LA FUENTE DE LAS TORTUGAS

Forma parte de mi vida, desde muy pequeña, cuando iba de la mano con mis padres dándonos una vuelta por el jardín camino del puerto; ante el majestuoso palacio de la Diputación que se demolía entre el aburrimiento de sus piedras oscuras y ruinosas. Hoy luce rojo, como fue en su día aunque las balas de la batalla aun estén señaladas en su fachada.

Muchas veces vacía, llena de flores secas y ramas caídas en un vendaval  de viento de levante. Alguien la recupero en su día ante el abatimiento total, las tortugas fueron sustituidas por unas nuevas y ahora lucen orgullosas con sus chorros de agua.

Las rosas relucen con la primavera, esta cuidada y su agua limpia, el esplendor pasado ha vuelto después de haber repasado mi vida día a día.

Los paseos, las fiestas, los carnavales, la semana santa, Corpus, el día de la Patrona.. y la fuente seguía el pulso de la ciudad.

Esta mañana he pasado junto a ella, cuando los negros nubarrones amenazaban con llenarla hasta el borde y me he acercado a su lado y le he sonreído porque quizás las tortugas me guiñaban coquetamente como sabiendo los mil secretos de todos mis días vividos cerca de  ellas.

Le he lanzado un adiós con la mano y he aligerado el paso… venía la tormenta. 

DAMADENEGRO 31/5/2011

EL PRIMER BESO

Septiembre se apropiaba de la vida familiar, las vacaciones de papá hacían que todos estuviésemos en Jerez, algunos en el campo con la abuela, otros en la casa familiar frente a la iglesia de Santiago. Yo vivía con la abuela siempre en época vacacional y por lo tanto la ciudad siempre ha ido emparejada al ocio, a las pandillas y a las primeras experiencias como niña-mujer puesto que allí tenía un círculo bastante grande formado por primos, amigos de primos y vecinos en general. Éramos niños de calle, digo bien porque vivíamos en la calle salvo en horas de almuerzo, cena y sueño. 

Quizás mis comienzos en todo iba unido a esa época, ahora pienso que demasiado adelantada, pero es que era una niña precoz debido más bien a estar siempre acompañada de varones… mis primos eran todos chicos, en total 12 y junto con sus amigos digamos que tenía mi harén particular. Ahora me divierto cuando veo las escenas familiares, con tanto afán por conocer las cosas, jóvenes que llegan a la edad poco joven sin haber conocido ni sentido cosa parecida… son cosas de los tiempos; siempre me he sentido privilegiada. 

Alguien me dice ¿cómo es posible que hayas conocido tantas cosas?  Sonrío porque eran unos tiempos en que a los 22 años ya se tenía una carrera terminada y seguramente estabas preparando unas oposiciones o que ya tenías un trabajo seguro, la mayoría de las veces en algún organismo del estado por lo que el curro estaba “de por vida”. Y ahora pasando página a mis años más tiernos y en experiencias con el trato con el otro sexo, me acuerdo de la experiencia primera, el primer beso. 

Siempre venía también en septiembre, a casa de su tía, una casona antigua blanca con las maderas pintadas de verde oscuro situada a la izquierda de la plaza. Yo me asomaba cada 5 de septiembre para ver llegar los dos coches que transportaban a toda su familia desde Sevilla hasta Jerez, lo hacía desde que tenía cuatro años y quizás aquel morenito con rizos y mirada azul tenía mucho que ver en esa curiosidad. Ahora ya éramos un poco mayores y nuestros juegos habían quedado rezagados a las partidas de cartas los días de viento y de lluvia que no se podía salir. El como casi todos los de su edad formaban parte de la pandilla de mi primo, eran ocho o nueve que se reunían en el club de los padres agustinos, un colegio que en verano se transformaba en club para jóvenes y viejos. 

