Archivos para diciembre, 2011

Quizás los sueños se hacen realidad de vez en cuando; allí donde parece que no puede haber un lugar que nos sorprenda, allí donde el sol y la arena se aúnan, allí donde todo parece muerto es donde florece el lujo más aparatoso que se pueda encontrar en la tierra. Es la nación del petróleo, donde el dinero corre de mano en mano, donde los edificios rascan el cielo, donde bajemos la cabeza ante tanta riqueza cuando hay muchos muertos de hambre.

Un lujo, después el silencio….  Es mejor no pensar mucho.

 Habitaciones:

Cada una de las 218 habitaciones del hotel Le Méridien Al Aqah Beach Resort ofrece ventanas del techo al piso con vistas espectaculares del mar, la piscina, la playa, los jardines y los parques cuidadosamente diseñados. El tamaño de las habitaciones varía de 48 metros cuadrados para las habitaciones Deluxe con vista al Océano Índico a 750 metros cuadrados en el caso de la suite Royal. Las 88 habitaciones Superior ofrecen el lujo de un balcón privado con vista al mar.

Los cinco últimos pisos del hotel están reservados a las 35 habitaciones y suites Royal Club, donde los huéspedes disfrutan de una amplia variedad de servicios exclusivos, incluido registro y salida rápidos, acceso a Internet de alta velocidad, una gran selección de refrigerios de cortesía durante todo el día y acceso al Royal Club Lounge, que se completa con una Hora Feliz al atardecer todos los días. 

Las 10 suites Executive ofrecen el doble de tamaño que las habitaciones comunes, sala de estar y comedor separado, dormitorio y mini-cocina. Ideales para familias. Todas las suites cuentan con una terraza privada y un balcón con vistas al mar. 

La suite Royal en el último piso, ofrece 750 metros cuadrados de lujo privado con decoración y muebles italianos, un dormitorio principal, dos salas de estar, dos dormitorios adicionales, un comedor grande con balcón, Jacuzzi privado y cocina totalmente equipada con acceso directo a los ascensores de servicio.

Entretenimiento:

•Reproductor de DVD

Características de las camas

•Cunas

Baño

•Bañera y ducha separadas

Oficina/ Telecom

•Teléfono

Alimentos y bebidas

•Comida en la habitación

Características de las habitaciones

•Habitaciones comunicadas disponibles

Amenidades y servicios en la habitación

•Espejos de cuerpo entero

Acceso a Internet

•Acceso a Internet de alta velocidad AED 95 por día. 

Para pasar el tiempo libre:  Área local:

Hogar de muchas especies de peces exóticos, los arrecifes de coral fuera de la costa de Fujairah ofrecen a quienes practican buceo y esnórkeling una experiencia submarina suprema. Las playas cubiertas de conchas maravillosamente limpias de la ciudad son un escenario idílico para quienes adoran el sol y buscan paz y relajación.

Fujairah también goza de ricas tradiciones culturales y una historia de más de 2.000 años. El Al Bidya Mosque tiene más de 400 años y es un ejemplo singular de ingeniería de la época. Fujairah también cuenta con unos de los descubrimientos arqueológicos del Golfo Pérsico. Las excavaciones arqueológicas han demostrado que la presencia del hombre en la región data de la Edad del Hierro.

El Fuerte Fujairah, Al Heil Castle y el Fuerte Al Bithnah son atracciones históricas de la región. Las actividades en Fujairah incluyen excursiones de aventura con pesca de altura y expediciones 4×4 por los lechos secos de los ríos junto a la costa con visitas a las aguas termales y cascadas que se encuentran en el camino.

Atracciones locales

• Wadi Al Wurayah  30.0 km/18.6 millas

• Conducción en todo terreno  45.0 km/28.0 millas

• Lugares para buceo: Musandam  45.0 km/28.0 millas

• Fujairah Fort 50.0 km/31.1 millas

• Bull Butting 50.0 km/31.1 millas

• Manantiales termales, Kalba  60.0 km/37.3 millas

Compras

• Mercado de los viernes, Masafi  55.0 km/34.2 millas. 

Comunidad

• Mezquita Bidiya  8.0 km/5.0 millas

• Iglesia Católica de Santa María  40.0 km/24.9 millas

Oficinas de gobierno

• Embajada de los Estados Unidos  160.0 km/99.4 millas

• Embajada Británica  160.0 km/99.4 millas

• Embajada de la Federación Rusa  160.0 km/99.4 millas

 

Actividades:

Le Méridien es famoso en el mundo por la atención al detalle y dedicación para brindar un servicio al cliente ejemplar. Además de todas las características y actividades generales que espera encontrar en los hoteles y centros vacacionales Le Méridien, hay un servicio impecable a cada momento.

Buceo:

Maravillas del buceo en las aguas claras y templadas de Arabia, donde abunda una fascinante vida marina, bajo la supervisión profesional de un instructor PADI. Los conductores con licencia pueden explorar los restos de un naufragio junto a la playa del hotel, ver un nuevo mundo submarino durante un buceo nocturno o hacer una excursión de un día a Musandam.

Pesca con mosca:

El mejor destino para la pesca en los Emiratos Árabes Unidos.  Los bote de pesca deportiva, de 9 metros y disponible para alquilar, ofrecen viajes de medio día o de día completo y están completamente equipado para pesca de altura con un bimotor diesel, cuatro literas, puentes volantes y abundante sombra y asientos. Los capitanes profesionales lo guiarán a los lugares adecuados para pescar atún, barracuda, seriola, corvineta reina, dorado y a veces peces vela y tiburones. Este bote tiene una capacidad máxima para ocho personas, incluyendo el capitán y la tripulación.

Restaurantes:

La amplia selección de restaurantes convierte a Le Méridien Al Aqah Beach Resort en el lugar ideal para celebrar un aniversario, un cumpleaños, una boda o cualquier ocasión especial.

El Baywatch Village es un complejo al aire libre con bar en la playa, bar en la piscina y un restaurante en la playa y uno italiano que ofrecen comidas al aire libre durante el día y exquisita comida italiana por las noches. Además, el hotel ofrece cenas románticas a la luz de la luna y junto a la playa, a solicitud.

Por supuesto, los huéspedes que deseen una noche tranquila pueden complacer su paladar desde la comodidad de su propia habitación gracias al servicio de comida en la habitación las 24 horas. 

