
Madrid siempre ofrece oportunidades; muchas de ellas están ligadas a la cultura; muchas a mis artes favoritas, muchas tienen ese fondo que me apasiona como es la arqueología. Simplemente por ser gaditana, la arqueología forma parte de mi esencia. Vivo sobre restos de tres culturas, eso hay que sentirlo para enterderlo.
He viajado por todo el mundo, pero sin embargo lo que mi tierra reúne en materia de arqueología muy pocos sitios lo tiene y precisamente esa es la base por la que desde muy pequeña ha sido mi debilidad. Debilidad que me ha llevado por todo el mundo en busca de museos, centros arqueológicos y focos de civilizaciones. Y naturalmente para España, el museo de Arqueología de Madrid reúne la esencia de parte de mi historia.
El Museo fue creado en 1867 por Isabel II y en su escrito de fundación se hacen notar las características de la institución y la razón de su creación: depósito de colecciones numismáticas, arqueológicas, etnográficas que habían sido reunidas por los monarcas españoles de las casas de Austria y Borbón, todas ellas guardadas en el Gabinete de Historia Natural y en la Escuela Superior Diplomática.
El antiguo edificio de la calle Embajadores que se le conocía como Casino de la Reina, fue su primer asiento hasta 1895. Después fueron trasladados definitivamente al Palacio de Biblioteca y Museos cuya sede continúa aún abierto en los días presentes.
Las Comisiones Científicas recorrieron toda Europa adquiriendo una serie de colecciones particulares que son de suma importancia para el contenido del Museo. Ha de anotarse que las primeras aportaciones se hicieron por motivo de las exposiciones conmemorativas del IV Centenario del Descubrimiento de América en 1895. Se innagura como museo Arqueológico Nacional por la Reina Maria Cristina en ese mismo año.
Los legados, compras, suscripciones públicas y piezas que proceden de múltiples excavaciones arqueologicas, forman la gran dote de este Museo que aunque parezca mentira es un gran desconocido para la mayor parte del público.
En la actualidad, después de la remodelación de 1968, el museo consta de tres plantas, todas ellas debidamente ordenadas según antiguedad y con unas condiciones que lo hacen uno de los museos más importantes de España y del extranjero.
Como siempre la visita se llevó a cabo con el encuentro de una no muy larga fila de extranjeros en su mayoría, que bajo un sol de abril madrileño pedía a voces un sombrero y algo de beber… es lo malo de este museo, no hay sitio donde meterse cuando hay que esperar. Situado a las espaldas de la Biblioteca Nacional, en la calle Serrano nº 13, una gran reja protege todo el recinto de los dos edificios. Poco tiempo tuvimos que esperar esta vez, puesto que el pase se hacía a un ritmo rápido. Dimos gracias por ello, ya que el sol pegaba con justicia.
Visita:
Entrada al museo: lo primero que nos encontramos son los orígenes del hombre, paleolítico inferior y superior, enolítico y edad de bronce que ocupan las cuatro primeras salas del museo. (destacar la reproducción de los bisontes de Altamira, cueva cántabra cerrada al público, que representa un grupo de estos animales junto a una cierva y varios signos geométricos de rara interpretación por los especialistas, ocupa la sala más grande de todo el museo).
Salas 6 a la 11: podemos ver desde la Edad del Bronce e hierro inicial , islas baleares e islas canarias. A destacar los cuencos de Axtroki que son unos recipientes de oro batido, con decoraciones de círculos y eses; su carácter se asocia a un culto solar. Influencia de la orfebrería atlántica al final de la edad del bronce.
Sala 12 -Sahara Occidental, un estudio muy profundo de lo pudo ser este desierto en la antiguedad y por supuesto las pinturas de Tasili (reproducción).
Sala 13.- Antiguo Egipto y Nubia, naturalmente estoy en mi ambiente, se me hace difícil salir de esta sala. Algunas momias, historia de las dinastías, posibles ascendencias de los egipcios, detalles de animales momificados, joyas, papiros.. bellamente colocados y explicados. (en una de las salas de mayores proporciones). A destacar el sarcófago de Amenemhat, con dos tapaderas cubiertas de escenas religiosas. Perteneció a un sacerdote del templo tebano de AMón. Su ajuar funerario se expone también en esta sala.
Sala 14.- Antiguo Oriente. Las primeras culturas de origen y su influencia en el tráfico marítimo por el Mediterráneo, Chipre y Grecia: Otra sala para quedarse mucho tiempo estudiando hasta la más pequeña pieza de su legado.
Sala 15.- La Atenas clásica: esculturas, influencia del pensamiento, filosofía y un compendio de todas las artes. A destacar el tipo de cerámica con figuras rojas y fondo negro, haciendo resaltar la presencia de Apolo junsto a Leoto, Ares y Artemisa, mientras que en otros aparece una escena dionisiaca. Las piezas están firmadas por Andocídes y Paíax.
Sala 16.- La Magna Grecia y el sur de Italia.
Sala 17 Campania (Italia).
Sala 18 Etruria (Italia).
