El medio difícil, el fin más difícil todavía: conocer el alma para transformarla y curarla de su enfermedad a través de la sabiduría, utilizando el camino de Filosofía. Nombres que ya de por sí son complicados de digerir y sin embargo este hombre nacido en Córdoba en el año 4 d. JC nos los transmite de una manera tan especial que se hace plenamente actual.
Las Cartas a Lucilio forman parte de una amplia selección de Epístolas con fondo meramente moral que van dirigida a Lucilio; nombre que incluso se ha llegado a dudar que sea una persona concreta sino simplemente un destinatario imaginario. En total son 124 cartas destinadas a este Lucilio, un joven amigo que era procurador imperial en la provincia de Sicilia en los años finales de Séneca.
El alto contenido filosófico y su rama estoica se presenta como una respuesta del gran maestro a los problemas en temas teóricos o prácticos de pensamiento y de conducta que le plantea su amigo. En ellas se encierra de un modo a primera vista complicado, pero muy coherente la visión del estoicismo que forma parte de la filosofía de Séneca.
El amplio texto tiene un carácter muy romano, no tanto por la frecuente referencia a los distintos aspectos de la vida de Séneca y de su amigo como pueden ser viajes, costumbres, personajes, historias y tradiciones; sino también por la carga moral y el sentido de responsabilidad social de la ciencia y de la conducta apropiada que se describen en ellas.
El filósofo reduce los problemas de índole moral a estados casi inexistentes y así crea un ensayo y una recopilación de temas que hacen de la historia del pensamiento un campo fácil de entender por todos. El tema se hace actual y esta condición se comprende desde un principio.

******
Séneca, nacido en Córdoba en el año 4, es una de las figuras más representativas de las letras latinas y uno de los filósofos más influyentes de la antigüedad. Junto con Epicteto y Marco Aurelio, es el máximo exponente del estoicismo a comienzo de nuestra era. El campo de reflexión de Séneca es sobre todo el conocimiento del alma y los medios para transformarla, para devolverla a su estado primigenio: el alma del hombre corriente está enferma, y el remedio para ella es la Sabiduría, a la que se accede por la Filosofía. En sus obras enseña al lector a buscar la paz interior sin necesidad de separarse exteriormente del mundo. Séneca, hombre abierto y tolerante que amaba la sabiduría por encima de escuelas y personalismos, fue ya muy estimado por los primeros pensadores cristianos y su mensaje sigue siendo sorprendentemente próximo y actual.
*****
Cartas a Lucilio
Editor José J sw Olañeta
2003 primera edición.
2008 segunda edición.
105 páginas.
Precio 5€