Restaurantes y lounges :

Gonu Bar & Grill:

Ubicado en las costas del Océano Índico, el Gonu Bar & Grill ofrece una exquisita selección de parrilladas, carnes, kebabs y bebidas refrescantes. Disfrute del clima sereno todo el año acariciado por las brisas frescas del mar. Un lugar perfecto para una velada romántica.

Cocina: Carnes y mariscos

Normas de vestir: Informal de centro vacacional

Horas: 12:00 p. m. a 12:00 a. m.

Ambiente:   Relajado

 

 Baywatch Beach Bar:

Desconecte y relájese en nuestro bar al aire libre en la zona de la piscina, con vistas al mar. Saboree durante todo el día una amplia variedad bebidas, refrigerios y sándwiches innovadores. Gran variedad de sabores para shisha (pipa de agua) disponible. 

Cocina: Refrigerios 

Normas de vestir: Ropa de playa

Horas: De 10:00 a. m. a 12:00 a. m.

Ambiente: Junto a la playa

Ubicación: Bar 

Bar en la piscina Baywatch :

Un bar sumergido con una gran variedad de bebidas, entre ellas, innovadores cócteles con y sin alcohol, para saborear al tiempo que chapotea en una de las piscinas más grandes del país.

Cocina: Bebidas

Normas de vestir: Ropa de playa

Horas: De 10:00 a. m. a 6:00 p. m.

Ambiente: Bar inmerso

 

 Tea and Dates :

El espacioso café del lobby, Tea and Dates, sirve una deliciosa variedad de repostería, pasteles, sándwiches y ensaladas. 

Horas: 10.00 a. m. a 10:00 p. m.

Ambiente: Relajado 

 Sapore :

Un moderno restaurante italiano con vistas a los magníficos jardines paisajísticos y una de las piscinas más grandes de los Emiratos Árabes Unidos. Los huéspedes pueden degustar su comida con toda comodidad en el comedor del restaurante, con aire acondicionado, o disfrutar de la brisa marina en la terraza al aire libre. 

Cocina:  Italiana

Normas de vestir: Informal presentable

Horas: De 12:00 p. m. a 3:00 p. m.; de 7:00 p. m. a 10:30 p. m.

Ambiente: Restaurante 

 Bar Astro en la azotea :

Con vistas al Océano Índico, el bar Astro en la azotea ofrece una amplia variedad de innovadoras bebidas, desde cócteles clásicos y cervezas regionales hasta una extensa lista de vinos y varias mezclas inspiradas sin alcohol. Cuenta con DJ y pista de baile.

Cocina: Menú del bar

Normas de vestir: Informal presentable

Horas: Sábados a miércoles de 4:00 p. m. a 1:00 a. m.; jueves y viernes de 4:00 p. m. a 2:00 a. m.

Ambiente: Bar 

 Swaad :

Swaad, nuestro elegante restaurante hindú, ofrece auténtica cocina en un ambiente contemporáneo. La exótica combinación de hierbas y especias y los métodos intrincados de preparación tienen como objetivo dejar que los aromas y sabores se hundan en el plato y en sus sentidos.

Cocina: India

Normas de vestir: Informal presentable

Horas: 7:00 p. m. a 10:30 p. m.

Ambiente: Restaurante elegante

 Taste :

Inspirado en el arte intrincado de la sofisticada cocina tailandesa, Taste sirve platos deliciosos en un ambiente elegante. También cuenta con un bar autorizado con música en vivo y ofrece cenas al aire libre durante los meses más frescos.

Cocina: Tailandesa

Normas de vestir: Informal presentable

Horas: 7:00 p. m. a 10:30 p. m.

Ambiente:  Restaurante elegante

 Views Restaurant :

Cocina: Internacional

Normas de vestir: Informal

Horas: 7:00 a. m. a 10:30 a. m.; 12:30 p. m. a 2:30 p. m.; 7:00 p. m. a 10:30 p. m.

Ambiente: Brasserie

Ubicación: Restaurante

EL LIBRO DE LOS MUERTOS

Publicado: diciembre 29, 2011 en mis experiencias
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Es llamado “Libro Oculto de la Morada”, también conocido como “El Libro de la salida a la luz del día”, sin embargo la más empleada es   El Libro de los Muertos. Es un libro que se oculta a sí mismo, según es dicho en sus últimos párrafos.” No dejes que le vea ningún hombre. El hecho de divulgarlo, constituye una tremenda abominación. Ocúltale, para que nadie sepa que existe”

Este libro misterioso se compone de una sucesión de figuras acompañadas casi siempre de su correspondiente texto. Su lenguaje es jeroglífico hierático.

Es sin lugar a dudas un documento iniciático, encontrado en el interior del sarcófago de las momias de los altos dignatarios del antiguo Egipto. Rollo misterioso que se colocaba bajo la cabeza del difunto y que narraba bajo una forma simbólica, el viaje de ultratumba del alma, según  los sacerdotes de Ammón-Ra.

Según la tradición egipcia el autor e inspirador de esos cantos mágicos  fue Thot, conocido como Hermes Trismegisto el Tres veces Grande.

Dijo Platón que este Dios dio a los hombres el conocimiento de los números y la clave de su interpretación, de la geometría, de la música, de la astronomía y de la poesía sacra.

Se convierte este ser, deificado en los misterios egipcios; en protector y guía de los muertos. Tanto en Egipto como en Grecia y hasta épocas posteriores, era costumbre de los moribundos invocar al Dios y confiarse a él en el trance de la muerte, ya que era el Conductor de las Almas en el Más Allá.

En el periodo postrero de la civilización greco – egipcia, a Toth Hermes se le veneraba como el Dios que crea la palabra, como el primer iniciador de la humanidad, consagrándole la ciudad sagrada de Hermópolis.

El libro nos lleva a un cortejo fúnebre, extendido en el lecho funerario, se transporta al muerto, sobre la barca de Isis,  Junto a él Isis y Nephtis le protegen.

Vienen después los sacerdotes, portadores de emblemas, algunos llevan las ofrendas, otros las urnas y una copa. Se dirigen a la cerrada tumba que guardará los restos mortales del difunto.