Sala 19 Culturas Ibérica, fenicia y púnica. A destacar la figura femnina de la diose Tanit, simbolo de vida en actitud orante y los abundantes adornos que tiene en el tocado, procedente de la necrópolis de Molins (Ibiza).
Sala 20.- Cultura Ibérica. En ella sobresale el busto de mujer, con un tocado y peinados complejos. Tuvo un uso funerario como demuestra el hueco que está en su espalda, por donde se echaban las cenizas. Por supuesto que estamos hablando de la Dama de Elche.
Sala 21.- Roma. Entrada a la gran civilización en su visita por España. A destacar la estatura de Livia, la segunda mujer de Augusto, con rasgos idealizados como divinidad. Fue hallada en la villa romana de Paestum (Italia).

Sala 22-23.- Hispania romana (alto imperio). Destacamos el reloj que marca las horas, romanas, tallado en piedra; también detalla las estaciones del año y el rayo del sol que penetra a través de un orificio en la parte superior es su única mecánica. Procede de la ciudad romana de Baelo Claudia -Bolonia- (Cádiz).
Sala 24-26.- Hispania romana (bajo imperio)y paleocristiano.
La edad media tiene su representación dentro del Museo desde la
Sala 27 a la 33.- en las que destacamos El arco de la Aljaferia, formado por elementos de bellísima contemplación perteneciente a la época de los taifa (s. XI) y que procede del palacio zaragozano de la Aljafería. También podemos admirar el Crucifijo de D Fernando y Dª Sancha formado por una cruz latina y en cuya espalda tiene un orificio con una reliquia de la Vera Cruz. La donaron los Reyes a S. Isidoro de León. También llama la antención el astrolabio, firmado por Gualterius Arsenius, quien lo construyó en Lovaina (Bélgica) en el ao 1566, lleva labrado la frase “Phillipo Rege”, fabricado para el monarca Felipe II.
Las salas 36 a 47 acogen la edad moderna, con relojes, relicarios y muebles. De la 37 a la 39 salas nobles; y la 48 y 49 las salas de exposiciones temporales y el gabinete numismático de un interés más que notable.
Y ésto es más o menos lo que podemos encontrarnos en este bellísimo y completísimo Museo de Madrid, cuyo horario es de martes a sábado de 9.30 a 20.30 horas. Domingos de 9.30 a 14.30 horas y que permanece cerrado los lunes.
Las entradas a 6 € salvo para los estudiantes con carnet 3 € Los domingos la entrada es gratuíta.
Madrid siempre ofrece oportunidades; muchas de ellas están ligadas a la cultura; muchas a mis artes favoritas, muchas tienen ese fondo que me apasiona como es la arqueología. Simplemente por ser gaditana, la arqueología forma parte de mi esencia. Vivo sobre restos de tres culturas, eso hay que sentirlo para enterderlo.
He viajado por todo el mundo, pero sin embargo lo que mi tierra reúne en materia de arqueología muy pocos sitios lo tiene y precisamente esa es la base por la que desde muy pequeña ha sido mi debilidad. Debilidad que me ha llevado por todo el mundo en busca de museos, centros arqueológicos y focos de civilizaciones. Y naturalmente para España, el museo de Arqueología de Madrid reúne la esencia de parte de mi historia.
El Museo fue creado en 1867 por Isabel II y en su escrito de fundación se hacen notar las características de la institución y la razón de su creación: depósito de colecciones numismáticas, arqueológicas, etnográficas que habían sido reunidas por los monarcas españoles de las casas de Austria y Borbón, todas ellas guardadas en el Gabinete de Historia Natural y en la Escuela Superior Diplomática.
El antiguo edificio de la calle Embajadores que se le conocía como Casino de la Reina, fue su primer asiento hasta 1895. Después fueron trasladados definitivamente al Palacio de Biblioteca y Museos cuya sede continúa aún abierto en los días presentes.
Las Comisiones Científicas recorrieron toda Europa adquiriendo una serie de colecciones particulares que son de suma importancia para el contenido del Museo. Ha de anotarse que las primeras aportaciones se hicieron por motivo de las exposiciones conmemorativas del IV Centenario del Descubrimiento de América en 1895. Se innagura como museo Arqueológico Nacional por la Reina Maria Cristina en ese mismo año.
Donaciones, legados, compras, suscripciones públicas y piezas que proceden de múltiples excavaciones arqueologicas, forman la gran dote de este Museo que aunque parezca mentira es un gran desconocido para la mayor parte del público.
En la actualidad, después de la remodelación de 1968, el museo consta de tres plantas, todas ellas debidamente ordenadas según antiguedad y con unas condiciones que lo hacen uno de los museos más importantes de España y del extranjero.
Como siempre la visita se llevó a cabo con el encuentro de una no muy larga fila de extranjeros en su mayoría, que bajo un sol de abril madrileño pedía a voces un sombrero y algo de beber… es lo malo de este museo, no hay sitio donde meterse cuando hay que esperar. Situado a las espaldas de la Biblioteca Nacional, en la calle Serrano nº 13, una gran reja protege todo el recinto de los dos edificios. Poco tiempo tuvimos que esperar esta vez, puesto que el pase se hacía a un ritmo rápido. Dimos gracias por ello, ya que el sol pegaba con justicia.
