OJOS FELINOS
31 oct 2009 Dejar un comentario
in intimidades, mis experiencias Etiquetas: ojos felinos, relato damadenegro

Mirada que tus ojos felinos hacen de mi corazón morir de pasión,
hermoso hombre-lobo que la luna transforma para mi en sueño sin fin.
Tres, me anuncian en el oído, van a ser tres;
¡¡que felicidad verte de nuevo a todo lo grande otra vez¡¡.
Y el sueño pesado cierra mis ojos y de pronto en la ventana algo rojo se refleja:
Son tus ojos.
Que deseas??
Te deseo…
Sueños, ay mis sueños… que me van a hacer morir¡¡.
Y serio y casi dolorido por mis suspiros, te acercas receloso;
me deja que acaricie tu hermoso perfil, no me miras, no quieres aturdite por tu propia pasión..
mírame y déjame después morir.
Y esos ojos rojos de ira se vuelven de pasión,
Tu boca cambia de rictus y una sonrisa se asoma a ese hermoso balcón.
Eres bello como animal, pero más bello como varón.
Chico te deseo, y en ese deseo me quedo.
Son tus brazos casi un cinturón que abrocha mi cintura y esos labios lazos de fuego
que me acarician y me hacen daño…
o es quizás el fuego de la pasión.
Miel derretida en baños de sudor.
Y mis brazos se cruzan en tu cuello, acariciando tu pelo,
hermoso mío y varón.
Quisiera morirme algún dia en pleno sueño de orgía
en tus brazos y teniendo tu amor.
Mi adorado animal, mi personaje amado,
este hombre que en animal domado me hace vibrar en mis noches de sueño y sexo y después,
el despertar que me trae siempre la duda:
ha estado o es sólo un sueño??.
Quizás alguien juegue con mi delirio y en pócima de encanto derrama algún elixir
que me deja hasta el frenesí dormida y despierta a la vez.
Y entre la duda de la verdad a oscuras y el aroma varonil,
confundo a mi lobo con otro que me tiene en duda y que abrigado en la penumbra se aprovecha de mi lado fácil.
Quizás seas tú…. a lo mejor lo eres, al fín
y al cabo de hombre-lobo también tienes, sigue así.
Y el aroma del bosque se aposenta en mi pecho,
que poco a poco desabrochas con despecho como si no quisieras herirme con tus manos de acero,
varón que me tienes loba¡¡¡ quita y tira mi ropa que desnuda quiero estar para tí.
Y en bramidos y gemidos, los lobos se han convertido en lamentos enamorados,
besos que casi muertos han dejado mis labios y
este hondo calor entrante que hace que el volcan estalle.
La pócima me tiene loca: estoy en sueños o es quien siempre me aloca??
Frenesí se vuelve todo y en uno de esos tormentos me levantas toda en peso,
y como una lanza te clavas en mí… la garganta se desgarra, los lamentos se hacen llantos,
los besos tan deseados, que no tengo tiempo de acabarlos en tu boca y los dejo por doquier.
Siento tu salvaje origen llegar hasta mis entrañas,
lobo me haces tan extraña que ahora me siento morir..
Loca y salvaje loba, pareja tuya hasta que el sol con sus rayos deshagan
este sueño fuerte que me está volviendo cada vez más loca.
Clamores lanzas al aire, salvaje hombre, gruñidos y un suspiro que te hace derrumbarte sobre mí.
El poder se ha derramado por todo mi cuerpo dentro y corre como lava ardiendo
hasta casi hacer mi corazón derretir.
Sudores que te aturden, amigo y animal querido, ahora no sabes ni siquiera que decir.
Y envuelto en tu pelo que sirve de manto a ese hermoso cuerpo que como encanto me tiene posesa de ti…
te levantas y me dices:
Me tengo que ir..
Y cierras mi puerta privada, cerrando también mi vida apasionada….
Y como si de un encanto volviese, de pronto a despertar… siento angustia en mi pecho,
me levanto y abro al pasillo, oscuridad y silencio y cuando llego al salón…
alguien desnudo está frente al televisor.
Me miras amado mío y preguntas: qué te ocurre??
Qué estás viendo en la tele?? te pregunto.
Una peli porno en el canal 18.
Vaya y hace mucho que estás ahí??
Algo, me dices con burla.
Y me siento a tu lado y al mirar la pantalla me veo y te veo…. que es eso??
El video que he grabado mientras hace un rato Lobezno te ha amado.
Mis ojos se han quedado fijos en los tuyos y
como una burla el brillo rojo ha aparecido en ellos y
con un guiño de colega has confirmado que brujería utilizas para hacerte convertir en mi sueño..
o quizás es este el sueño y el otro sea real.