El postulante se arrodilla ante Horus, hijo de Ra y dirige una ferviente plegaria para obtener las fuerzas que necesita   para someterse con éxito a las pruebas a las que será sometido.

Thot se dirige a Osiris.

¡Te saludo, Osiris, Toro de Amenti! ¡Oh rey de la eternidad! Yo soy Dios Grande que acompaña en su ruta la barca celeste., yo he combatido en tu nombre. ahora llego para dirigir a tu lado el combate, ¡oh Osiris!….

Soy Thot, aquel que hace triunfar a Osiris de sus enemigos. Soy en verdad, Djedi, hijo de Djedi;

Mi madre, Nut me concibió y me trajo al mundo en la ciudad de Djedu…

 

Entro y circulo indemne entre las deidades resplandecientes…

Ahora soy sacerdote en Djedu, propuesto para las libaciones.

Soy igualmente el gran maestro del mágico saber en el instante en que se debe atravesar la tierra de Heracleópolis

¡Oh, vosotros espíritus divinos, que hacéis penetrar las almas perfectas en la morada sacrosanta de Osiris! ¡traed las ofrendas consagradas para hacer vivir mi alma!…

¡Oh vosotros espíritus divinos que abrís la senda y apartáis los obstáculos, franquead a mi alma el sendero hacia la morada de Osiris….

Yo soy profeta… yo dirijo las ceremonias de Mendes, yo soy el gran jefe de la Obra que pone el arca sagrada sobre el soporte…

¡Te saludo, Osiris, señor del Amenti!

¡Deja que penetre en paz en tu reino!

¡Deja que los señores de la tierra santa me reciban con exclamaciones de júbilo!

¡Que pueda experimentar todas las metamorfosis posibles, por todas las sendas de las regiones del más allá obedeciendo el deseo de mi corazón!”…

 

Así da inicio la ceremonia funeraria. 

El fin supremo que se propone conseguir el iniciado es alcanzar a Dios, identificarse con él. Ha de acomodar su marcha a la del Dios solar, avanza hacia el oeste, hacia el acceso a la región del submundo, donde penetrará cuando llegue para él el instante de la muerte, pero la muerte es solo una apariencia, un cambio de estado, el alma sobrevive y progresa.

Uno de los momentos más difíciles para el iniciado es enfrentarse a la travesía en el sub-mundo, donde se encuentran los mayores obstáculos para aquél que quiera unirse con la divinidad.

Terribles tentaciones asedian en el mundo soterrado, doce puertas y doce horas conducen al DUAT (antecámara de la luz primordial). El iniciado trabaja en el mundo soterrado para arrancarle la luz a las tinieblas, para que pueda llegar a la Morada del  Padre: Osiris.

La Piedra filosofal se vuelve roja, se vuelve blanca, se coagula, se disuelve, brilla, centellea y resplandece en el submundo. El adepto se ha enfrentado a los enemigos de la noche, los ha vencido, …“vedle triunfante de sus enemigos vivos y muertos. Se identifica con el Dios de cabeza de gavilán. Horus ha repetido sus encantamientos cuatro veces y todos sus adversarios cayeron vencidos y degollados”

El nuevo iniciado conoce el poder del verbo luminoso, debe ahora purificar su corazón para que esté libre de mancha. En virtud de esta pureza de corazón y de esta vigilancia de sentimientos  su conciencia está firme, su voluntad reina sobre sus facultades, bajo la tranquila mirada de Ra. Debe de resistir las tentaciones de Mestha, Hapi, Duamutf y Kebhsenuf, los cuatro Dioses de la Muerte y rendirles culto.

Tiene poderes sobre su propio ciclo y de esta facultad se siente orgulloso “Yo estoy en el ayer y conozco el mañana, dueño soy de renacer una segunda vez si quiero realizarlo”.

Otra ceremonia simbólica se verifica en la Ciudad Sagrada de Heliópolis. Morir es urgente.  Resucitar de entre los muertos es indispensable. Ascender a los cielos es cardinal y necesario. Yo soy el toro sagrado, señor del cielo, amo de la luz que sale de la llama. Yo ordeno los ritmos del cielo y el curso de los años.

Yo poseo panes de las ofrendas de Heliópolis. Mis panes están en el Cielo, delante de Ra. Sus  dos barcas se las traen al Templo del Gran Dios de Heliópolis. alegre recorre el Cielo en compañía de los espíritus. Come de lo que ellos comen.. Vive de lo que ellos viven.

Es invitado a sentarse en el interior del Tempo en la ciudad Solar. Se aproxima el instante del juicio definitivo, el periodo de pruebas terminará. La ceremonia capital prosigue, es el momento de pesar su corazón.  El lugar es llamado  “Sala de Maat”. Cuando se libera de los cuatro cuerpos de pecado entre en la sala de la doble Maat, entra en el seno bendito de la Diosa Madre del Mundo.

Su nombre es JUSTICIA Y VERDAD. La hoja superior de la puerta lleva una inscripción que dice: “Señor de Maat sobre sus dos pies” y la hoja inferior se llama : “Señor de doblado vigor, domeñado del ganado”. El aspirante después de haber hecho su ofrenda a los Dioses funerarios se dirige al Gran Sacerdote que dirige la ceremonia para recitar su confesión negativa ante los 42 Dioses que se encontraban en la sala de la doble Maat,

Esta confesión significa todas las perfecciones que el adepto debe adquirir para liberarse de los cuerpos de pecado. En seguida se dirige en forma sucesiva a cada uno de los 42 Dioses asesores del Gran Sacerdote, les venera y ofrece su verdad y su pureza.

 

Es examinado por Sacerdotes y cuando quedan todas las preguntas contestadas, las puertas se abren, surge entonces el guardián de la puerta, después Maat y luego Thot, llega el momento culminante, es indispensable pesar el corazón del adepto. En un platillo de la balanza se ve la representación del corazón y en el otro una imagen de Maat.

Anubis observa y con alegría ve que la balanza está en equilibrio. Thot, señor de las divinas palabras, escriba de los dioses, registra el fallo y añade: “Que el corazón sea devuelto al sitio que ocupa el pecho del adepto”

El difunto que se presenta ante los 42 jueces es aquel que muere para vivir, que muere para el mundo para vivir para Dios. El adepto se ha transformado en un nuevo ser, prosigue su ascensión y siente nacer en sí nuevas aptitudes.