Visita:
Entrada al museo: lo primero que nos encontramos son los orígenes del hombre, paleolítico inferior y superior, enolítico y edad de bronce que ocupan las cuatro primeras salas del museo. (destacar la reproducción de los bisontes de Altamira, cueva cántabra cerrada al público, que representa un grupo de estos animales junto a una cierva y varios signos geométricos de rara interpretación por los especialistas, ocupa la sala más grande de todo el museo).
Salas 6 a la 11: podemos ver desde la Edad del Bronce e hierro inicial , islas baleares e islas canarias. A destacar los cuencos de Axtroki que son unos recipientes de oro batido, con decoraciones de círculos y eses; su carácter se asocia a un culto solar. Influencia de la orfebrería atlántica al final de la edad del bronce.
Sala 12 -Sahara Occidental, un estudio muy profundo de lo pudo ser este desierto en la antiguedad y por supuesto las pinturas de Tasili (reproducción).
Sala 13.- Antiguo Egipto y Nubia, naturalmente estoy en mi ambiente, se me hace difícil salir de esta sala. Algunas momias, historia de las dinastías, posibles ascendencias de los egipcios, detalles de animales momificados, joyas, papiros.. bellamente colocados y explicados. (en una de las salas de mayores proporciones). A destacar el sarcófago de Amenemhat, con dos tapaderas cubiertas de escenas religiosas. Perteneció a un sacerdote del templo tebano de AMón. Su ajuar funerario se expone también en esta sala.
Sala 14.- Antiguo Oriente. Las primeras culturas de origen y su influencia en el tráfico marítimo por el Mediterráneo, Chipre y Grecia: Otra sala para quedarse mucho tiempo estudiando hasta la más pequeña pieza de su legado.
Sala 15.- La Atenas clásica: esculturas, influencia del pensamiento, filosofía y un compendio de todas las artes. A destacar el tipo de cerámica con figuras rojas y fondo negro, haciendo resaltar la presencia de Apolo junsto a Leoto, Ares y Artemisa, mientras que en otros aparece una escena dionisiaca. Las piezas están firmadas por Andocídes y Paíax.
Sala 16.- La Magna Grecia y el sur de Italia.
Sala 17 Campania (Italia).
Sala 18 Etruria (Italia).
Sala 19 Culturas Ibérica, fenicia y púnica. A destacar la figura femnina de la diose Tanit, simbolo de vida en actitud orante y los abundantes adornos que tiene en el tocado, procedente de la necrópolis de Molins (Ibiza).
Sala 20.- Cultura Ibérica. En ella sobresale el busto de mujer, con un tocado y peinados complejos. Tuvo un uso funerario como demuestra el hueco que está en su espalda, por donde se echaban las cenizas. Por supuesto que estamos hablando de la Dama de Elche.
Sala 21.- Roma. Entrada a la gran civilización en su visita por España. A destacar la estatura de Livia, la segunda mujer de Augusto, con rasgos idealizados como divinidad. Fue hallada en la villa romana de Paestum (Italia).
Sala 22-23.- Hispania romana (alto imperio). Destacamos el reloj que marca las horas, romanas, tallado en piedra; también detalla las estaciones del año y el rayo del sol que penetra a través de un orificio en la parte superior es su única mecánica. Procede de la ciudad romana de Baelo Claudia -Bolonia- (Cádiz).
Sala 24-26.- Hispania romana (bajo imperio)y paleocristiano.
La edad media tiene su representación dentro del Museo desde la
Sala 27 a la 33.- en las que destacamos El arco de la Aljaferia, formado por elementos de bellísima contemplación perteneciente a la época de los taifa (s. XI) y que procede del palacio zaragozano de la Aljafería. También podemos admirar el Crucifijo de D Fernando y Dª Sancha formado por una cruz latina y en cuya espalda tiene un orificio con una reliquia de la Vera Cruz. La donaron los Reyes a S. Isidoro de León. También llama la antención el astrolabio, firmado por Gualterius Arsenius, quien lo construyó en Lovaina (Bélgica) en el ao 1566, lleva labrado la frase “Phillipo Rege”, fabricado para el monarca Felipe II.
Las salas 36 a 47 acogen la edad moderna, con relojes, relicarios y muebles. De la 37 a la 39 salas nobles; y la 48 y 49 las salas de exposiciones temporales y el gabinete numismático de un interés más que notable.
Y ésto es más o menos lo que podemos encontrarnos en este bellísimo y completísimo Museo de Madrid, cuyo horario es de martes a sábado de 9.30 a 20.30 horas. Domingos de 9.30 a 14.30 horas y que permanece cerrado los lunes.
Las entradas a 6 € salvo para los estudiantes con carnet 3 € Los domingos la entrada es gratuíta.
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