Réquiem: Oradou-sur-Glane (Francia)

Publicado: octubre 11, 2011 en mis experiencias
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Oradou-sur-Glane es un pueblo fantasma francés que quedó destruido por la 2ª Divisón Panzer SS Das Reich el 10 junio de 1944, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando sus 642 habitantes, hombres, mujeres y niños, fueron masacrados por las tropas invasoras. 

Antecedentes: Desde febrero de 1944 la Segunda Divisón Panzer SS «Das Reich» estaba estacionada la sureña ciudad francesa de Montauban, al norte de Toulouse, esperando ser reaprovisionada con nuevo equipamiento y tropas recién entrenadas. Después del Día D, la invasión de Normandía, se ordenó a la división que atravesase el país para detener el avance de los Aliados. 

En la mañana del 10 de junio de 1944, el Sturmbannführer Adolf Diekman, al mando del primer batalló del 4º Regimiento Waffen-SS Panzer-Grenadier, informó al Sturmbannführer Otto Weidinger en la oficina central del regimiento, que dos civiles franceses le comunicaron que un oficial de las Waffen SS estaba retenido por la resistencia francesa en Oradour-sur-Vayres, un pueblo cercano. Se dijo que el hombre capturado era el Sturmbannführer Helmut Kämpfe, comandante del 2º Batallón de Reconocimiento SS Panzer, que había sido hecho prisionero por el Maquis el día anterior.

 

Esa mañana, el batallón de Diekmann cercó el pueblo de Oradour-sur-Glane, tras confundirlo con el cercano Oraoud-sur-Vayres, y ordenó a los habitantes y a cualquiera en las inmediaciones que se reunieran en la plaza del pueblo, aparentemente para controlar los documentos de identidad. Además de los habitantes del pueblo, las SS también detuvieron a seis personas que no vivían en el pueblo, pero que tuvieron la mala suerte de conducir sus bicicletas a través del pueblo cuando los alemanes llegaron. 

Se encerró a las mujeres y niños en la iglesia mientras se saqueaba la ciudad. Mientras tanto se llevó a los hombres a seis graneros y cobertizos donde ya había nidos de ametralladoras preparada. 

Según contó un superviviente, los soldados comenzaron a dispararlos, apuntando a las piernas para que muriesen lentamente. Once de las víctimas no se podían mover, los soldados cubrieron sus cuerpos con gasolina y prendieron fuego a los cobertizos. Sólo escaparon seis hombres; uno de ellos fue visto caminando por una carretera, hacia el cementerio, y se le disparó a muerte. Murieron 190 hombres.

 

Los soldados avanzaron hacia la iglesia y plantaron un dispositivo incendiario. Después de activarlo, las mujeres y los niños intentaron escapar a través de las ventanas y puertas de la iglesia, pero fueron disparados con ametralladoras. Un total de 247 mujeres y 205 niños murieron en la carnicería. Sólo dos mujeres y un niño sobrevivieron; una fue Marguerite Rouffanche de 47 años. Ella se escapó por una ventana trasera de la sacristía, seguida de una joven mujer y un niño; despertaron la atención de los alemanes y fueron disparados. Marguerite Rouffanche fue herida y sus compañeros asesinados. Gateó hacia unos arbustos detrás de la iglesia, donde permaneció oculta hasta que fue rescatada a la mañana siguiente. Otro grupo de cerca de veinte aldeanos se habían escapado de Oradour-sur-Glane tan pronto como aparecieron los soldados. Esa noche el pueblo fue parcialmente arrasado. 

Algunos días después se permitió a los supervivientes enterrar a los muertos. Se asesinaron 642 habitantes de Oradour-sur-Glane en unas pocas horas. Adolf Diekmann dijo que el episodio fue una represaría por las actividades de los partisanos en la cercana Tulle y por el secuestro de Helmut Kämpfe.

 

Tras los disturbios, el 12 de enero de 1953, un tribunal militar en Burdeos, oyó el caso de los aproximadamente 65 supervivientes alemanes de entre los soldados involucrados. Sólo 21 estaban presentes. Muchos vivían en Alemania Oriental y la República Democrática Alemana y no los extraditaría. Siete eran alemanes, pero catorce eran de Alsacia, ciudadanos franceses de etnia germana que los Nazis consideraron miembros del Reich. Todos salvo uno dijeron que habían sido reclutados en las Waffen SS contra su voluntad. 

El juicio causó gran protesta en Alsacia, forzando a las autoridades francesas a dividir el tribunal en dos procesos diferentes, según la nacionalidad de los acusados. El 11 de febrero veinte de los acusados fueron considerados culpables. Protestas continuas (incluyendo peticiones de autonomía/independencia) en Alsacia presionaron al parlamento francés a otorgar la amnistía para todos los que declararon haber sido reclutados en contra de su voluntad, el 19 de febrero, y los condenados de Alsacia fueron liberados poco después. Esto, a su vez, causó protestas en la región de Lemosín.

 

En 1958 todos los acusados alemanes habían sido también liberados. El general Heinz Lammerding de la división «Das Reich», quién había dado las órdenes para las medidas contra la Resistencia, murió en 1971 después de una exitosa carrera como empresario. En la fecha del juicio vivía en Düsseldorf, parte de la zona de ocupación británica de Alemania Occidental, y el gobierno francés nunca obtuvo su extradición por parte de las autoridades británicas. 

El último juicio contra un miembro de las Waffen SS tuvo lugar en 1983. Poco antes, el antiguo SS-Obersturmführer Heinz Barth había sido localizado en la República Democrática Alemana. Barth participó en la masacre de Oradour-sur-Glane como jefe de pelotón del regimiento Der Führer, a cargo de 45 soldados. Fue uno de los criminales de guerra acusados de ordenar disparar contra veinte hombres en un garaje. Barth fue sentenciado a cadena perpetua por el Tribunal de Berlín. Salió de prisión tras la reunificación de Alemania, en 1997, y murió en agosto de ese mismo año.

Después de la guerra, Charles de Gaulle decidió que nunca se reconstruyera el pueblo. En su lugar quedaría un monumento dedicado a la crueldad de la ocupación Nazi. En 1999 el presidente francés Jacques Chirac abrió junto a la entrada a la Village Martyr —«villa martirizada»—, un museo dedicado al monumento, el Centre de la mémoire d’Oradour, que incluye objetos recuperados de los edificios calcinados: relojes que se pararon cuando sus dueños murieron quemados, cristales derretidos por el intenso calor, objetos personales y dinero de la época. Se solicita a los visitantes que guarden silencio en la visita al monumento.

 

DAMADENEGRO 11/10/2011

Réquiem (Folleto informativo del lugar para la visita)

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