Una luz suave inunda su alma. Es ya un nuevo Sacerdote, servidor de Osiris…

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ESPERANZA

Publicado: diciembre 28, 2011 en relatos
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El viejo cementerio se arrinconaba en los confines del pueblo, para permanecer escondido de las miradas de todos aquellos que no fuesen oriundos del lugar. Solo algunas viejas solían venir por allí para poner flores en las viejas lápidas que borraban los nombres de sus titulares a cambio de mucha lluvia y arena acumulada.

No sé exactamente por qué fui hasta ese lugar, algo me había llamado en sueños y la visión de un camino con un final en mármol viejo y descolorido hizo que la curiosidad me llevase primero a aquel rincón perdido de la geografía irlandesa y en segundo lugar a buscar un rostro que apareció en medio de mi sueño confortable y lleno de vibraciones.

Parece una contradicción que el decorado fuese motivo de atracción pues bien más parecía que salía de una película de terror en blanco y negro que de un sueño con calor humano. Pero no hice caso de mis contradicciones entre el si y el no. Deje el pequeño hotel que algunas veces me había recogido en noches de lluvia, para dirigirme a ese lugar que ya no era visitado por nadie.

Y tuve que empujar la puerta de hierro mohoso, con algún fondo de lúgubre pájaro que parecía advertirme de un riesgo imaginario. No había sol, la penumbra que dejaban las nubes pasar daba un aspecto fantasmagórico al lugar y sin embargo, no me acobardé, seguí la senda que pasea entre tumbas, hojas secas que ocultan nombres y leyendas y más aún fechas que se pierden en los siglos pasados.

Y allí en medio, mis ojos se depositaron en una fotografía amarilla que resistía en tiempo como podía entre la humedad del suelo y los restos de raíces que querían ocultarla en sus entrañas. Una fotografía que hizo que mi cuerpo quedarse a ras del suelo, mis ojos trataron de adivinar los rasgos del fotografiado, pues era hombre. Y poco a poco la foto fue tomando color, como reviviendo, como saliendo de su silencio de años y años oculta en un viejo rincón. Y esos ojos se convirtieron en faros no de luz pero si de deseo.

Todo fue tomando color, las raíces se plegaron en el suelo, los árboles se remozaron como si hubiesen sido podados horas antes, las lápidas se volvieron obras salidas de manos esculpidas hacía solo semanas y la foto fue desapareciendo poco a poco del cristal que la protegía de los años. Y curiosamente la tumba también desapareció, dejó de existir en ese lugar como si se desmoronara en los confines de las horas. Me encontré ante un parterre de flores blancas que me ofrecían una sonrisa de recién regadas…… qué estaba pasado?.

Pasó su mano sobre mi hombro, me dejó un perfume suave que tienen los cuerpos cuando acaban de lavarse con agua cristalina y jabón espumoso. Aromas de ropas recién planchada, y poco a poco me fui dando la vuelta para ver el brazo que se extendía hacia mí. Y los ojos se clavaron en ese manantial de vida que en tonos verdosos y marrones me miraban para darme un calor corporal inusitado. Me sentía revivir como si la sangre hubiese estado parada por décadas y de pronto se le diera un impuso soberano, haciéndola correr por los caminos de la venas. Sentí un rubor en el rostro como hacía mucho no sentía quizás a comienzos de mi juventud tuve una sensación tal.

Me levanté lentamente como no queriendo molestar con ademanes bruscos la visión entre tinieblas azules que la presencia traía como fondo. Una sonrisa adornó el rostro del hombre, y un calor vital hizo que mi cuerpo se llenase de un aroma a rosas, rosas que aparecieron en mis manos como si acabaran de regalármelas. Y de nuevo la sonrisa inundó aquella marea de belleza que el joven lucía en un lugar que se convirtió en vida donde antes reinaba la muerte.

Me dejé llevar porque no quería romper el relato, me dejé llevar hasta un merendero cubierto de margaritas y me senté a su lado; me cogió las manos y me susurró algo al oído que no entendí. Mi cara tuvo que expresar sorpresa o quizás turbamiento y me repitió muy lentamente dos palabras: te quiero….

Y ese quiero que estuviera suspendido en el tiempo pasado, se volvió real, tan real como el roce de los labios en los míos… estaba besando el pasado y me estaba engañando el presente.

Sus manos se volvieron fuertes en mis hombros, se volvieron anclas pesadas que me hacían quedarme frente a el pero también me hacían luchar por volver a la realidad. Quería pero no quería… todo un reto para el corazón ansioso de deseos.

Y en unos de esos movimientos bruscos, me escapé del lugar, bajé los escalones y de pronto todo volvió a ser lóbrego, sucio, lleno de restos vegetales muertos, las lápidas volvieron a tener nombres, apellidos y fechas pasadas. El camino se llenó de humedad y la tumba que me había inspirado tanto se levantó ante mí ofreciéndome la foto amarilla del amado muerto. Y volví a caer a su lado, mis orillas se lastimaron con el golpe y el roce de tanta rama muerta y allí las fotos que antes se me reveló como vida, permanecía tras su cristal roto, pero los ojos seguían siendo los mismos que me habían enamorado poco antes. Fecha de la muerte, 1912; Dios que de tiempo y aún lo siento¡.

Me volví sobre mis pasos, dejé atrás mi sueño y sin embargo en mi mano aún lucía la rosa blanca que el difunto me había regalado…. un sueño? quizás un deseo que al tiempo ha engañado. 

DAMADENEGRO 3/12/2008

Codex Gigas – Suecia

Publicado: diciembre 27, 2011 en viajes

 

codex-giga

Existen muchos manuscritos medievales que ha día de hoy, y tras numerosos estudios, continúan siendo un verdadero enigma para muchos. Sus contenidos, sus ilustraciones y su historia son sinónimo de misterio. Hablamos hoy del más grande de todos ellos, el conocido como Codex Gigas, “libro grande en latín”, también conocido como “código o biblia del diablo”.

**Características del manuscrito:

Lo de “libro grande” es un título de lo más acertado, ya que el Codex está considerado como el manuscrito más grande conservado de la época. Sus dimensiones son impresionantes; 92 x 50,5 x 22cm. Contiene 624 páginas iluminadas con tintas roja, azul, amarilla, verde y pan de oro. Entre los textos variados se incluyen un buen número de ilustraciones recreadas con tremenda maestría. Su peso, nada menos que 75 kg.

