El Monasterio de Alcobaça – Portugal

Publicado: abril 3, 2012 en mis experiencias, viajes
Etiquetas:,

La Abadía de Alcobaça es un conjunto arquitectónico de 220 metros de longitud que se divide en tres cuerpos: la iglesia, que es la más grande de Portugal y las alas norte y sur. La fachada original se recubrió en el siglo XVIII siguiendo el estilo barroco. En la Abadía se abrieron las primeras aulas públicas del país. El monasterio de Santa María fue fundado por Alfonso I de Portugal en 1148 y concluido en 1222. En la Edad Media rivalizó con los grandes monasterios cistercienses europeos; su coto era uno de los mayores dominios privados de Portugal y su abad llegaría a ser una de las personalidades más influyentes del reino.

El Monasterio cisterciense declarado en 1989 por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad y en 2007 calificado como una de las Siete Maravillas Nacionales lusas. Entre 1519 y 1520 trabajó en el monasterio el arquitecto Juan de Castillo, el único que tiene el ranking de haber dejado su huella en cinco monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad. Su huella permanece en la fuente del lavabo, en la sacristía y en el piso superior del claustro de Don Denis o del Silencio.

Todo en el monasterio resulta admirable: la fachada, el claustro de Don Denis, la sala de los Reyes, la cocina y el refectorio conventual. La chimenea de las cocinas tiene 30 metros de altura. Se dice que en ellas podían cocinarse cinco bueyes y un rebaño de corderos simultáneamente.

 Las naves son de influencia del gótico francés. La Abadía Real de Santa María acoge los panteones de los reyes Alfonso II y Alfonso III (capilla de San Bernardo); de las reinas Beatriz de Castilla, homónimas y esposas del primero y segundo de los Alfonsos, respectivamente, y de varios príncipes, en el Panteón Real.

Quienes más visitantes atraen a Alcobaça son dos ilustres enamorados que aquí yacen definitivamente juntos: don Pedro I de Portugal (1320-1367) y doña Inés de Castro (1325-1355). El drama amoroso de Inés de Castro ha alimentado la inspiración de notables escritores desde Camoens a Ezra Pound, desde Henry de Montherlant a Alejandro Casona. La historia tiene todos los elementos de un drama que se precie. Doña Inés era dama de honor de doña Constanza de Castilla, esposa de don Pedro, entonces infante heredero. Don Pedro se enamora de la dama.

 El rey Alfonso IV, padre de don Pedro, ordena desterrarla por temor a que su influencia diera más poder a la corona de Castilla. A la muerte de doña Constanza, doña Inés se reúne con don Pedro en Coimbra, donde es asesinada en 1355, con el conocimiento del rey. En 1357 muere don Alfonso IV y don Pedro sube al trono. Entonces, sostiene la leyenda, anuncia que está casado en secreto con doña Inés, manda desenterrarla y coronarla y obliga a los nobles a besar su mano.

Enfrentados en el templo. Tras la ceremonia de coronación organiza el cortejo fúnebre hasta Alcobaça, donde recibe sepultura como reina. La tumba es de mármol blanco, con una efigie coronada. Pedro dispuso que su propio mausoleo se colocara próximo al de su amada de forma que, al levantarse el día de la resurrección, su primera visión fuera doña Inés. La voluntad se ha respetado a medias. En efecto, los pies de ambos catafalcos se miran pero a distancia, uno a cada lado de los brazos del templo.

@ Guia de visita

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s