Qué más da cuando al fín y al cabo eres mi Lobezno amado
quien me hace llegar el cielo con sólo sentir
tu celo y ese palmitar de amor que en tu pecho siento.
Vuelveme a embrujar mi cielo …..
®DAMADENEGRO2005
MUSEO SOROLLA – MADRID
30 oct 2009 5 comentarios
in mis experiencias, viajes Etiquetas: museo sorolla
Este año se conmemoran los 75 años del Museo Sorolla y hay que decir que merecía la pena estar allí en este año especial cuando todo huele y se ve como el genial hombre quería que fuese su casa, hoy museo, ante los ojos de los invitados.
El Museo Sorolla se abre en la casa que se hizo construir el pintor en 1911, donde trabajó y vivió con su familia los once últimos años de su vida. La apertura del Museo al público se produjo el 11 de junio de 1932 para dar cumplimiento a un anhelo del artista. Es “como si devolviera una riqueza que de él procedía”, frase lapidaria del pintor y la generosidad de su esposa Clotilde García del Castillo y de los tres hijos, permitió dar forma a esta intención primaria y abrió ventanas a la luz del legado museístico de aquella España de la época.
El Museo Sorolla alberga la pintura del gran artista y también el espíritu y la energía de su esposa y sus hijos. Joaquín Sorolla García participó en el proceso de creación del Museo, siendo director del mismo hasta su fallecimiento en 1948. Le releva su nieto, arquitecto y responsable de la institución hasta 1973. Un año después la dirección cae en manos del director Florencio de Santa-Ana, en la actualidad.
Todo el cariño y el respeto hacia la obra del artista por parte de los diferentes profesionales que han trabajado en el Museo a lo largo de sus 75 años de historia, le dan un sabor especial a la institución creando un punto de referencia en el catálogo de las casa-museo españolas, así como del estudio de la pintura española del cambio de siglo.
Exposiciones temporales.
-La casa Sorolla. Dibujo.
Del 11 de junio hasta el 14 de octubre de 2007; talleres didácticos los domingos: la casa del pintor o pintando un jardín…
-Expos Extraordinarias:
Visita nocturna a las salas y jardines del Museo
Concierto de música española de la época
Las noches del Museo
Apertura nocturna jueves. De 21:00 a 21:00 h. Del 14 de junio al 27 de septiembre
Concierto de Navidad. 21 de diciembre
Aperturas los miércoles por la tarde. Prolongación del horario habitual hasta las 18:00 h.
-Historia:
Joaquín Sorolla se establece en Madrid a finales de 1889, pero no será hasta 1905 cuando adquiere el solar donde construirá su vivienda-taller, actual Museo Sorolla. En 1909 le encarga al arquitecto Enrique María de Repullés y Vargas el proyecto de construcción, quien diseña un edificio de corte clasicista, con un atrio sustentado sobre columnas, que soportan la terraza de la segunda planta.
En 1910 Sorolla adquiere un segundo solar colindante al pintor Aureliano de Beruete. Este nuevo espacio corresponde a los jardines segundo y tercero, reducido este último por la rotonda del salón, y los dos primeros estudios. Como consecuencia de esta adquisición Repullés tuvo que modificar su proyecto y en verano de 1910 comenzaron las obras.
Posteriormente, Sorolla convencerá al arquitecto para que modifique la fachada principal. En la nueva versión cobra relevancia el carácter andaluz, manifestado en la zona ajardinada del exterior. Sorolla se implica de lleno en la construcción de su vivienda, alterando elementos en el transcurso de la obra. En este sentido, el artista muestra su gusto por Andalucía, incorporando elementos arquitectónicos de inspiración hispano-musulmana
La casa podía ser habitada a finales de 1911. Esta fecha se conoce con exactitud gracias a las fuentes periodísticas del momento. Federico García Sanchiz publica una reseña del edificio en La Noche de Madrid el 29 de diciembre, en la que incluye un amplio reportaje fotográfico. Las instantáneas muestran dos panorámicas del estudio del pintor (actual sala III), dos vistas del jardín y un ángulo del patio andaluz. Sin embargo, se ignora la fecha precisa del traslado de la familia Sorolla porque no existe documentación escrita ni gráfica. No obstante, un álbum fotográfico de Ricardo de la Riva, fechado en 1913, confirma que en esa fecha la casa estaba totalmente habilitada, aunque en el mismo se recogen instantáneas anteriores que imposibilitan la justa datación.
La conservación de la documentación gráfica en el archivo del museo ha permitido rescatar y mantener la idiosincrasia de lo que fue el hogar y taller del artista valenciano. El visitante observa esta originalidad al encontrarse en un museo, y a la vez sumergirse en una casa burguesa de principios de siglo XX. El valor y la singularidad del espacio perviven por el esfuerzo riguroso de mantener los objetos, muebles y cuadros tal y como se encontraban en vida de Sorolla. Se ha mantenido la fidelidad a su gusto decorativo, caracterizado por el eclecticismo, y la tendencia a mezclar los objetos nobles con populares.