Se encuentra en un estado de conservación excelente y conserva la unidad estilística con la que fue creado. De su interior faltan algunas páginas, que en algún momento de la historia fueron arrancadas, ignorando el contenido que pudieran tener.

El enorme tamaño está en consonancia con el de las Biblias que se manufacturaban en Europa en los siglos XI y XII, con su tamaño, los papas reformistas pretendían poner de manifiesto la importancia de los sagrados textos.

A menudo, estas valiosas Biblias o manuscritos eran regalados a las iglesias o monasterios por sus poderosos mecenas como medio para indicar su condición, o bien eran regalos de obispos que querían defender su poder y hacer hincapié en la importancia de la fe en tiempos difíciles. Su enorme tamaño los reducía a uso de atril, posiblemente para uso en el refectorio monacal para las lecturas a la hora de comer o en el presbiterio de la iglesia para los servicios del día. No están considerados como libros litúrgicos, pero sí que podrían ser complementarios.

El Codex Gigas se podría considerar como el último gran manuscrito de estas características, ya que en las fechas en las que fue creado comenzaban a aparecer en París las Biblias de pequeño formato y un solo volumen, que acabarían por resultar bastante más prácticas que estos gigantescos pliegos.

**Origen del Codex Gigas:

El manuscrito llamó la atención de todo aquel que conocía su existencia desde el primer día en que fue expuesto. La ilustración del Diablo entronizado en una de sus páginas fue lo que le valió el famoso apodo de Biblia del Diablo.

En la época medieval el manuscrito figuraba entre las maravillas del mundo y se le atribuía un enorme valor material. La autoría del pliego se le otorga al monje Herman el Recluso del monasterio de Podlažice, aunque este es un dato bastante confuso y en realidad no se sabe a ciencia cierta quien escribió e ilustró sus pergaminos.

 

Una nota en el interior de la portada, de finales del siglo XIII, apunta a que ciertamente, el manuscrito fue creado en el monasterio benedictino de Podlažice. Más tarde, éste monasterio que pasaba por dificultades económicas, empeñaría el manuscrito al monasterio cisterciense de Sedlec. Más tarde, sería comprado de nuevo por los benedictinos, pero esta vez en el monasterio de Břevnov, financiando la compra el arzobispo de Praga, por encontrarla ajustada a derecho a apropiada para el tesoro de su orden. En todos los casos, el manuscrito siempre se encontró en sus orígenes dentro de la provincia de Bohemia, en la República Checa.

Allí estuvo hasta que en 1594, Rodolfo II, gran amante de cualquier obra enigmática, transfirió la obra a su colección personal en el castillo de Praga. Medio siglo más tarde, tras la Guerra de los Treinta Años, el castillo fue expoliado por el ejército sueco y el libro, junto a muchos otros tesoros, pasó a formar parte de la colección de la Reina Cristina de Suecia. Desde entonces se encuentra en ese país, primero en la biblioteca real y más tarde, desde 1877, en la biblioteca nacional de Suecia, en Estocolmo.

Durante el paso de los siglos, y muestra de la atracción que ejercía el manuscrito, muchos incluyeron en él sus firmas, como los típicos “Yo estuve aquí”, de los baños públicos. Se encuentran inscripciones de los siglos 16 y 17, en incluso se pueden encontrar los nombres de Josef Pečirka y Beda Dudik, dos estudiosos checos pioneros en el estudio científico del manuscrito..

**Contenidos del Codex Gigas:

Su contenido, sin duda, es lo que hace de este manuscrito un volumen especial, único y enigmático, alejándolo de las biblias típicas manuscritas de la época.

El Codex incluye, entre otros muchos temas:

-El Antiguo y Nuevo Testamento.

-Traducciones latinas de Flavio Josefo, Antiquitates Iudaicae y  De Bello y ss Iudaico, trabajos sobre la historia de los Judios.

-Las etimologías enciclopédicas de Sevilla, en veinte libros, de Isidoro.

-Ocho libros médicos. Los primeros cinco de origen griego o bizantino, que bajo el título de Ars medicinae fueron lectura obligatoria para estudiantes de medicina en el sur de Italia a partir del siglo XII. Al final estos libros se convirtieron en textos de medicina en toda la Europa medieval.

-Los otros tres tratados médicos se dedican a la medicina práctica y fueron escritos por Constantino el Africano, que fue monje benedictino sobre la mitad del siglo XI en Monte Cassino, suponiéndose traducciones de éste de otra serie de escritos médicos árabes.

Tras el final del Nuevo Testamento se encuentran sus famosas ilustraciones, una de la Jerusalén celestial y, enfrente, la del famoso diablo. 

En páginas siguientes se encuentra una confesión de los pecados y una serie de conjuros escritos en gran formato.

-La Crónica de Bohemia, escrita por Cosmas de Praga.

-La Regla de San Benito.

-Calendarios.

-Listas de nombres, presumiblemente de los miembros o benefactores de la comunidad monástica local.

-Santoral y Esquelas.

Todo esto, mezclado con textos cortos de antiguas historias, curas medicinales y encantamientos mágicos. Un peculiar puzle que recogió en su día los textos más importantes en varias materias, junto con fechas y nombres, para convertir el manuscrito en un ejemplar único..

 

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**La leyenda de la Biblia del Diablo:

A parte de la ilustración antes mencionada de Satanás en una de sus páginas, la verdadera leyenda que siempre ha acompañado al manuscrito cuenta que el supuesto monje Benedictino al que se le atribuye la obra, fue condenado a ser emparedado vivo por un grave crimen y, para que la pena le fuera condonada, el monje propuso crear una obra monumental y única que todos alabarían y que llenaría de honores al monasterio y, si eso fuera poco, la ciclópea obra sería escrita por él en tan solo una noche.

Los monjes permitieron al atrevido escriba llevar a cabo su imposible tarea que, a la mañana siguiente, presentó su gigantesco libro acabado y reluciente.

Nadie podía creer que tan magna tarea hubiese podido ser realizada en tan corto periodo de tiempo y no se tardó en rumorear que el joven monje, para cumplir su promesa, había solicitado la ayuda del mismísimo Satanás, y que fue éste y no el escriba el que escribió todos y cada uno de los caracteres del manuscrito.

