Situación:
En la carretera A-372, de Benamahoma a Grazalema, un punto de referencia importante es el Puerto del Boyar, en el Km 49. Desde el mirador situado en este Puerto parte el sendero.
Dificultad: Media – Alta
Recorrido: 9 Km
Duración: 5 horas
Descripción
Este sendero parte de la población de Benaocaz y finaliza en un mirador, tiene el atractivo de permitirnos contemplar de cerca un paraje de naturaleza insólita, El Salto del Cabrero. Éste es uno de los enclaves más importante de la Sierra de Grazalema, una falla de paredes verticales (ochenta metros de caída) separadas entre sí por una distancia de cincuenta metros.
Desde el Puerto del Boya lo iremos viendo cada vez más cerca a medida que recorramos este sendero. Que éstas sean tierras de cabreros no nos resultará extraño, dada sus características, pero necesitaríamos dejarnos convencer por las leyendas para creer que uno de ellos, portando una cántara de leche para su hijo enfermo o huyendo de un prestamista, lograra dar este salto de una a otra cumbre del desfiladero, casi gemelas y separadas unas decenas de metros.

El carril discurre por la falda noroeste de la Sierra del Endrinal, con vistas de la depresión del Boyar, a nuestra derecha, hasta llegar a un bosque de pinos, más tarde sustituidos por encinas, quejigos, tomillo, cardo de espinas amarillas.
Cruzaremos la primera cancela, dejándola como la hayamos encontrado, (abierta o cerrada, pauta que seguiremos en todos los casos) y bajando para después subir otra vez. Desde este pequeño alto veremos, de izquierda a derecha, la casa de las Albarradas, detrás el Salto del Cabrero, más detrás aún, la Sierra de la Silla, el Embalse de los Hurones y el de Guadalcacín, el Cerro de las Cuevas, la Sierra de Albarracín, el Embalse de Bornos y casi a nuestra espalda la gran mole de la Sierra del Pinar.
Seguiremos por el carril, con unos tajos donde gusta cobijarse la chovas piquirrojas o los roqueros solitarios. Cruzamos primero una cancela para después llegar a una angarilla, y a partir de ella empezar a subir. Cuando se hace más lisa la cuesta veremos a nuestra derecha la Fuentezuela, con las ruinas de una casa y más abajo, una zona desforestada donde se cultivaban los cereales, junto a un abrevadero para el ganado. El sendero sigue en ascenso, a la derecha y después a la izquierda, hasta llegar a una alambrada con carteles de coto privado de caza. Si cruzamos en el llano que hay frente a ella, hay una bella panorámica del Salto del Cabrero.
De vuelta al sendero, y tras cruzar una pared de piedra descenderemos hasta llegar a un llano rodeado de montañas; al suroeste, una vereda que nos dejará justo en el filo de la pared suroeste de la falda, desde el que se ve el fondo del desfiladero.
Volveremos al llano para tomar dirección sur y subir al histórico puerto de Don Fernando, con Benaocaz cada vez más cerca. Un poco más adelante, encontramos una calera, donde se obtenía la cal con que se pintaban las fachadas de estos pueblos blancos, con paneles que nos ayudan a comprender mejor dicho proceso. A partir de aquí empezamos una fuerte bajada que tras unas cuantas cancelas nos llevará al arroyo Pajaruco, el cual cruzaremos por un coqueto puentecito, desde donde sólo nos queda un pequeño paseo y la última cancela para llegar a nuestro destino: Benaocaz.
DAMADENEGRO 26/4/2011