No le prestaba mucha atención, poca más que ser un chico guapo pero…. aquel verano el mes de septiembre fue algo especial; la feria transformaba la ciudad y por primera vez iba a lucir las galas de flamenca en un vestido blanco y verde que mi abuela había mandado a hacer a una costurera de la vecindad. El vestido vino el día antes del estreno y aquella tarde mi abuela se metió en su habitación conmigo y fue colocando cada pieza como si fuese un ritual. Las enaguas blancas con encajes en los bajos, ella misma los había colocado de una antigua combinación suya, el vestido que no llegando al suelo, tenía el vuelo suficiente para poder volar en cada vuelta, me encontraba como una reina. Los pendientes verdes y los peinecillos que adornaban mis rizos recogidos en una especie de moño bajo. Las pulseras blancas y verdes, los zapatos de tacón que fue lo que más ilusión me hizo… “taconeando, taconeando, la sevillana te voy bailando”…. me acuerdo de estas palabras y de la risa blanca y pura de mi abuela, el collar verde y un detalle especial que fue la peineta principal que puso sobre el trabajado moño de pelo: la peineta pequeña de carey que le regalaron a la abuela cuando tenía 15 años y que trajo mi bisabuelo de Manila. 

Ya estaba lista; ahora mi abuela se peinó su gris melena con el ritual de costumbre, puso brillantina sobre el moño recogido en su nuca, los pendientes de perlas y su vestido blanco y negro…. caminito íbamos las dos hacia el coche cuando la sorpresa me hizo pararme en el descanso de la blanca escalera de mármol: Enrique venía con nosotras. 

Enrique era el vecino de la plaza; el chico de Sevilla que se unía a nosotras porque tenía ganas de venir a la feria con un calor de septiembre y un viento de levante más que fuerte. El coche llegó hasta la puerta y con ese encanto que tenían los coches de finales de los 50´s los asientos traseros estaban divididos en dos partes: tenían asientos recogidos sobre la espalda del chofer y podían entrar cuatro personas más. Pues fue precisamente uno de esos asientos en donde se quedó Enrique frente por frente a mí que llevaba el traje de flamenca abierto para que no se arrugara. Todo el camino para la feria iba esquivando su mirada, pues el chico parece que había visto una aparición… estaba embobado, tanto que hasta la abuela rió con ganas viéndonos. 

Tras el penoso camino que entonces llevaba a la feria el coche paró en la zona especial, allí nos bajamos, mi traje cayó al suelo, dejando los lunares revoloteando por el viento y los rizos rebeldes jugar con el levante. Enrique se puso a mi lado curiosamente colocado para que agarrara a su brazo cada vez que mis tacones se tambaleaban por la falta de costumbre. Y al otro lado la abuela que miraba la escena con cierta ternura. 

Caseta de feria, vinillo blanco por todos lados y sevillanas para que las mujeres lucieran palmito y las jóvenes nos diésemos una vuelta al ruedo del coqueteo para los chicos que había en su interior. Enrique se acercó un poco y me dijo al oído: estás muy guapa ¡…… Qué calor le dije a la abuela con la cara roja del rubor. 

Y las horas pasaron, la noche se hizo y el calor y el viento se acallaron un poco… seguía el baile, el contoneo, los zapatos de flamenca con tacones que ya dominaba con cierta maestría y Enrique a mi lado.. 

Abuela nos vamos a dar una vuelta alrededor de la caseta. Dicho y hecho; Enrique y yo salimos y nos dejamos caer sobre unas maderas que había en la entrada y sin pensar en nada me encontré con sus labios tan cerca… tan cerca que caí en la tentación. Un beso suave, un roce casi que se fue transformando en algo profundo con una leve caricia de la lengua; me dejé llevar por la sensación de sentirme la reina del mundo. El primer beso de amor… Y el viento comenzó de nuevo a soplar, y más calor y el albero del suelo que se hizo remolino y nos hizo meternos en la caseta de nuevo.. 

Niña de dónde vienes?.. Dijo mi abuela.

De tomar el fresco, contesto.

Pues el fresco te ha dado un buen beso, porque el carmín de tus labios está quitado y de aquí ha salido entero. 

Ay qué cosas, el carmín en los labios de Enrique se había quedado.

 DAMADENEGRO 22/4/2009

CORAL CASTILLO (FLORIDA-EEUU) SITIOS ENCANTADOS

El inexplicable monumento que levantó un letón llamado Eduard Leedskalnin, sin ayuda de nadie, entre 1920 y 1940 fue porque al comprometerse para casarse con su único y verdadero amor, Agnes Scuffs ella canceló la boda justo un día antes de la ceremonia.