El Museo Sorolla, a lo largo de sus 75 años de existencia, ha sido objeto de sucesivas intervenciones sobre el conjunto arquitectónico, con el objeto de mejorar el edificio y sus instalaciones. En todas ellas se han intentado recuperar, con distintos criterios, los ambientes originales que se fueron modificando con el paso del tiempo.
El 11 de junio de 1932 se abre al público y poco después el hijo del pintor, Joaquín Sorolla García, impulsó la primera modificación del espacio. En aquellos momentos, se podían recorrer tan sólo las salas de la planta principal, de las que se eliminaron muebles para facilitar el recorrido, y además se comenzó el acondicionamiento de la segunda planta para hacerla también visitable. Las obras se paralizaron con la llegada de la Guerra Civil, y no fue hasta el 26 de julio de 1945 cuando se inauguró esta segunda planta.
Con el aumento de los fondos de las colecciones de pintura, dibujo y mobiliario, como consecuencia de las donaciones del hijo de Sorolla, Joaquín Sorolla García, se remodeló el lugar ocupado por la cocina de la casa, convirtiéndolo en sala de dibujos, inaugurada en 1951. Sin embargo, algunos problemas debidos a la presencia de humedad en la sala obligaron a ejecutar obras y no fue hasta 1982 cuando se abrió definitivamente al público.
El 50 aniversario de la apertura del museo, en 1982, se celebró con la puesta en marcha de varias iniciativas. Por un lado, el 11 de junio se abrieron dos nuevas salas, una dedicada a exposiciones temporales, y otra centrada en el pequeño formato, espacios que en la actualidad han sido destinados a almacenes. La celebración del cincuentenario sirvió, asimismo, para realizar varias actuaciones: se acristaló parte del patio andaluz, se saneó la sala de dibujos, se publicó la primera edición del catálogo de pintura y se inauguró la exposición “El jardín de la casa Sorolla en la pintura de Sorolla”. Asimismo, se editó el primer vídeo sobre la vida del artista valenciano.
Posteriormente, en 1984 se aprobó un proyecto de remodelación de las plantas principal y segunda cuyo fin era recuperar, en la medida de lo posible, el carácter que la casa tuvo en vida del pintor y reorganizar las colecciones del Museo. El logro más importante fue la incorporación del ambiente original en la sala III, antiguo estudio de Sorolla.
En cuanto a los jardines del museo, estos suponen una carta de presentación y un atractivo añadido a la hora de visitar el centro. Es un claro ejemplo del cariño de Sorolla hacia Andalucía y del empeño por embellecer aún más la vivienda. En 1987 se inician las obras de restauración del jardín con el fin de rescatar su fisonomía original. No obstante, los trabajos se paralizaron en 1990 para acometer la restauración de la fachada del museo y atajar la entrada de humedades. Concluida esta restauración, se procedió a la nueva plantación del jardín.
La última actuación hasta el momento se inicia el 15 de septiembre de 2001, cuando, dentro del desarrollo del Plan Integral de Museos del Ministerio de Cultura, se cierra el Museo para ejecutar obras de restauración del edificio y de renovación del montaje museográfico de la salas de exposición permanente. Las actuaciones se centraron en :
Las Salas I, II y III del Museo, que constituyen una unidad tanto en su aspecto formal como expositivo y corresponden a la zona de trabajo del pintor: en ellas se realizó la intervención más importante, consistente sobre todo en la renovación de las cubiertas.
El exterior del edificio, donde se efectuó una limpieza y pintura de impostas, cornisas y balaustradas de la fachada, una vision sepia del jardiny se restauró la pérgola y las fuentes del jardín.
El resto del edificio, renovando pinturas y tapicerías, revisando la instalación eléctrica y la iluminación, instalando medidores de humedad y temperatura, llevando a cabo una amplia campaña de restauraciones. unificando toda la señalización y haciendo un nuevo planteamiento de la museografía más acorde a los criterios actuales.
Se dotó al museo de una nueva imagen gráfica y un nuevo logotipo.
Asimismo, antes de emprender las obras se acometió una revisión profunda del estado de conservación de todas las piezas que componían la exposición permanente, con objeto de aprovechar el tiempo de cierre para llevar a cabo los tratamientos necesarios: restauraciones en algunos casos, o simples limpiezas o adecuaciones en otros.
