EL CEMENTERIO JUDIO DE VARSOVIA

Es uno de los mayores cementerios judíos de Europa, se creó en 1806 y ocupa 33 hectáreas  de tierra.

 El cementerio contiene más de 200.000 tumbas identificadas, así como las fosas comunes de víctimas del gueto de Varsovia. Muchas de estas tumbas y criptas están cubiertas, después de haber sido abandonadas tras la invasión alemana de Polonia y el posterior Holocausto.

Aunque el cementerio fue clausurado durante la Segunda Guerra Mundial, después de la guerra fue reabierto y una pequeña parte de ella sigue siendo utilizada, sirviendo al  resto de la población judía de Varsovia.

El cementerio, que se ha convertido en un denso bosque en el período posterior a la guerra, está lleno de monumentos a los comunistas judíos, los rabinos ortodoxos y todos los demás. Muchos de las lapidas son simples, otras están talladas con Art Nouveau, ángeles caídos tristemente sobre una tumba o elaborada en bajo- relieve grandes panoramas de un cierto estilo imaginario medieval.

 Los mausoleos grandes aparecen en estilos que van desde la recuperación del arte de  Egipto al Art Deco.

Hay que pagar entrada, 8 Pln y los hombres deben cubrirse la cabeza con la kipá.

A medida que te vas adentrando por sus pasillos vas descubriendo tumbas elaboradas, señoriales, bellas, algunas cubiertas de vegetación, otras con vegetación que crece en las propias tumbas; a medida que te vas adentrando, cada vez hay menos luz, los árboles, altos y tupidos, se unen juntando sus copas.

Al cabo de unos metros,  los caminos se van volviendo sinuosos, a veces no llevan a ninguna parte y puedes contemplar, tumbas caídas, abandonadas, rotas, algunas en posiciones absolutamente imposibles.

Si te paras y echas una mirada alrededor, hay un momento en que uno se siente sobrecogido, ¿qué ha pasado aquí? ¿Por qué está tan abandonado este lugar?

Si lo piensas, la mayoría de esas personas, se quedaron sin familias que los fuesen a visitar, que cuidasen sus tumbas, los que quedaron, huyeron del país, algunos para no volver jamás.

Es algo simple, sólo un cementerio, sin muestras visibles de ninguna catástrofe, sin embargo, es un mudo testimonio del exterminio de un pueblo.

Muchas de las reformas, son subvencionadas por judíos en el extranjero, muchos norte -americanos, que contribuyen al mantenimiento de este bello lugar, algunos familiares, necesitan ayuda para encontrar la tumba de sus familiares, y no es de extrañar dentro de ese laberinto.

Mención aparte merece, el monumento a los niños que perdieron la vida en el Holocausto y especialmente al poema que aparece en una de las paredes: 

The Little Smuggler

Through a hole, through a crack or a cranny

Starving yet stubborn and canny

Sneaky and speedy like a cat

I daily risk my youthful neck

 

And if fate will turn against me

In that game of life and bread

Do not weep for me mother;

Do not cry

Are we not all marked to die?

 

Only one worry besets me

Lying in agony; so nearly dead

Who´ll care for you tomorrow

Who´ll bring you, dear Mom, a slice of bread.

DAMADENEGRO 16/12/2011

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