Archivo mensual: abril 2011

MAMA

Sus manos estaban acostumbradas a los hilos y a las agujas, hacía milagros con un trozo de tela porque le venía de familia; tuvo en su hermana el mejor ejemplo de saber hacer con un metro de tela y un … Sigue leyendo

Cabo Camarinal-Bolonia-Miradores-Cueva del Moro (Tarifa-Cádiz)

Se trata de una excursión a pie de unas 2 horas (contando la ida y la vuelta de paseo, parando y apta  para todos los públicos.

El punto de partida es el Faro Camarinal, dejándolo  a la espalda se sigue el camino de tierra con dirección ascendente. Este camino es cómodo y en media hora nos lleva a una carretera  asfaltada; allá abajo está  Bolonia.

En este trayecto nos cruzaremos con una casa y con animales  como cabras, burros,  ovejas, caballos y perros que ladran. A lo largo del camino  hay una zona boscosa a la derecha con el mar de fondo y una pared de piedra a la izquierda.

Ya en la carretera asfaltada veremos el panel informativo  y tomaremos nota de por donde debemos seguir; todo está bien señalizado.

No tiene pérdida puesto que solo hay que seguirla parando en los miradores.

La belleza siempre nos devora; es fabuloso sentirse la dueña del mundo.

 

La Cueva del Moro:

La Cueva del Moro (Tarifa, Cádiz) pertenece al conjunto de arte rupestre denominado arte sureño, que se encuentra en el sur de Andalucía (España) y representa el Santuario Paleolítico más meridional del continente europeo. La cueva está situada sobre una laja de arenisca que en su base conserva los restos de un antiguo alcornocal. Se trata de un abrigo de grandes dimensiones que consta de dos pisos superpuestos y está formado por la erosión eólica y por corrosión, lo característico para las areniscas silíceas de las sierras del Campo de Gibraltar

La Cueva del Moro representa el Santuario Paleolítico más meridional del continente europeo. En su interior se encuentran grabados de caballos, junto con otros signos y pinturas rupestres de color rojo. Las figuras más antiguas, descubiertas por Lothar Bergmann, tienen una edad de unos 20.000 años (Solutrense) y son incluso más antiguas que las pinturas rupestres de bisontes de la mundialmente famosa Cueva de Altamira.

La Cueva del Moro es el único lugar de reproducción en Europa del vencejo moro (Apus affinis).

Nada más producirse el hallazgo de los grabados paleolíticos por Lothar Bergmann, el Director del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia, José Castiñeira Sánchez, realizó los trabajos de coordinación para su investigación. Por encargo de la Junta de Andalucía Martí Mas Cornellà y Sergio Ripoll López de la UNED (Madrid) realizaron en 1995 los primeros estudios del arte rupestre de esta cueva. Los resultados se publicaron aquel mismo año en Trabajos de Prehistoria. En estos se confirmaron la existencia de las figuras encontradas por Bergmann y la antigüedad del hallazgo.

En los meses siguientes, durante la elaboración de la topografía y en plena lucha por conseguir la protección del lugar, Lothar Bergmann descubre más grabados. Los científicos de la UNED no se habían fijado en la existencia de varias otras figuras.

En 1996 Bergmann publica en la revista de Estudios Campogibraltareños la existencia de nuevas figuras. También informa a la Consejería de Cultura sobre la falta de estudios multidisciplinares más profundos y recalca la necesidad de la protección del abrigo, así como de un estudio de posibles efectos segundarios que dicha intervención pueda ocasionar en el soporte físico.

A pesar de la importancia del yacimiento, el abrigo quedó sin protección y sufrió en los años siguientes daños irreparables a causa de excursionistas incontrolados. Tampoco se realizó ningún otro estudio.

Tres años más tarde, el 7 de junio de 1999, Bergmann empieza un encierro en la cueva. Es en el tercer día de encierro, el 9 de junio, cuando se consigue la meta: Llegan los materiales para las rejas y comienzan los trabajos de protección del arte rupestre de la cueva. Gracias a esto todavía queda algo para investigar en este singular yacimiento.