Profundamente entristecido por la pérdida, Ed se mudó a USA y luego de unos años vivió en Homestead en donde pasó una vida en crear un monumento a su perdido amor que culminó en uno de los logros más notorios del mundo: El Castillo de Coral. Ed murió en 1951 a los 64 años.

Nadie sabe cómo ese hombre, que apenas medía metro y medio de estatura y pesaba unos 45 kilos, se las arregló para mover y tallar 1.100 toneladas de roca, sin equipos especiales, trabajando sólo y sin permitir que nadie observara su labor. El monumento, conocido como el Castillo de Coral, se alza casi inadvertido en una esquina de la carretera US 1, que va desde Miami hasta Cayo Hueso, el punto más meridional de los Estados Unidos.

La historia de este hombre nos adentran en los profundos agujeros de la vida: Edward Leedskalnin fue abandonado a los 16 años de edad y encontró a su amor Inés  en Letonia. Después de ser abandonado viajo a los Estados Unidos, la tuberculosis terminal, se le declaró pronto pero curó de forma espontánea, indicando que mucho tiene la mente y ciertos lugares para contrarrestar  los efecto sobre su enfermedad.

Con la esperanza de impresionar a todo el mundo  pasó más de 28 años de su vida levantando el  Castillo de Coral, negándose a permitir que nadie lo viera mientras trabajaba. Unos cuantos  adolescentes que afirmaron haber sido testigo de su trabajo, informaron del tremendo impacto  que les había causado los bloques de coral al moverse como globos de hidrógeno. La única herramienta que Leedskalnin  dijo haber utilizado fue la ley del “movimiento perpetuo.”

Leedskalnin originalmente construyó el castillo, que llamó Rock Gate Park, en Florida City, alrededor de 1923. Compró la tierra de Rubén Moser cuya esposa le ayudó cuando estaba luchando con la tuberculosis. Florida City, en la frontera de los Everglades de la Florida, es la ciudad más meridional de los Estados Unidos que no está en una isla. Era un lugar muy remoto con muy poco desarrollo. El  castillo permaneció en Florida City hasta aproximadamente 1936, cuando Leedskalnin cambiar y llevarse el castillo con él. Nadie sabe con certeza por qué Leedskalnin decidió trasladarse. Se dice que lo eligió para proteger su vida privada. La segunda explicación fue que quería trasladarse a una localidad más poblada después de haber sido golpeado una noche por vándalos que buscaban robarle. Pasó tres años llevándose  las estructuras del Coral Castillo desde diez millas al norte de Florida City a su ubicación actual en Homestead.

Leedskalnin continuó trabajando en el castillo hasta su muerte en 1951. Las piezas de Coral que formaban parte del castillo nuevo  se extraen de la propiedad a tan sólo unos metros de distancia de la pared sur. 

Hay signos tallados en las rocas en la puerta principal de “Anillo Doble de Bell” y una segunda señal justo dentro de la propiedad que dice que “aquí el jefe de todo esto”.

Bajaba de su vivienda que se encontraba en el segundo piso de la torre del castillo y  comenzaba el tour. Leedskalnin nunca dijo a nadie que le preguntó cómo hizo el castillo. Se limitó a responder que “No es difícil si sabes cómo”. Si se le preguntaba por qué se había hecho de este castillo, Leedskalnin vagamente contestaba que era para su “Sweet  Sixteen”.

Cuando Leedskalnin se enfermó en diciembre de 1951, puso un letrero en la puerta de la puerta principal que decía: “El ir al hospital” y tomó el autobús a un hospital de Miami. Los médicos descubrieron Leedskalnin sufría desnutrición. Falleció en el hospital tres días después.

Mientras que la propiedad estaba siendo investigada, se encontraron 3,500$ entre las pertenencias personales de Leedskalnin.  Estos eran los extras por organizar  excursiones, venta de folletos sobre diversos temas (incluyendo las corrientes magnéticas) y la venta de una porción de su propiedad, diez hectáreas para la construcción de EE.UU. Ruta 1. Al no haber  testamento,  el castillo pasó a ser propiedad de su pariente vivo más cercano en Estados Unidos, un sobrino de Michigan llamado Harry.