La idea fundamental que guió la restauración del edificio fue la de recuperar el primitivo carácter de estas salas. Así, el montaje museográfico parte de una premisa: la tendencia a la acumulación con que Sorolla colgaba los cuadros en su casa. Actualmente, se encuentran expuestas, entre pinturas, dibujos y acuarelas o gouaches, 250 obras del pintor. Las salas II y III mantienen todo su mobiliario original. En ellas se combinó la fidelidad al ambiente con una presentación temática que enriqueciera la visión de los aspectos más característicos de su pintura: los temas de playa, jardines y retratos. En estas salas se ha acumulado la mayor cantidad de pintura, tal como Sorolla lo hacía, poblando las paredes con filas superpuestas de cuadros.
Por su parte, el salón, comedor y antecomedor conservan fielmente su decoración original, donde se han mantenido los retratos familiares. En cuanto a los objetos que el artista coleccionó, como la cerámica popular que abunda en toda la casa, se trataron como decoración, tal como lo hizo Sorolla, sin intentar un tratamiento museístico o didáctico de las mismas.
El jardín del Museo Sorolla está considerado un espacio museístico más con la particularidad de encontrarse al aire libre. Este espacio recuerda el gusto por lo hispano-musulmán que proliferó en la España de Alfonso XIII.
Datos útiles:
-Dirección: General Martínez Campos, 37
28010 – Madrid
Teléfono: 91 3101584
Fax: 91 3085925
-Horario
De martes a sábado: de 9:30 a 15:00 h.
Domingo y festivos: de 10:00 a 15:00 h.
Cerrado: todos los lunes del año, 1 de enero, 1 de mayo, 24, 25 y 31 de diciembre, y dos festivos locales.
Horario ininterrumpido durante todos los miércoles del año de 9:30 a 18:00 h.
Precios:
-Precio de la entrada: 2,40 €
Tarjeta anual: 24,04 €
Precio reducido: 1,20 € (para titulares de carné joven, carné de estudiante o los correspondientes internacionales; para grupos vinculados a instituciones de carácter cultural o educativo, constituidos por 20 o más miembros, previa solicitud).
Entrada gratuita: Domingos, 18 de mayo (Día Internacional de los Museos), 12 de octubre (Fiesta Nacional de España) y 6 de diciembre (Día de la Constitución Española).
Acceso gratuito: Menores de 18 años, mayores de 65 años y jubilados.
El Dia Que Mataron a Manolete – Tico Medina
29 oct 2009 Dejar un comentario
in libros, mis experiencias Etiquetas: el dia que mataron a manolete- tico medina

Ascendientes con gustos de torería, amantes del arte de torear, abonados a las mejores plazas de toros de Andalucía, amigos de gente del toreo, retratos antiguos, fotografías firmadas por manos diestras en el arte, mantillas blancas que coronaron cabeza de bellos cabellos recogidos en roetes, peinetas de carey o blanca de nácar que reposa en el baúl de los recuerdos. Y que hermosas poses en trajes de encajes negros o blancos y esos ojos grises que tanto mi abuela como mi padre tenían para admirar y mirar lo que tanto amaban; el arte del toreo.
Hay que pertenecer a una familia donde la pasión ha sido el toro, donde se ha admirado a los grandes toreros para que el “gusanillo” de la curiosidad sea lo suficientemente grande para leer los libros que se basen en personajes de este mundo tan particular. Y es así como llegué hasta el libro que Tico Medina había escrito sobre Manolete. Mis ojos se quedaron pendientes de aquella portada durante unos minutos antes de tomarlo y abrirlo para ver el contenido; pero en esos minutos pasaron por delante de mi imágenes olvidadas en los rincones de la memoria.
Tico Medina es un hombre perfectamente formado en esas labores de información, su prestigio como periodista está más que demostrado y como hombre documentado en los avatares de la historia sencilla de la España de toros y peinetas. Y ha puesto en este libro su saber hacer en el periodismo de investigación pues el no conoció al diestro en persona, pero si ha estado con su madre y los hombres y mujeres que estuvieron a su lado en los momentos finales de su vida.
Documentado fielmente y con fotos inéditas y electrificantes para todos aquellos que han vivido en el mundo fascinante y cerrado los toros de lidia y del toreo. Es fácil para quien posee un legado material tan extenso como el mío entender cada palabra que se pone en las páginas de este libro. Y por simpatía y quizás por acercarme más a ese mundo que vivieron tanto mi abuela como mi padre me leí el libro casi del tirón .
La documentación y las charlas con los interesados, con aquellos que formaban parte del cerrado círculo del torero que ya estaba dando sus últimos suspiros de afición, que vagaba por las plazas más que vivirlas, que cumplía los compromisos que su apoderado más por obligación que por gusto ni por dinero, que dejaba a su Lupe en un rincón mientras el se acercaba más y más a la fecha que marcó el último minuto de un ídolo que levantaba odios y pasiones, las conversaciones con la impresionante madre Doña Angustias que marcó con su carácter al diestro, medio amargado y medio fantoche de muchos y el amor de solo una mujer.
