Myrurgia Maderas polvos-crema

Publicado: mayo 1, 2012 en mis experiencias, relatos
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Dicen que con el tiempo las cosas se olvidan, sin embargo pasa algo raro: o mi mente está trabajando más de la cuenta o mi evolución va por otros derroteros de los establecidos por los expertos. La conclusión es que cada vez recuerdo más cosas pasadas y cada vez el tiempo se hace mayor en esos recuerdos.

Al ver el slogan de este producto, montones de recuerdos han venido a mi cabeza, quizás por el simple hecho de que forman parte de mi vida y quizás también de mi formación como mujer y como persona. Son cosas que pueden parecer banales, pero en el fondo son las cosas que hacen que tu vida tenga un sentido y unas bases sólidas para que con el tiempo tu mente sea el mejor aliado de tus hechos.

Muy temprana en edad me veo asomada a un antiguo mueble con una palangana en el centro y un enorme espejo que brillaba con los destellos de las luces. Allí sobre el mármol, los innumerables potingues que mi madre usaba para su aseo personal y aquellas cajas redondas en donde esperaban los polvos, los coloretes y las barras de pintar el labio rojo fresa… hermosos recuerdos.

Naturalmente y como casi en todas las casas, Mirurgia tenía el lugar de honor y más en esa coqueta escena de empolvarse la nariz. Mi madre como en un ritual, cogía su cajita redonda con tapadera azulada y ponía su bolita sobre la frente, la nariz y los pómulos. Aún siento el olor tan característico de este tipo de maquillaje a la antigua usanza,

Y con el tiempo vas creciendo y ya llegas al espejo y te miras y comienzas a experimentar sobre tu propio rostro y que mejor experimento que poner sobre la tersa piel juvenil el inconfundible aroma de los polvos Mirurgia … me veía mayor, con edad de presumir, con edad de arrasar.

Y con esto quiero dejar constancia de lo que la marca ha significado en mi vida, Mirurgia con toda su gama de productos lleva desde los años 50´s el honor de ser la mejor aliada de la mujer. Una marca que con el tiempo se ha adaptado a nuevas fórmulas, más perfeccionadas, pero sin abandonar su aroma inicial, su calidad de fábrica y sobretodo el enorme baúl de recuerdos familiares de muchas casas españolas.

A los quince años salí por primera vez a la calle maquillada, naturalmente mi madre no sabía que aquella tersura de mi cutis no era solamente la natural de una niña de quince años, llevaba también su Mirurgia encima, polvos-crema y coloretes.. y un poco de brillo en los labios, cogidos de una barra de cacao para el frío. Pero entonces con quince años era aún una niña y no era broma eso de maquillarse y que tus padres te viesen. Toda una aventura y por supuesto Mirurgia era mi aliada.

Confieso también que uso otros productos en la actualidad, cremas, hidratación… los tiempos cambian, pero sin embargo sigue esa caja redonda en mi armario del cuarto de baño, y esa más pequeñita con tapa rosa que son los coloretes. No lo puedo evitar, son mi debilidad y además siguen siendo los mejores aliados para un retoque para después de algo que te haya hecho “deslucirte un poco”… toque de Mirurgia escondido en el bolsillo del bolso y nueva.

Lo curioso es que cuando entras en alguna tienda de potingues (perdonen la expresión familiar), jamás he dejado de encontrarme con la marca y con la gama de sus productos y continúa aún la caja con tapadera de azulado pálido, la rosada para los polvos cremosos y la rosa para los coloretes. Su precio es mucho más económico que el resto de productos cuyo fin es precisamente alegrar tu rostro y tapar imperfecciones y si vas con tu madre o con algun familiar ya de cierta edad, verás como sus ojos se quedan mirando ese stand donde reposan por los siglos los productos de Mirurgia. Creo que es una marca que conocen todos los hogares españoles donde haya y siempre habrá alguna mujer coqueta.

Yo desde mis recuerdos y desde mi presente, le quiero dar las gracias a esta marca por formar parte de mi vida, por ser la compañera de muchas fantasías delante del espejo subida en un taburete y a escondidas de mis padres. Por hacerme sentir orgullosa el primer día que salí maquillada a la calle y por continuar en mi tocador después de tantos años precisamente haciendo eso: creando belleza.

Normalmente para los polvos utilizo el número 16 (corinto) y para los coloretes el rubor. Los dos tonos que están más acorde con el color natural de mi piel y los compro en cualquier lugar; ya sea grandes superficies donde los puedo encontrar por 3.75 € o en tiendas especializadas en cosméticos donde los precios suelen ser más elevados.

Su duración digamos que es bastante dilatada. Puedes tener maquillaje para más de tres meses, incluso usándolos a diario. La probabilidad de alergia es nula, puestos que sus componentes (los mismos desde hace años) no producen ningún tipo de reacción negativa sea la piel que sea y su uso es de lo más cómodo que se pueda imaginar. Sólo unos toques y estarás de nuevo a punto.

En fin que hablar de esta marca y de estos polvos es como hablar de mi misma, de mi hogar y de mi vida.

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comentarios
  1. Claudia Soriano dice:

    Hola mi nombre es Claudia, soy de México, y mi abuela también ha usado esa marca en talcos, jabones perfumados y polvos, la marca se ha renovado lanzado al mercado con un jabon y loción de flor de azar sorprendente, pero aqui en México es Maja de Myrurgia, y dice Barcelona o Madrid, España. Y recordar es vivir a travez de los años.

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