El sobrino vendió el  castillo a una familia de Illinois en 1953. Sin embargo, esta historia difiere de la esquela de un antiguo propietario de Castillo de Coral, Julio Levin, un joyero jubilado de Chicago. El obituario de Levin dice que había comprado el terreno del estado de Florida en 1952 y no que había un  castillo.

Los nuevos dueños cambiaron el nombre de Rock Gate Park de Coral Castillo y lo convirtió en una atracción turística. En enero de 1981, Levin vendió el castillo por 175,000$. Actualmente siguen siendo los dueños.

En 1984, en el Registro Nacional de Lugares Históricos agregó Rock Gate, también conocido como Castillo de Coral, a su lista de lugares históricos.

Las características del Castillo de Coral consisten en 1.100 toneladas de piedras que se encuentran formando las paredes, esculturas, muebles y una torre del castillo. Aunque se creía que su material base era el  coral, en realidad es piedra caliza. Oolite es una roca sedimentaria compuesta con concentraciones de moluscos y el coral fosilizado. Oolite se encuentra en todo el sureste de Florida desde el norte como en el Condado Palm Beach al sur, como los Cayos de Florida. Oolite se encuentra a menudo por debajo de varios centímetros de tierra vegetal como ocurre en el  lugar donde se levanta el Castillo de Coral.

Las piedras están unidas sin ningún tipo de argamasa. Simplemente, coloca en la parte superior de cada uno un inmenso peso que los mantenga unidos. Sin embargo, el detalle de la artesanía es tan hábil que las piedras están conectadas con una precisión tal que la luz no pasa entre las uniones. Los ocho pies de altura vertical de las piedras que componen el muro que limita el perímetro tienen una altura uniforme. Incluso con el paso de las décadas y la buena sacudida que le dio  el  24 de agosto de 1992  el huracán de categoría cinco Andrew, movió algunas piedras pero nada más.

Muchas de las funciones y las tallas del castillo son notables. Entre ellos se encuentran la torre del castillo de dos pisos que servían de vivienda a Leedskalnin, las paredes compuestas únicamente de ocho piezas de coral, un reloj de sol preciso, un telescopio de Polaris, un obelisco, una barbacoa, un pozo de agua, una fuente, dibujos de estrellas y planetas, y numerosas piezas de mobiliario .Entre los muebles  se incluyen piezas de una mesa en forma de corazón, una mesa con forma del estado de La Florida, veinticinco sillas mecedoras parecidas a  medias lunas, una bañera, camas y un trono.  

Lo más notable acerca de los contenidos del Castillo de Coral es el gran tamaño de las piedras utilizadas en toda la construcción. Más aún si tenemos en cuenta que  el conjunto fue realizado por un hombre con herramientas rudimentarias. Con pocas excepciones, los objetos están hechos de piezas únicas de piedra. Las piedras pesan en promedio igual que se las que se encuentran en las pirámides de Egipto. La piedra más grande pesa 30 toneladas, lo que es más de tres veces el tamaño de la piedra más pesada que se encuentran en la Gran Pirámide de Giza.  Leedskalnin puede haber sido consciente de esto como lo fue  que la piedra de 30 toneladas que corona el conjunto se asemeja a la cubierta a dos aguas de la Cámara del Rey en la Pirámide de Keops. Dos de las piedras son monolíticas y soportan veinticinco metros de altura sobre el suelo que los hacen más altos que cualquier piedra de Stonehenge.