Y esa tarde, esa estancia en la enfermería, las conversaciones que allí tuvieron lugar y las decisiones que se tomaron y la muerte, y esa foto impresionante en la que el diestro reposa muerto en la cama con el pañuelo sujetando su mandíbula que antes veíamos en nuestros muertos cuando morían en sus casas y en donde está rodeado de las personas que le vieron morir. Una impresión me llenó de amargura el cuerpo porque me trajo el recuerdo de la muerte de mis seres queridos que un poco estuvieron unidos a aquella tarde y que me contaron como fue aquel día.
Con el respeto que me merece los gustos de cada uno, escuché en silencio las opiniones de aquellos que vivieron estas sensaciones y casualmente iban encastrándose en las líneas de este libro, como si fuesen parte de la misma historia sin estar preparado. Los mismos sentimientos ante la muerte del maestro y los comentarios que rodearon su muerte. Las decisiones que se tomaron cuando daba sus últimos suspiros.
Las palabras de Dominguín que compartía cartel aquella tarde; la decisión de no cortarle la pierna que quizás hubiese sido la única salvación, pero como se dice en el libro : “Quien quería ver a Dios sin una pierna”? Amores encontrados en la pasión por el arte que movía en aquellos años la sociedad española.
El libro para quien ha vivido en ese mundo desde su más tierna edad, quien tenía el nombre del torero en su vocabulario desde que comenzó a hablar, quien fue a las corridas desde la más tierna infancia, la que escuchaba a su abuela que tocada con la mantilla blanca en Corpus Cristi se sentaba en la barrera de la corrida que se celebraba en su tierra jerezana, contándome cuando vio la mejor corrida y los dimes y diretes de los nombres de oro del toreo. Y con su padre en la desaparecida plaza de toros de mi ciudad cuando cerramos el antiguo corso con Palomo Linares, que guardaba en cajas de cartón sin descubrir hasta después de su muerte de mil recuerdos de su ídolo torero: carteles de tela, billetes de tren que lo llevaba a ver al torero, firmas sobre papeles amarillos, postales del diestro, algunos apuntes sobre el cartel de la tarde….. el libro en sí tomaba vida en mis recuerdos. Curioso que cada recuerdo se pudiera intercalar entre las líneas de este libro.
Dos frases lapidarias del libro:
-Doña Angustia (madre de Manolete): Una conversación con el autor en un patio de Córdoba y una limonada para refrescar… “el día que mataron a Manolo…..”
-Manolete: “el público sólo está contento conmigo cuando me ve camino de la enfermería”.
219 páginas, editorial Almuzara – 2ª Edición 2009
DAMADENEGRO 29/10/2009
MUSEO ARQUEOLOGICO DE MADRID
28 oct 2009 2 comentarios
in viajes Etiquetas: museo arqueologico de madrid

Madrid siempre ofrece oportunidades; muchas de ellas están ligadas a la cultura; muchas a mis artes favoritas, muchas tienen ese fondo que me apasiona como es la arqueología. Simplemente por ser gaditana, la arqueología forma parte de mi esencia. Vivo sobre restos de tres culturas, eso hay que sentirlo para enterderlo.
He viajado por todo el mundo, pero sin embargo lo que mi tierra reúne en materia de arqueología muy pocos sitios lo tiene y precisamente esa es la base por la que desde muy pequeña ha sido mi debilidad. Debilidad que me ha llevado por todo el mundo en busca de museos, centros arqueológicos y focos de civilizaciones. Y naturalmente para España, el museo de Arqueología de Madrid reúne la esencia de parte de mi historia.
El Museo fue creado en 1867 por Isabel II y en su escrito de fundación se hacen notar las características de la institución y la razón de su creación: depósito de colecciones numismáticas, arqueológicas, etnográficas que habían sido reunidas por los monarcas españoles de las casas de Austria y Borbón, todas ellas guardadas en el Gabinete de Historia Natural y en la Escuela Superior Diplomática.
El antiguo edificio de la calle Embajadores que se le conocía como Casino de la Reina, fue su primer asiento hasta 1895. Después fueron trasladados definitivamente al Palacio de Biblioteca y Museos cuya sede continúa aún abierto en los días presentes.
Las Comisiones Científicas recorrieron toda Europa adquiriendo una serie de colecciones particulares que son de suma importancia para el contenido del Museo. Ha de anotarse que las primeras aportaciones se hicieron por motivo de las exposiciones conmemorativas del IV Centenario del Descubrimiento de América en 1895. Se innagura como museo Arqueológico Nacional por la Reina Maria Cristina en ese mismo año.