El 17 de junio de 1999 la entonces Consejera de Cultura, Dª Carmen Calvo Poyato, compareció ante el Parlamento Andaluz, señalando que esto es una obra de emergencia y “lo que más preocupa ahora es el proyecto de investigación a llevar a cabo en esta cueva”. (Sevilla, 17-06-99 (EUROPA PRESS))

DAMADENEGRO 29/4/2011

EL HOMBRE DEL CUADRO

Subí corriendo las escaleras del primer piso, el edificio que tanto conocía y que tantas veces había visitado tenía una de las sorpresas más agradable que el arte me había proporcionado a lo largo de mi larga vida; allí te … Sigue leyendo

SENDERO DEL SALTO DEL CABRERO (CADIZ-SIERRA)

 

Situación:

En la carretera A-372, de Benamahoma a Grazalema, un punto de referencia importante es el Puerto del Boyar, en el Km 49. Desde el mirador situado en este Puerto parte el sendero.

Dificultad: Media – Alta

Recorrido: 9 Km

Duración: 5 horas

Descripción

Este sendero parte de la población de Benaocaz y finaliza en un mirador, tiene el atractivo de permitirnos contemplar de cerca un paraje de naturaleza insólita, El Salto del Cabrero. Éste es uno de los enclaves más importante de la Sierra de Grazalema, una falla de  paredes verticales (ochenta metros de caída) separadas entre sí por una distancia de cincuenta metros.

Desde el Puerto del Boya lo  iremos viendo cada vez más cerca a medida que recorramos este sendero. Que éstas sean tierras de cabreros no nos resultará extraño, dada sus características, pero necesitaríamos dejarnos convencer por las leyendas para creer que uno de ellos, portando una cántara de leche para su hijo enfermo o huyendo de un prestamista, lograra dar este salto de una a otra cumbre del desfiladero, casi gemelas y separadas unas decenas de metros.

El carril discurre por la falda noroeste de la Sierra del Endrinal, con vistas de la depresión del Boyar, a nuestra derecha, hasta llegar a un bosque de pinos, más tarde sustituidos por encinas, quejigos, tomillo, cardo de espinas amarillas.

Cruzaremos la primera cancela, dejándola como la hayamos encontrado, (abierta o cerrada, pauta que seguiremos en todos los casos) y bajando para después subir otra vez. Desde este pequeño alto  veremos, de izquierda a derecha, la casa de las Albarradas, detrás el Salto del Cabrero, más detrás aún, la Sierra de la Silla, el Embalse de los Hurones y el de Guadalcacín, el Cerro de las Cuevas, la Sierra de Albarracín, el Embalse de Bornos y casi a nuestra espalda la gran mole de la Sierra del Pinar.

Seguiremos por el carril, con unos tajos donde gusta cobijarse la chovas piquirrojas o los roqueros solitarios. Cruzamos primero una cancela para después llegar a una angarilla, y a partir de ella empezar a subir. Cuando se hace más lisa la cuesta  veremos a nuestra derecha la Fuentezuela, con las ruinas de una casa y más abajo, una zona desforestada donde se cultivaban los cereales, junto a un abrevadero para el ganado. El sendero sigue en ascenso, a la derecha y después a la izquierda, hasta llegar a una alambrada con carteles de coto privado de caza. Si cruzamos en  el llano que hay frente a ella, hay una bella panorámica del Salto del Cabrero.

De vuelta al sendero, y tras cruzar una pared de piedra descenderemos hasta llegar a un llano rodeado de montañas; al suroeste,  una vereda que nos dejará justo en el filo de la pared  suroeste de la falda,  desde el que se ve el fondo del desfiladero.

Volveremos al llano para tomar dirección sur y subir al histórico puerto de Don Fernando, con Benaocaz cada vez más cerca. Un poco más adelante, encontramos una calera, donde se obtenía la cal con que se pintaban las fachadas de estos pueblos blancos, con paneles que nos ayudan a comprender mejor dicho proceso. A partir de aquí empezamos una fuerte bajada que tras unas cuantas cancelas nos llevará al arroyo Pajaruco, el cual cruzaremos por un coqueto puentecito, desde donde sólo nos queda un pequeño paseo y la última cancela para llegar a nuestro destino: Benaocaz.

DAMADENEGRO 26/4/2011

EL BALNEARIO

Aquellos pasillos jugaban con las sombras que daban los cortinajes blancos inflados por el aire montañero; aquellos pasillos eran largos y anchos, a un lado en azulejos sevillanos se recreaban la historia del baño, mujeres aseándose y niños jugando desnudos … Sigue leyendo