Una puerta giratoria de nueve toneladas es la estructura más famosa del castillo. La puerta está tallada de forma tan precisa que quepa dentro de un cuarto de pulgada de las paredes a ambos lados. Fue tan bien equilibrada que un niño podría abrir con el empuje de un solo dedo. El misterio del eje perfectamente equilibrado de la puerta y la facilidad increíble que giraba duró décadas, hasta la puerta de repente dejó de funcionar en 1986. En ese momento, un equipo de ingenieros se ha presento con el fin de quitar la puerta, seis hombres y una grúa de cincuenta toneladas fueron  utilizados. Una vez que la puerta se retiró, los ingenieros descubrieron cómo Leedskalnin había centrado y equilibrado la pieza de nueve toneladas de roca. Leedskalnin había perforado un agujero de arriba a abajo de la puerta de dos metros de altura sin taladros eléctricos e inserto un eje metálico. La roca se dejaba caer en un cojinete viejo de  camión. Fue precisamente el  óxido de este él hizo que la puerta dejara de girar. La puerta de nueve toneladas, con rodamientos nuevos y el eje sustituido, se levantó y colocó en su lugar el 23 de julio de 1986. La puerta funcionó como antes, pero una vez más en 2005  dejó de moverse y aún no se ha reparado

La estructura es considerada por muchos  como misteriosa, sobre todo porque fue un solo hombre el que la hizo

Hay varias teorías que sostienen que Leedskalnin construyó el castillo utilizando alguna forma desconocida de la ciencia.  También declara que había descubierto los secretos de las pirámides, que por supuesto se puede interpretar, ya sea en términos esotéricos o de ingeniería.

Precio de entrada 1$ 

DAMADENEGRO 29/5/2011

DIGO QUE DICEN

Dicen que llueve porque alguien que está lejos te quiere ¡es agradable pensar en ello! suponer que alguien te extraña.

Dicen que la lluvia quiere acompañarte cuando te encuentras triste; mira si sabe que necesitas compañía ¡

Dicen que el sol se esconde cuando ve a alguien más bello  que él. Desde ahora miraré para todos lados para encontrar quien pone en ocaso al astro sol.

Dicen que un sabio conocido dijo hace algún tiempo: si pudiera meterme en el túnel del tiempo, aparecería en la Biblioteca de Alejandría. Alguien le comentó si era por lo que allí se guardaba. El contestó: pues no, es por lo que se escondía.

Dicen que todos aquellos que ponen el titulo delante de su nombre son porque no merecen la pena como personas, de modo que pasemos por su lado sin ni siquiera mirarles.

Dicen que la más pequeña flor puede ser la más bella, la belleza concentrada puede afectar más que una belleza rebozada.

Pasemos por la galería principal del museo, subamos las escaleras del primer piso, cojamos la puerta de la derecha. Allí está como siempre, muerto y esperando. La obra más perfecta del tenebrismo español.

Dejemos de decir dicen y digamos hasta la próxima. 

                DAMADENEGRO 28/5/2011

MARMELLAR (TARRAGONA) ESPAÑA EMBRUJADA

Pongámonos en camino, dejemos el tiempo a un lado, pensemos que algunos de nosotros irán directos a los lugares donde dicen y se comenta que hacen misas negras, cultos satánicos y otras monadas que el hombre de hoy le gusta hacer con su tiempo muerto, nunca mejor dicho. Mamellar es un pueblo muerto y sin embargo, se escuchan voces, se aparecen seres con túnicas blancas, algún que otro ser con cuernos; digamos que típico de esa historia de los Pueblos Embrujados.

Por la vereda del antiguo templo, el sol radiante, algunas nubes blancas en el cielo azul casi turquesa, matojos quemados, arboles sin frutos, lo que antes sería un jardín ahora reboza yerbajos de dudoso nombre. Estamos ante unas ruinas más de lo que antes fue una comunidad de humanos.   Allí rompiendo el perfil del azul celeste, una arista de su castillo, aquel por donde vagan, según dicen los fantasmas de almas errantes y penosas.    Sigo pensando que de día es demasiado hermoso aunque este en ruinas, pero también tengo presente que de noche tiene que ser tremendo sobretodo en luna llena, cuando, también según dicen, se reúnen para celebrar misas negras en honor a Satán.  

 Un poco de historia del monumento más llamativo de Marmellar:

La mención más antigua que se conoce del Castillo de Marmellar es del año 1401. Una curiosidad de este castillo es su situación. Un cerro a modo de acantilado le ayuda a levantarse.  Los riscos lo rodean por el norte y oeste y un corte que parece hecho por mano del hombre lo separa del resto de la sierra. 