En la actualidad, después de la remodelación de 1968, el museo consta de tres plantas, todas ellas debidamente ordenadas según antiguedad y con unas condiciones que lo hacen uno de los museos más importantes de España y del extranjero.
Como siempre la visita se llevó a cabo con el encuentro de una no muy larga fila de extranjeros en su mayoría, que bajo un sol de abril madrileño pedía a voces un sombrero y algo de beber… es lo malo de este museo, no hay sitio donde meterse cuando hay que esperar. Situado a las espaldas de la Biblioteca Nacional, en la calle Serrano nº 13, una gran reja protege todo el recinto de los dos edificios. Poco tiempo tuvimos que esperar esta vez, puesto que el pase se hacía a un ritmo rápido. Dimos gracias por ello, ya que el sol pegaba con justicia.
Visita:
Entrada al museo: lo primero que nos encontramos son los orígenes del hombre, paleolítico inferior y superior, enolítico y edad de bronce que ocupan las cuatro primeras salas del museo. (destacar la reproducción de los bisontes de Altamira, cueva cántabra cerrada al público, que representa un grupo de estos animales junto a una cierva y varios signos geométricos de rara interpretación por los especialistas, ocupa la sala más grande de todo el museo).
Salas 6 a la 11: podemos ver desde la Edad del Bronce e hierro inicial , islas baleares e islas canarias. A destacar los cuencos de Axtroki que son unos recipientes de oro batido, con decoraciones de círculos y eses; su carácter se asocia a un culto solar. Influencia de la orfebrería atlántica al final de la edad del bronce.
Sala 12 -Sahara Occidental, un estudio muy profundo de lo pudo ser este desierto en la antiguedad y por supuesto las pinturas de Tasili (reproducción).
Sala 13.- Antiguo Egipto y Nubia, naturalmente estoy en mi ambiente, se me hace difícil salir de esta sala. Algunas momias, historia de las dinastías, posibles ascendencias de los egipcios, detalles de animales momificados, joyas, papiros.. bellamente colocados y explicados. (en una de las salas de mayores proporciones). A destacar el sarcófago de Amenemhat, con dos tapaderas cubiertas de escenas religiosas. Perteneció a un sacerdote del templo tebano de AMón. Su ajuar funerario se expone también en esta sala.
Sala 14.- Antiguo Oriente. Las primeras culturas de origen y su influencia en el tráfico marítimo por el Mediterráneo, Chipre y Grecia: Otra sala para quedarse mucho tiempo estudiando hasta la más pequeña pieza de su legado.
Sala 15.- La Atenas clásica: esculturas, influencia del pensamiento, filosofía y un compendio de todas las artes. A destacar el tipo de cerámica con figuras rojas y fondo negro, haciendo resaltar la presencia de Apolo junsto a Leoto, Ares y Artemisa, mientras que en otros aparece una escena dionisiaca. Las piezas están firmadas por Andocídes y Paíax.
Sala 16.- La Magna Grecia y el sur de Italia.
Sala 17 Campania (Italia).
Sala 18 Etruria (Italia).
Sala 19 Culturas Ibérica, fenicia y púnica. A destacar la figura femnina de la diose Tanit, simbolo de vida en actitud orante y los abundantes adornos que tiene en el tocado, procedente de la necrópolis de Molins (Ibiza).
Sala 20.- Cultura Ibérica. En ella sobresale el busto de mujer, con un tocado y peinados complejos. Tuvo un uso funerario como demuestra el hueco que está en su espalda, por donde se echaban las cenizas. Por supuesto que estamos hablando de la Dama de Elche.
Sala 21.- Roma. Entrada a la gran civilización en su visita por España. A destacar la estatura de Livia, la segunda mujer de Augusto, con rasgos idealizados como divinidad. Fue hallada en la villa romana de Paestum (Italia).
Sala 22-23.- Hispania romana (alto imperio). Destacamos el reloj que marca las horas, romanas, tallado en piedra; también detalla las estaciones del año y el rayo del sol que penetra a través de un orificio en la parte superior es su única mecánica. Procede de la ciudad romana de Baelo Claudia -Bolonia- (Cádiz).
Sala 24-26.- Hispania romana (bajo imperio)y paleocristiano.
La edad media tiene su representación dentro del Museo desde la
Sala 27 a la 33.- en las que destacamos El arco de la Aljaferia, formado por elementos de bellísima contemplación perteneciente a la época de los taifa (s. XI) y que procede del palacio zaragozano de la Aljafería. También podemos admirar el Crucifijo de D Fernando y Dª Sancha formado por una cruz latina y en cuya espalda tiene un orificio con una reliquia de la Vera Cruz. La donaron los Reyes a S. Isidoro de León. También llama la antención el astrolabio, firmado por Gualterius Arsenius, quien lo construyó en Lovaina (Bélgica) en el ao 1566, lleva labrado la frase “Phillipo Rege”, fabricado para el monarca Felipe II.
