante la noche en el único baño que había en la Posada, justamente en la habitación donde el profesor y su ayundante dormitan, es la prueba ante los ojos miedosos de un Roman jovencito e inocente de que el famoso conde con capa incluída existe. Naturalmente en la película el conde tiene un nombre diferente a la obra clásica, Von Krolock fue escogido por el propio Roman para dejar a un lado la clásica obra del insigne Stoker.
Y tras el rapto, doctor y ayudante salen en busca de la chica y llegan hasta el castillo, no sin antes tener un encuentro con uno de sus lacayos, bruto esclavo que come carne viva. Son recibidos con toda la amabilidad del mundo por el educado caballero que les invita a pasar unos días en su morada y sabiendo los gustos del profesor, le invita a su biblioteca privada, donde dormitan libros de un valor incalculable entre un manto de viejo polvo acumulado durante años. Y allí también conocen al hijo del conde que comienza a sentir cierta debilidad por el joven ayudante del profesor, insinuandosele inmediatamente.

El baile del castillo no tardaría en celebrarse y la chica de la posada es el postre final de aquellos invitados de carnes muertas, pero mientras ésto viene, las situaciones en el castillo te hacen reir, sonreir y hasta llegar a la risotada llana y plena que es realmente lo que Roman guarda en su carpeta de guionista. No hay una escena tan simple como es la entrada de los dos protagonistas (profesor y ayudante) en el recinto donde descansan padre e hijo vampiros que me haya hecho reir de esa manera. He visto esa escena miles de veces: el profesor atacasdo en la ventana y el ayudante haciendo maniobras para sacarlo; para mí ha sido una de las escenas más increiblemente cómica de todos los tiempos.

Pero lo que el profesor buscaba con clavarle la estaca a padre e hijo antes del baile, no sale bien, pierden las estacas, los crucifijos, y todo el material que llevaban en su loca carrera por el castillo mientras es de día. Y por fín llega la noche del baile.
En un patio interior del castillo, las lozas comienzan a levantarse y personajes añejos, vestidos con ropajes rotos y polvorientos se disponen a asistir a ese baile especial que tiene dos invitados especiales, disfrazados como el resto del personal: el profesor y su ayudante comienzan su danza con el resto de invitados; los dos señores del castillo y la ilustre y bella invitada…. pero hay algo que no llama la atención de nuestros amigos: el salón está lleno de espejos y los vampiros no se reflejan en los espejos. Y entre danza y danza, donde se rie sin parar con las tonterías más simples, todos quedan ante el gran espejo central y allí en medio de todos solo tres figuras se reflejan. Me imagino que saben quienes son.
Carreras, situaciones cómicas y agobios los que pasan el profesor y su ayudante, acompañados por la bella Tate hasta salir por pies y en coche de caballo del castillo, mientras son seguidos en una plancha sobre la nieve por el fiel ayudante del señor…. pero éste sigue de largo en su búsqueda con la muerte.. Y en la llanura blanca y hermosa de esa nieve que refleja la luna de la noche, el profesor llevando las riendas del caballo y en el coche el ayudante y su hermosa enamorada siguen el camino de la libertad…..
Pero, el profesor, viejo chiflado y despitado se queda medio congelado a las riendas del coche mientras su ayudante es chupoteado por la Tate que ya convertida en vampiro llevarán el mal a todos los rincones de la tierra.
Como ven el final es muy de Roman, especialista en terminar las películas al contrario que todo el mundo
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Ficha de la película:
- Polanski Productions/Cadre Films/Filmways/
M.G.M.
- Año:1967
- País: Gran Bretaña
- Duración: 118 minutos
- Director : Roman Polanski
- Interpretes :
Jack MacGowran
Sharon Tate
Alfie Bass
Ferdy Mayne
Terry Downes
Roman Polanski
Jessie Robbins
Fiona Lewis
Iain Quarrier
*Guión :
Roman Polanski y Gerard Brach.
*Fotografía :
Douglas Slocombe
*Música:
Krzystof Komeda
Y EL VAMPIRISMO SE EXTENDIÓ POR TODA LA TIERRA……………………………………
© DAMADENEGRO 
OSCARS 2009
Debería haberse llevado el Oscar a la mejor interpretación masculina, pero no ha sido asi. Llevo muchos años admirando su trabajo y su forma de actor peculiar….

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