La muerte toma color en el cementerio de Tucán (Ecuador)

Publicado: julio 17, 2011 en viajes
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Cualquiera que tenga habilidades para hacer un escultura
sueña con poseer un amplio campo donde realizarlas y exponerlas al público; difícil cuestión  y sin embargo, com en todo hay
un lugar donde ha sido posible  en Tulcán,  Ecuador. Esta sala tiene  8 hectáreas y seria el sueño de cualquier artista.

Azael Franco fue la primera persona  que expuso en este museo natural “El
cementerio municipal de Tulcán“. Allí llegó en 1936 a ocupar el cargo de Jefe
de Parques del Municipio,  cuatro años después de que éste se fundara para reemplazar el viejo panteón de la loma de Santiago que en el terremoto de 1923 sacara los muertos de su reposo eterno.

Fundado en terrenos que pertenecieron a la niña Sara Espindola
al noreste de la ciudad, en donde cumpliese con la norma general de la época
que exigía que ellos estuviesen fuera de las zonas pobladas para evitar
epidemias; su característica fundamental son sus tierras calcáreas que
favorecen el cultivo del ciprés, material fundamental para las esculturas y lo
que le da una vida útil a las obras de aproximadamente 500 años; en un espacio que combina estilos: árabe con arcos de medio punto, bordes, ranuras, palmas y palmetas; columnas y líneas egipcias y finalmente el francés esculpido en la serie de figurillas.

La obra inspirada en la historia y cultura de los pueblos
refleja el pensamiento de Federico González Suárez, Jijón y Caamaño, Max Hula, y otros se encuentra reflejadas en  mascarones, cariátides, monolitos, ollas, cuencos, vasijas, estatuas y animales que representan el imperio Inca.

También  el arte precolombino con figuras de la cultura San Agustín de Colombia, La cultura Valdivia, las Islas Galápagos, cuya fauna adorna varias avenidas de este parque cementerio.

                                        

Dentro del campo santo se ha hecho una división de los
parques internos por nombre, así  la primera parte de la entrada se denomina  “Altar de Dios (1936)” trabajada en ciprés ornamental y de cuyo mantenimiento siempre se ha ocupado la familia Franco, en
cabeza inicialmente  don Azael y luego de
su muerte su lugar fue ocupado por su hijo Benigno.

La parte posterior formada por dos jardines laterales
denominada “Parque de los Recuerdos (1987)” elaborada en ciprés maderable de su mantenimiento se ocupa el señor Lucio Reina quien llegó a trabajar en el
cementerio en 1966.

En la actualidad se está trabajando sobre una tercera etapa
que contempla 4 hectáreas.

 La paradoja de este lugar es  que precisamente el árbol de la
vida sea el símbolo de la morada de la muerte en casi todas las culturas y es
precisamente la representación de la vida en medio del mundo de los muertos lo que hizo que este bello lugar fuese declarado Patrimonio Cultural de la Nación el 28 de mayo de 1984, y el 23 de agosto del mismo año se denominó tanto al cementerio como a sus parques interiores sitio natural de interés turístico nacional.

 La primera figura realizada por Azaél Franco se denomina “Camino al Cielo” y se encuentra ubicada en la parte frontal izquierda del lugar.

Extensión:

Ocho hectáreas que comprenden 120 figuras que adornan este
Panteón.

Dirección:

El parque de esculturas verdes está ubicado dentro del
cementerio de la ciudad de Tulcán en las Av. Del Cementerio y calle Cotopax.

 Para Descansar en  PAZ

DAMADENEGRO 17/7/2011

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