Las salas 36 a 47 acogen la edad moderna, con relojes, relicarios y muebles. De la 37 a la 39 salas nobles; y la 48 y 49 las salas de exposiciones temporales y el gabinete numismático de un interés más que notable.
Y ésto es más o menos lo que podemos encontrarnos en este bellísimo y completísimo Museo de Madrid, cuyo horario es de martes a sábado de 9.30 a 20.30 horas. Domingos de 9.30 a 14.30 horas y que permanece cerrado los lunes.
Las entradas a 6 € salvo para los estudiantes con carnet 3 € Los domingos la entrada es gratuíta.
Madrid siempre ofrece oportunidades; muchas de ellas están ligadas a la cultura; muchas a mis artes favoritas, muchas tienen ese fondo que me apasiona como es la arqueología. Simplemente por ser gaditana, la arqueología forma parte de mi esencia. Vivo sobre restos de tres culturas, eso hay que sentirlo para enterderlo.
He viajado por todo el mundo, pero sin embargo lo que mi tierra reúne en materia de arqueología muy pocos sitios lo tiene y precisamente esa es la base por la que desde muy pequeña ha sido mi debilidad. Debilidad que me ha llevado por todo el mundo en busca de museos, centros arqueológicos y focos de civilizaciones. Y naturalmente para España, el museo de Arqueología de Madrid reúne la esencia de parte de mi historia.
El Museo fue creado en 1867 por Isabel II y en su escrito de fundación se hacen notar las características de la institución y la razón de su creación: depósito de colecciones numismáticas, arqueológicas, etnográficas que habían sido reunidas por los monarcas españoles de las casas de Austria y Borbón, todas ellas guardadas en el Gabinete de Historia Natural y en la Escuela Superior Diplomática.
El antiguo edificio de la calle Embajadores que se le conocía como Casino de la Reina, fue su primer asiento hasta 1895. Después fueron trasladados definitivamente al Palacio de Biblioteca y Museos cuya sede continúa aún abierto en los días presentes.
Las Comisiones Científicas recorrieron toda Europa adquiriendo una serie de colecciones particulares que son de suma importancia para el contenido del Museo. Ha de anotarse que las primeras aportaciones se hicieron por motivo de las exposiciones conmemorativas del IV Centenario del Descubrimiento de América en 1895. Se innagura como museo Arqueológico Nacional por la Reina Maria Cristina en ese mismo año.
Donaciones, legados, compras, suscripciones públicas y piezas que proceden de múltiples excavaciones arqueologicas, forman la gran dote de este Museo que aunque parezca mentira es un gran desconocido para la mayor parte del público.
En la actualidad, después de la remodelación de 1968, el museo consta de tres plantas, todas ellas debidamente ordenadas según antiguedad y con unas condiciones que lo hacen uno de los museos más importantes de España y del extranjero.
Como siempre la visita se llevó a cabo con el encuentro de una no muy larga fila de extranjeros en su mayoría, que bajo un sol de abril madrileño pedía a voces un sombrero y algo de beber… es lo malo de este museo, no hay sitio donde meterse cuando hay que esperar. Situado a las espaldas de la Biblioteca Nacional, en la calle Serrano nº 13, una gran reja protege todo el recinto de los dos edificios. Poco tiempo tuvimos que esperar esta vez, puesto que el pase se hacía a un ritmo rápido. Dimos gracias por ello, ya que el sol pegaba con justicia.
Visita:
Entrada al museo: lo primero que nos encontramos son los orígenes del hombre, paleolítico inferior y superior, enolítico y edad de bronce que ocupan las cuatro primeras salas del museo. (destacar la reproducción de los bisontes de Altamira, cueva cántabra cerrada al público, que representa un grupo de estos animales junto a una cierva y varios signos geométricos de rara interpretación por los especialistas, ocupa la sala más grande de todo el museo).
Salas 6 a la 11: podemos ver desde la Edad del Bronce e hierro inicial , islas baleares e islas canarias. A destacar los cuencos de Axtroki que son unos recipientes de oro batido, con decoraciones de círculos y eses; su carácter se asocia a un culto solar. Influencia de la orfebrería atlántica al final de la edad del bronce.
Sala 12 -Sahara Occidental, un estudio muy profundo de lo pudo ser este desierto en la antiguedad y por supuesto las pinturas de Tasili (reproducción).