Mito y leyendas, lo cierto es que el Codex Gigas ha conservado su poder de atracción hasta día de hoy. De un precio incalculable, ha sido codiciado por muchos y los intentos de robo se han repetido a lo largo de la historia. Temor y obsesión, quien sabe si con algún mensaje oculto o sobrenatural que todavía permanece allí, esperando a que algún avezado lector se atreva a descifrar las auténticas palabras del Diablo.

Recopilación de estudios en internet

 

Dice la leyenda… 

La leyenda del Cristo de la Vega es sin duda una de las más conocidas por divulgada y leída, no sólo a nivel local sino mundial, gracias a la pluma del insigne escritor José Zorrilla que con gran maestría plasmó en verso esta singular historia de amor, bajo el título: 

A buen juez mejor testigo 

Toledo era la ciudad de los sueños de Inés de Vargas y Diego Martínez, dos jóvenes amantes que hacían de la oscuridad su cómplice para poder compartir unos momentos de pasión. Cada noche, el joven salía de su casa, recorría estrechos pasadizos y empinadas callejuelas, hasta llegar a un lugar en el que se vislumbraba un punto de luz de un candil procedente de la habitación de Inés que impaciente le esperaba; antes de que los primeros rayos de luz iluminaran las viejas casonas, Diego abandonaba el lecho de su amada. Así, noche tras noche hasta que un desafortunado incidente hizo que las visitas del joven dejaran de prodigarse. 

Cierto día tras despedirse de Inés, el joven emprendía su marcha, como de costumbre, deslizándose por el balcón; apenas puso los pies sobre el empedrado suelo, observó entre las sombras la silueta de un hombre que identificó al levantar la vista: se encontraba frente a frente con Iván de Vargas, padre de Inés. Aturdido, salió corriendo sin escuchar los reproches del hidalgo caballero que, encolerizado, instó a Inés a proponer a su mancebo que se casara con ella o jamás volverían a estar juntos. Así se lo hizo saber a Diego quien reaccionó rápidamente ante tales palabras argumentando que en breve partiría a la guerra de Flandes, pero que al cabo de un año volvería y la haría su esposa. Inés quiso hacer más firme la promesa rogándole que lo jurara ante el Cristo de la Vega, replicando él que con sus palabra debía bastar pero si quedaba más satisfecha así lo haría. Juntos se encaminaron hacia la basílica de Santa Leocadia, situada en medio de la vega toledana: traspasaron el umbral y entre gigantescos cipreses llegaron a la capilla en cuyo interior se conserva la imagen del Cristo ante el cual debería realizar su promesa. Se acercaron a Él y guiando ella con ternura las manos del muchacho hasta tocar los pies del crucificado, le preguntó; 

-Diego, ¿juras a tu vuelta desposarme? 

Contestó el mozo: 

-!Sí, juro¡ 

Y así, los dos juntos, con el semblante alegre y las manos entrelazadas salieron del templo augurándose un futuro feliz y prometedor. 

Pero el destino en ese momento no les iba a ser favorecedor y lo que debía de haber sido un corto período de espera se vio inesperadamente prorrogado: el tiempo pasaba, los soldados iban regresando de la guerra pero Diego no volvía…. 

Tres largos años de interminable espera habían dejado su huella en el bello rostro de Inés, cuya alma no entendía de guerras ni de distancias. 

Cada tarde, después de visitar la capilla del Cristo, se dirigía a lo alto del Miradero, atalaya desde donde se podía ver a todo aquel que penetrara en la amurallada ciudad, ya fuera por la Puerta del Cambrón o la de Bisagra. Pero siempre se repetía la misma escena: labriegos trabajando en las huertas de la vega, pescadores lanzando sus cañas a las riberas del tajo…pero su amor seguía sin regresar. 

Un buen día, que nada parecía presagiar, un lejano galopar y una densa nube de polvo la hicieron salir de su abstracción y al alzar la cabeza pudo distinguir la silueta de su anhelado Diego. Poco a poco el ecuestre grupo se fue acercando y ella en una veloz carrera salió a su encuentro comprobando que el jinete que iba al frente de siete lanceros y diez peones, era sin lugar a duda Diego Martínez: -¡Diego, eres tú! 

Fueron las palabras que salieron de su boca. Él, casi sin inmutarse fingió no conocerla y ante el estupor general siguió su camino. 

Inés lanzó al viento un grito desgarrador, se desplomó. ¿Qué sucedía? Había una respuesta a comportamiento tan irracional: de simple soldado, el chico había ascendido a capitán y a su vuelta el rey lo nombró caballero. 

Dueño de una nueva posición social, nada quería que le recordara ya a su humilde vida anterior. La chica no se dio por vencida y varias veces acudió en su búsqueda recordándole su juramento mediante ruegos y amenazas, pero él lejos de apiadarse llegaba incluso a despreciarla. 

Desesperada y viendo que ya nada surtía efecto se encaminó a exponer su caso al entonces gobernador de Toledo don Pedro Ruiz de Alarcón, quién después de escuchar a los dos sugirió que se le presentara algún testigo. Ante la negativa de ambos, el gobernador dejó marchar al capitán, pero en un último intento desesperado ella imploró:

-!Llamadle¡ 

-Tengo un testigo a quien nunca faltó verdad ni razón. 

-¿Quién? 

-Un hombre que de lejos nuestras palabras oyó, mirándonos desde arriba. 

-¿Estaba en algún balcón? 

-No, que estaba en un suplicio donde ha tiempo que expiró. 

-¿Luego es muerto? 

-No, que vive. 

-Estáis loca !vive Dios¡

 ¿Quién fue? 

-El Cristo de la Vega a cuya faz perjuró. 

Un silencio sepulcral inundó la sala y después de unos instantes de perturbación, jueces y gobernador declararon que no podía haber testigo mejor. Junto todos, acudieron al templo: delante don Pedro de Alarcón, le siguen Iván de Vargas, su hija Inés, escribanos, corchetes, guardias, monjes, hidalgos, mozos y chiquillos. 