El núcleo antiguo de Marmellar tiene casi mil años. La primera noticia que tenemos es del año 1023. En agosto de ese año los Condes de Barcelona vendieron a Guillem Amat, señor del castillo Viejo (Castellví de la Marca), todo el territorio que va desde Vilardida hasta Marmellar.

En 1359 se hizo un censo y entonces el castillo de Marmellar tenía 13 fuegos, mientras que el señor del lugar era un tal A. Vernet. En 1365 estaban los mismos 13 fuegos y el nuevo señor era el sacerdote Nazbert de Claramunt.

En los mapas de los siglos XVII y XVIII está ya anotado  Marmellar, mientras que muchas poblaciones más grandes no figuran. En dos mapas de los años 1690 y 1691, consta Mirabella. En una carta francesa del año 1706, se lee Marbella; curioso verdad?

Ahora en el pueblo no vive nadie. No hace demasiados años las charlas y las risas de los vecinos inundaban este lugar.  Había edificios y casas habitadas; la iglesia,  el Ayuntamiento, todo en el barrio viejo.  En el barrio nuevo, nos encontramos el  colegio y los edificios mas cercanos a nuestro tiempo, aunque ya en ruinas y solitarios.

La entrada por el barrio viejo se nos antoja bella a pesar del abandono, se nos muestra la aldea encima de su colina, a 518 metros de altura. Desde este recodo del camino, Marmellar se ve aún mejor, con la iglesia y el casco antiguo  a la derecha, mientras que la moderna se extiende a la izquierda. 

 Después, cuando ya se llega a la aldea y se comprueban los destrozos que los gamberros e incultos han hecho fuera y dentro de las casas con sus pinturas,  sin respetar ni la vida de los cipreses centenarios, ni el reposo de los difuntos del cementerio.

 

*La historia de los crímenes de Marmellar: 

Como pueblo abandonado tiene sus leyendas, pero hay algo muy peculiar en este lugar  y son los crímenes que se cometieron allí. 

El primer crimen ocurrió la noche de San Juan, a principios de los años 90, una chica que se desconoce si fue secuestrada o por voluntad propia, fue a Marmellar con unos desconocidos a hacer una fiesta.

La gente que la vio subirse al coche de los desconocidos los describieron como algo siniestros, iban todos vestidos de negro, llevaban la música del coche muy alta y la matrícula de este era de Barcelona.

Días después unos chicos de la zona encontraron a la chica violada, asesinada y quemada en una de las ruinas del pueblo.

Aún al día de hoy se desconoce realmente que ocurrió, los únicos que lo saben son quienes lo hicieron y las silenciosas ruinas.

Muchos vecinos de los municipios del alrededor de Marmellar citan que en determinados momentos se aparece una dama de blanco, hecho que lo asocian con el crimen anteriormente mencionado.

En la casa dónde sucedió el crimen, se puede observar un colchón calcinado, (donde quizá dejaron la victima) y una gran cantidad de signos satánicos.

Los datos sobre este asesinato han quedado en el olvido seguramente por falta de pruebas. 

Años después se produjo otro crimen similar en la misma zona:

Era el miércoles, 14 de febrero de 1996, Ana María Marín Barba de 19 años de edad, estaba trabajando como cada día, en una gasolinera ubicada entre las localidades de Banyeres del Penedès y l’Arboç del Penedès, cuando llegó alguien y se la llevo junto a 40.000 pesetas que había en la caja.

Las autoridades no descartaron ninguna posibilidad. Entre ellas estaba por supuesto el robo, pero les pareció extraño porque la gasolinera acababa de abrir y en esos momentos no disponía de una alta suma de dinero, hecho que los atracadores normalmente lo saben.

Dos días después, un agricultor que participaba en las labores de búsqueda, encontró el cadáver de la joven en una zona de la urbanización la Talaia Mediterránea, al lado del desolado Marmellar.

El cuerpo de la joven presentaba claros signos de violencia: varios hematomas en el cuello y en otras partes del cuerpo. El juez decreto secreto de sumario.

Actualmente el pueblo calla y permanece cada vez más  abandonado, aun podemos ver los nichos del cementerio al lado de la iglesia, los restos de numerosas casas en las que en su día vivían familias y la iglesia con su campanario.

DAMADENEGRO 27/5/2011

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