Sala 13.- Antiguo Egipto y Nubia, naturalmente estoy en mi ambiente, se me hace difícil salir de esta sala. Algunas momias, historia de las dinastías, posibles ascendencias de los egipcios, detalles de animales momificados, joyas, papiros.. bellamente colocados y explicados. (en una de las salas de mayores proporciones). A destacar el sarcófago de Amenemhat, con dos tapaderas cubiertas de escenas religiosas. Perteneció a un sacerdote del templo tebano de AMón. Su ajuar funerario se expone también en esta sala.
Sala 14.- Antiguo Oriente. Las primeras culturas de origen y su influencia en el tráfico marítimo por el Mediterráneo, Chipre y Grecia: Otra sala para quedarse mucho tiempo estudiando hasta la más pequeña pieza de su legado.
Sala 15.- La Atenas clásica: esculturas, influencia del pensamiento, filosofía y un compendio de todas las artes. A destacar el tipo de cerámica con figuras rojas y fondo negro, haciendo resaltar la presencia de Apolo junsto a Leoto, Ares y Artemisa, mientras que en otros aparece una escena dionisiaca. Las piezas están firmadas por Andocídes y Paíax.
Sala 16.- La Magna Grecia y el sur de Italia.
Sala 17 Campania (Italia).
Sala 18 Etruria (Italia).
Sala 19 Culturas Ibérica, fenicia y púnica. A destacar la figura femnina de la diose Tanit, simbolo de vida en actitud orante y los abundantes adornos que tiene en el tocado, procedente de la necrópolis de Molins (Ibiza).
Sala 20.- Cultura Ibérica. En ella sobresale el busto de mujer, con un tocado y peinados complejos. Tuvo un uso funerario como demuestra el hueco que está en su espalda, por donde se echaban las cenizas. Por supuesto que estamos hablando de la Dama de Elche.
Sala 21.- Roma. Entrada a la gran civilización en su visita por España. A destacar la estatura de Livia, la segunda mujer de Augusto, con rasgos idealizados como divinidad. Fue hallada en la villa romana de Paestum (Italia).
Sala 22-23.- Hispania romana (alto imperio). Destacamos el reloj que marca las horas, romanas, tallado en piedra; también detalla las estaciones del año y el rayo del sol que penetra a través de un orificio en la parte superior es su única mecánica. Procede de la ciudad romana de Baelo Claudia -Bolonia- (Cádiz).
Sala 24-26.- Hispania romana (bajo imperio)y paleocristiano.
La edad media tiene su representación dentro del Museo desde la
Sala 27 a la 33.- en las que destacamos El arco de la Aljaferia, formado por elementos de bellísima contemplación perteneciente a la época de los taifa (s. XI) y que procede del palacio zaragozano de la Aljafería. También podemos admirar el Crucifijo de D Fernando y Dª Sancha formado por una cruz latina y en cuya espalda tiene un orificio con una reliquia de la Vera Cruz. La donaron los Reyes a S. Isidoro de León. También llama la antención el astrolabio, firmado por Gualterius Arsenius, quien lo construyó en Lovaina (Bélgica) en el ao 1566, lleva labrado la frase “Phillipo Rege”, fabricado para el monarca Felipe II.
Las salas 36 a 47 acogen la edad moderna, con relojes, relicarios y muebles. De la 37 a la 39 salas nobles; y la 48 y 49 las salas de exposiciones temporales y el gabinete numismático de un interés más que notable.
Y ésto es más o menos lo que podemos encontrarnos en este bellísimo y completísimo Museo de Madrid, cuyo horario es de martes a sábado de 9.30 a 20.30 horas. Domingos de 9.30 a 14.30 horas y que permanece cerrado los lunes.
Las entradas a 6 € salvo para los estudiantes con carnet 3 € Los domingos la entrada es gratuíta.
ODA A LA LUZ DE TUS OJOS
27 oct 2009 Dejar un comentario
Y el polvo se disperso por el cielo, allí lejos en la noche cuando las estrellas nos guiñan con osadía; y sin embargo los ojos de Jake no miran esas estrellas; se han vuelto más claros aún porque su alma se encontró con la mía. Abajo los fans gritan y los periodistas buscan….. El está conmigo, soñando que es simplemente un mortal que en los brazos de su amante se ha rendido….. Y jugoso es el gozo que emana por su boca, tan dulce que sin habla deja la mía…
Cabriolas de destellos hacen nuestros brazos casi en el techo cuando los cuerpos han quedado desnudos; ahora el demuestra hasta donde es capaz de llevar a una mujer que pensaba que todo lo sabía. Ahora esta mujer demostrará al dios recien convertido que es un simple mortal que se deshace de placer en sus brazos.
Silencio ¡¡ …. se aman.









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