Cuando semejante tropel de gente llegó, en la vega esperando se hallaba ya, junto a un grupo de curiosos, Diego Martínez con su espada empuñada, sombrero de cuatro lazos de plata y espuelas de oro. Entraron en el claustro y después de encender los cirios rezaron una oración ante la imagen del Cristo, cuya cruz permanecía apoyada en el suelo, situándose a ambos lados los jóvenes y detrás el gobernador con sus jueces y guardias. 

El notario se adelantó hacia la imagen, leyó por dos veces la acusación y dirigiéndose al crucificado dijo en voz alta:

-Jesús, Hijo de María,

 ante nos esta mañana

 citado como testigo

 por boca de Inés de Vargas.

 ¿Juráis ser cierto que un día

 a vuestras divinas plantas

 juró a Inés Diego Martínez

 por su mujer desposarla? 

El Cristo bajó su mano derecha y poniéndola sobre los autos, exclamó: 

-!Sí, juró¡ 

Todos los asistentes quedaron impresionados al ver la imagen con la mano desclavada y los labios entreabiertos. 

Actualmente, puede verse en esta misma posición la imagen del Cristo de la Vega, que se encuentra en la ermita que ostenta el mismo nombre, antigua basílica de Santa Leocadia de construcción visigoda, donde se celebraron varios concilios y fueron sepultados, además de Santa Leocadia, San Julián, San Eugenio, San Ildefonso, San Eulalio, así como varios prelados y reyes visigodos. 

La imagen del Cristo, con un brazo desclavado, podría provenir de un conjunto escultórico de un descendimiento. En 1808, y en uno más de los múltiples episodios de destrozos de patrimonio toledano que llevaron a cabo las tropas napoleónicas, la imagen original fue destruida junto con buena parte del primitivo templo. El 14 de septiembre de 1826, el párroco Vicente Vega inauguró la nueva imagen que él mismo había costeado. Del mismo modo se inauguró la reconstrucción del edificio.

Las primeras imágenes de la ermita del Cristo de la Vega datan del siglo XIX, algunos años después de esta restauración.

Ubicada donde se levantara la basílica visigótica de Santa Leocadia, en plena Vega Baja de Toledo, la ermita del Cristo de la Vega es un edificio cuya parte más antigua, el ábside, data del siglo XIII y es de estilo mudéjar.

Este templo conservó el nombre de Basílica y Abadía de Santa Leocadia hasta 1851, fecha en la que fue suprimido el título de abad de Santa Leocadia. Desde entonces fue renombrado oficialmente como Ermita del Cristo de la Vega, si bien este Cristo ya era venerado allí al menos desde 1612, fecha en la que Francisco de Pisa mencionara la famosa leyenda tradicional que años más tarde inspirara a José Zorrilla para escribir la titulada “A buen juez, mejor testigo”, que tiene a este peculiar Cristo como protagonista.

La imagen del Cristo, con un brazo desclavado, podría provenir de un conjunto escultórico de un descendimiento. En 1808, y en uno más de los múltiples episodios de destrozos de patrimonio toledano que llevaron a cabo las tropas napoleónicas, la imagen original fue destruida junto con buena parte del primitivo templo. El 14 de septiembre de 1826, el párroco Vicente Vega inauguró la nueva imagen que él mismo había costeado. Del mismo modo se inauguró la reconstrucción del edificio.

Tarjeta postal del CRISTO DE LA VEGA

Las primeras imágenes de la ermita del Cristo de la Vega datan del siglo XIX, algunos años después de esta restauración.

El 11 de febrero de 1931, el Cardenal Pedro Segura colocó la primera piedra del Monumento al Corazón de Jesús situado junto a la ermita. Muy poco después, el Cardenal era expulsado de España por su abierta oposición a la recién instaurada II República. Las obras de construcción del monumento se vieron por ello muy dificultadas, pese a lo cual vieron la luz en junio de 1933. Se trata de un precioso conjunto neo mudéjar en el que trabajaron afamados artistas de la época. Así, el genial Julio Pascual se encargó de las partes de forja y hierro; Joaquín Potenciano se encargó de las columnas y artesonado de la cripta; Tomás Gimena fue el encargado de ejecutar el modelo de la estatua en escayola; Francisco Hernández labró la escultura; Ángel Pedraza fue el encargado de la cerámica y de la maqueta del monumento; toda la obra fue dirigida por el arquitecto Juan García Ramírez y el maestro de obras Ángel Peña.

La escultura del Cristo que corona el conjunto está esculpida en piedra de Almorquí, y la cabeza y las manos son de mármol de Carrara. Tiene una altura superior a los cinco metros y pesa unas doce toneladas.

Todo el conjunto alcanza una altura de 36 metros. Está dividido en tres cuerpos: el primero, que sirve de base al monumento, está coronado por una terraza mientras que en el segundo, más esbelto, están representados dieciséis medallones en cerámica con efigies de santos toledanos y escudos de las seis provincias por las que se extendía la archidiócesis primada. El tercer cuerpo lo ocupa una torre sobre la que se apoya la majestuosa escultura.

Pero puede que lo más destacado y desconocido del monumento sea su cripta con capacidad para 200 personas, dividida en tres pequeñas naves por dos filas de columnas. Posee un sencillo altar con gradas cubiertas de cobre repujado.

Sin embargo, al poco de inaugurarse estalló la guerra civil y el monumento fue blanco de las iras de las milicias republicanas que lo derribaron y lo dañaron gravemente.

También fue destrozada la imagen del Cristo del interior de la ermita. Fue restaurada en 1938 por Bienvenido Villaverde en la Catedral.

El 22 de marzo de 1942 el monumento fue reinaugurado tras su reconstrucción. Presidió el acto Don Gregorio Modrego.

Como curiosidad, decir que en los inicios del proyecto hubo algo de polémica entre los partidarios de elevar el monumento sobre la piedra del rey Moro en el cerro de la Virgen del Valle y los que defendían su ubicación en el Cristo de la Vega.

 

Este conjunto monumental está dedicado al arcángel San Gabriel, que muestra en su importante estructura formada por: la barda atrial, el atrio, las capillas posas, el templo, el claustro, la capilla de naturales y la capilla de la Tercera Orden. Su gran iglesia de una nave, tiene elementos góticos y platerescos, pero el interior es ya neoclásico. Junto una gran capilla conocida como Capilla Real o Capilla de Indios, construida antes de 1540. El claustro es mucho más antiguo.

