Me llena de un encantador perfume tu presencia, tulipán marchito que deambulas por los pasillos de mi vida, intentando que te preste un poco de atención y una mirada de amor. Te escondes en los rincones de mis recuerdos para que en un momento dado te tome, te acaricie, te bese y te susurre palabras de amor al oído.
Me miras sensualmente con tus ojos azules, a veces pardos cuando recuerdas tu edad real y no la que aparentas en ese cuerpo joven y lleno de vigor. Me aprietas con tus brazos adornados de satín dorado y los encajes que pusieron en tu camisa. Ay, tu camisa que tantas veces he quitado.
Y me buscas con tu boca sedienta de besos, húmedos y desbocados, que corren por las paredes de mi corazón queriendo domarme y hacerme tuya adosada a tus deseos y dejada bajo el peso de mis sentimientos. Me pego a ti como salvamento, te acaricio dulce querubín que de un altar sagrado he robado, ángel bello y enamorado que me dices al oido: Te quiero….
DAMADENEGRO 28/1/2010

