El Baron De Montesquieu

Publicado: enero 28, 2012 en mis experiencias, viajes
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Charles de Secondat, baron de Montesquieu

Estos días pasados se ha publicado en los medios su nombre, en relación con la reforma jurídica; simple curiosidad es saber un poco más de esta hombre digamos que justo y sabio. 

1. Biografía:

Nació el 18 de enero de 1689 en el Castillo de la Brède, a pocos kilómetros de Burdeos, Francia. Hijo de Jacques de Secondat y Marie-Francoise de Pesnel, su familia pertenecía a la “nobleza de toga“. Ese mismo año, el parlamento inglés, a través de Bill of Rights impuso definitivamente una monarquía constitucional en Inglaterra. Mientras en Francia el largo reinado de Luis XIV parecía asegurar el poder absoluto del rey, pese a la crisis y el descontento que se manifestó a su muerte en 1715.

Estudió en la Escuela de Oratoria de Juilly. La carrera de Derecho la estudió siguiendo la tradición familiar, primero en la Universidad de Burdeos y más tarde en París, donde entró en contacto con los intelectuales de la capital francesa. En 1714, tras la muerte de su padre, volvió a La Brède donde ingresó como consejero en el Parlamento de Burdeos. Pasó entonces, a vivir bajo la protección de su tío, el barón de Montesquieu, quien a su muerte le dejó como legado tanto su fortuna, como su título de barón y el cargo de Presidente del Parlamento (1716-1727). En 1715 contrajo matrimonio con Jeanne Lartigue. Durante esa época y como miembro de la Academia de Ciencias de Burdeos, presentaría varios estudios sobre las glándulas renales, la gravedad y el eco.

Como su función de magistrado le aburría, terminó vendiendo el cargo y se dedicó durante cuatro años a viajar por toda Europa, donde observaron las costumbres e instituciones de los diferentes países y se sintió especialmente atraído por el modelo político británico, en cuyas virtudes halló argumentos adicionales para criticar la monarquía absoluta que reinaba en la Francia de su tiempo. Montesquieu murió el 10 de febrero de 1755 en París.

 Visión Política: 

Montesquieu desarrolló las ideas de John Locke acerca de la división de poderes y en su obra “El espíritu de las Leyes” manifestó admiración por las instituciones políticas inglesas y afirmó que la ley es lo más importante del Estado.

Montesquieu ya se había hecho célebre con la publicación de sus “Cartas persas“ (1721) a los 32 años de edad. Consistían en una crítica sarcástica de la sociedad del momento, lo que le valió la entrada en la Academia Francesa (1727). Se trasladó a Inglaterra en 1729, donde fue elegido miembro de la Royal Society. Sus tres años en esa ciudad resultaron cruciales para su desarrollo intelectual. En 1734 publicó un importante ensayo sobre los romanos. Pero no fue hasta 1748 cuando, en Ginebra, se publicó su obra principal, “El espíritu de las Leyes“. Obra de gran impacto (se hicieron 22 ediciones en vida del autor, además de múltiples traducciones a otros idiomas). En “El espíritu de las Leyes“, Montesquieu elaboró una teoría sociológica del gobierno y del derecho, mostrando que la estructura de ambos depende de las condiciones en las que vive cada pueblo: en consecuencia, para crear un sistema político estable había que tener en cuenta el desarrollo económico del país, sus costumbres y tradiciones, e incluso los determinantes geográficos y climáticos.

De los diversos modelos políticos que definió, Montesquieu asimiló la Francia de Luis XV -una vez eliminados los parlamentos- al despotismo, que descansaba sobre el temor de los súbditos; alabó en cambio la república, edificada sobre la virtud cívica del pueblo, que él identificaba con una imagen idealizada de la Roma republicana; pero, equidistante de ambas, definió la monarquía como un régimen en el que también era posible la libertad, pero no como resultado de una virtud ciudadana difícilmente alcanzable, sino de la división de poderes y de la existencia de poderes intermedios -como el clero y la nobleza- que limitaran las ambiciones del príncipe. Fue este modelo, el que identificó con el de Inglaterra, el que Montesquieu deseó aplicar en Francia y su clave sería la división de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, estableciendo entre ellos un sistema de equilibrios que impidiera que ninguno pudiera degenerar hacia el despotismo.

En 1750, para responder a las críticas de los jansenistas y los jesuitas, publicaría la “Defensa del Espíritu de las Leyes”, la cual está incluida por la Iglesia en el índice de libros prohibidos.

Desde que la Constitución de los Estados Unidos plasmó por escrito tales principios, su obra ejerció una influencia decisiva sobre los liberales que protagonizaron la Revolución francesa de 1789 y la posterior construcción de regímenes constitucionales en toda Europa, convirtiéndose en un dogma del Derecho Constitucional que ha llegado hasta nuestros días. Aunque, junto a este componente innovador, no puede olvidarse el carácter conservador de la monarquía limitada que proponía Montesquieu, en la que procuró salvaguardar el declinante poder de los grupos privilegiados (como la nobleza, a la que él mismo pertenecía), aconsejando, por ejemplo, su representación exclusiva en una de las dos cámaras del Parlamento.

Dos son fundamentalmente los puntos al señalar la original aportación de Montesquieu al estudio científico de las sociedades humanas:

 1. Describe la realidad social según un método analítico y “positivo “que no se detiene en la pura descripción empirista de hechos, sino que intenta organizar la multiplicidad de datos de la realidad social en un reducido número de tipos.

2. Da una “respuesta sociológica” a la aparente diversidad de los hechos sociales, bajo el supuesto de que existe un orden o causalidad de estos hechos susceptible de una interpretación racional. 

Frases célebres de Montesquieu: 

1.-“La amistad es un contrato por el cual nos obligamos a hacer pequeños favores a los demás para que los demás nos los hagan grandes.”

2.- “A la mayoría de las personas prefiero darles la razón rápidamente antes que escucharlas.”

3.-“Feliz el pueblo cuya historia se lee con aburrimiento.”

4.-“Queremos ser más felices que los demás, y eso es dificilísimo, porque siempre les imaginamos mucho más felices de lo que son en realidad.” 

5.-“Para obtener éxito en el mundo, hay que parecer loco y ser sabio.”

6.-“Hay que estudiar mucho para saber poco.”

7.-“Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa.”

8.-“El hombre de talento es naturalmente inclinado a la crítica, porque ve más cosas que los otros hombres y las ve mejor.”

9.-“Parece que nuestra vida aumenta cuando podemos ponerla en la memoria de los demás: Es una nueva vida que adquirimos y nos resulta preciosa.”

DAMADENEGRO 28/14/2012 

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