 

Restauración artística 

El programa Adopte se ha preocupado por la restauración del Convento de San Gabriely ha patrocinado la restauración de las pinturas murales descubiertas.  

Desconocidos hasta ahora, estos murales confirman plenamente el uso de esta original estructura, excepcional en la arquitectura de los conventos franciscanos del siglo XVI.

Pintura mural de la Portería del Conjunto Conventual Franciscano 1552.18 m2. 

EL ESTILO

 Si bien es cierto que la arquitectura de la época deriva de la española, también lo es que aquí posee características que la diferencian de los modelos hispanos, pues aunque los elementos arquitectónicos conservan los lineamientos tradicionales, sufren modificaciones diversas en su composición y decoración y toman un aspecto peculiar que no se encuentra en su país de origen. Así la arquitectura de la Nueva España reúne rasgos que provienen del arte mudéjar, del gótico, del renacentista, de los platerescos y hasta pequeños detalles del lejano romántico.

 

Hasta 1550 la existencia de los arquitectos no está debidamente documentada, pues ningún profesional de forma hubiera arriesgado su posición para emprender la aventura de ir a tierras extrañas. Solo unos cuantos canteros y albañiles estuvieron aquí entre 1525 y 1540, conociéndose el nombre de 5 de ellos. Ninguno era un profesional calificado, pero sabían lo suficiente para encargarse de incipientes obras indispensables en la ciudad.

 

Situado en el centro de San Pedro Cholula, el conjunto monumental dedicado al arcángel San Gabriel muestra su importante mole formada por: la barda atrial, el atrio, las capillas, el templo, el claustro, la capilla de naturales y la capilla de la Tercera Orden. San Gabriel es uno de los templos más antiguos de México, pues su fundación se remonta al siglo XVI, al año de 1549. el convento de San Gabriel se construye en 1549. Se puso la primera piedra el 7 de febrero, por mano de Fraile Martín de Hojacastro, tercer obispo de la Puebla de los Ángeles. Fue concluida y dedicada el 30 de abril de 1532, según se leía en una inscripción que hubo en el arco del coro, que hoy ha desaparecido.

CAPILLA VIRTUAL DE S. GABRIEL  – <=intro

 DAMADENEGRO 25/12/2011

  

Fue un proyecto clave en la historia del diseño de jardines y en el desarrollo de París como una gran ciudad. El jardín de las Tullerías fue iniciado por Catalina de Médicis. Amante de la música, las artes, la literatura y la ciencia, sabía muy bien lo que quería.

 Pierre le Nôtre fue jardinero en jefe y su hijo, el padre de André Le Nôtre, se afanaron en estos jardines. El Jardín de las Tullerías se hizo donde antes había una fábrica de azulejos (Tullerías), dentro de la antigua ciudad amurallada a orillas del río Sena.

 La división original del espacio ha sobrevivido a muchos cambios. Comenzó como un parque de diversiones privado real, con flores y frutas. Después de 1594, Enrique IV tenía una terraza construida a lo largo de lo que hoy es la Rue de Rivoli.

En su libro, Jardín de plaisir (1651), Claude Mollet utiliza las Tullerías como un modelo de como un  jardín debe ser diseñado. André Le Nôtre re-diseñó el Gran Jardín 1665-1672 y construyó una terraza a lo largo de la orilla del río, donde la casa de su padre había estado. También se abrió un eje central y que la noble idea de proyectar hacia el exterior tanta belleza. Este eje de espacio se convirtió en  ls cola de París.

 Lleva al Arco de Triunfo y a  La Defense.  Haussman, 1853, utiliza el eje Le Nôtre como base para el diseño de la estructura de París. Hoy en día, las Tullerías es uno de los paseos más elegantes de París. Tal vez el fantasma de Maquiavelo, al que Catalina admiraba tanto, viene de vez en cuando a tomar el aire en un día agradable. El Jardín du Carrusel se terminó en 1997. El jardín de las Tullerías fue restaurado y adaptado (1991-1996) por los arquitectos paisajistas Louis Benech, Pascal Cribier y François Roubaud. Se mantuvo la vieja estructura, mientras que re-juvenecía el diseño.

En 1644, John Evelyn describió una visita al museo del Louvre y las Tullerías de la siguiente manera:

 “En otro jardín más privado hacia el apartamento de la Reina es un paseo, o el claustro, con arcos, cuya terraza está pavimentado con piedras de gran amplitud, mirando  el río, y cuenta con un aviario maravilloso, fuente y  cipreses  majestuosos.

 En el río se ven barcazas y barcos de gran longitud, llenos de heno, maíz, madera, vino y otros productos básicos que esta gran ciudad consume diariamente. En la larga galería que hemos descrito, viven orfebres, pintores, escultores y arquitectos, que son el más famoso por su arte. En el de Monsieur Saracin se moldeaba  se moldeaba la imagen de una Virgen que será terminada en oro de un gran tamaño, para ser enviada por la Reina Regente de Loreto, como una ofrenda para el nacimiento del Delfín.

Terminé el día con una caminata en el gran jardín de las Tullerías, rara vez tienes privacidad, las sombras  por campos y plantaciones de árboles altos, sobre todo  de los olmos y  de moras, y  granadas, fuentes, estanques de peces, y un aviario, pero, sobre todo, el lago artificial.

Al fondo del jardín, nos vamos  para el invernadero de naranjos, arbustos preciosos y frutas raras que parecía un paraíso. Desde una terraza se puede ver toda esta maravilla.

El jardín de las Tullerías es como un gran museo al aire libre ya que contiene una gran parte de estatuas de la colección del Louvre, que se pueden admirar allí gratuitamente y en un entorno verde y natural. Hay obras de escultores destacados como Rodin, Maillol, Marly, Van Cleve, Coustou y Le Paultre.

 

Cómo llegar al jardín de las Tullerías

 

Dirección: Está ubicado entre la Plaza de la Concordia y el Museo del Louvre, en el centro de París, en el 1 r. distrito.

Transporte: Lo más conveniente es llegar en metro a las paradas de Tuileries, Concorde, o Palais Royal. 

Horario: De 7:00 a 19:30 o 21:00 según la estación. 

©DAMADENEGRO 23/12/2011