Rosemary’s Baby – La Semilla del Diablo

Publicado: julio 3, 2012 en peliculas
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Hay películas que nacen el el preciso momento, en el lugar idóneo y cuando las circunstancias que nos rodean dan lugar a que la llegada del Anticristo sean la propicia. Eran años apocalípticos, años en que la mente estaba con una fijación: podemos volar en pedazos en cualquier momento y naturalmente, según las escrituras, antes tenía que venir el hijo de Satán….

El joven director que rompió todos los moldes por amor a un séptimo arte diferente, llenó de un miedo psicológico y con finales fuera de toda norma y se empeñó aquel 1968 en que todos seríamos testigos de la llegada de la bestia y realmente todos nos metimos en la historia como si realmente aquel salón de lo viejos vecinos fuese el salón donde todos esperábamos su llegada. Era el poder de Polanski que radicaba precisamente en éso: llegar al público de una manera sencilla y sin dejarse sentir; después le metía en sus historias y hacía que su fín nos dejara con la respiración cortada.

La semilla del diablo o el bebé de Rose Mary fue una película de esas que dejan huella por muchas cosas: su guion (inigualable), su dirección (fabulosa y llena de ritmo), sus intérpretes (Mia Farrow nos hizo ser todas las RoseMary´s del mundo) y naturalmente el tema (nunca mejor tratada fue la llegada del anticristo al mundo).

Y así comenzamos. Cine Gades, 1969, 18 años recién cumplidos, tarifas de verano, 12 ptas y ante nosotros dos horas que se nos antojaron interminables y agónicas.

RoseMary y su marido se cambian de casa, son un matrimonio tradicional de la media burguesía americana, él, actor y ella sus labores. Buscan y encuentran un piso viejo a muy buen precio en un edificio que ya tiene la firma de un crimen en su historia. El joven matrimonio fija su residencia allí y poco a poco van haciendo de su pisito un lugar agradable donde ella se dedica a la decoración y él a sus ensayos. Una vez conseguido que el piso reboce confort, el matrimonio que vive tabique con tabique con ellos se presenta en la puerta para conocerles. Rose Mary ya había escuchado ciertas cosas raras a través de las paredes, como cánticos extraños y letanías interminables en raros idiomas. Pero la verdad es que los dos ancianos rebozan alegría y ganas de ser buenos amigos.

Y esa amistad va creciendo a medida que el éxito del marido no cuaja en el mundo del espectáculo. Pero sorprendentemente un día el actor principal de la obra que estudia, sufre un accidente y es el marido de Rose Mary quien se encarga de ser el actor principal. Las cosas comienzas a ir mucho mejor.

Deciden tener hijos y como todos en aquella época, hacía en el almanaque colocado en la cocina todo tipo de cálculos sobre la regla y días fértiles…. curiosa costumbre que aún recuerdo. Y si Rose Mary tenía algún problema para quedarse embarazada, lo normal es que se llevase a rajatabla la historia de los días fértiles.

Y precisamente en una noche de esos días, la inocente Rose se prepara para tener su relación amorosa con su marido, pero la suerte le gasta una mala jugada y es drogada con algo puesto en el postre traído por los vecinos.

Aquella noche tendrá un invitado especial en su cama: el mismísimo Satanás vendrá a preñarla de su semilla de diablo.

Y entre el sopor que deja la droga, el alcohol y las visiones de rojas velas y pentagramas satánicos, Rose Mary ve unos ojos como fuego que se acercan a ella. La noche se desvanece en los confines del tiempo.

A la mañana siguiente, la espalda de Rose está llena de arañazo, que su marido trata de disimular por una pasión desmedida llevada quizás por el abuso del alcohol. Y aquí comienza el calvario de esta tímida, diminuta y dudosa flor que lleva la semilla del mal en su vientre.

El médico está recomendado por los vecinos, el mejor de la ciudad que le proporciona una serie de cuidados especiales y naturalmente dejarse en mano de la vecina en su herbolario particular para recibir las vitaminas necesarias. Y Rose Mary sufre, dolores y terribles pesadillas se apoderan de su débil cuerpo y de su dañada mente y en uno de esos arrebatos va a otro ginecólogo con la esperanza que alivie sus dolores, pero éste también está bajo el mismo signo del pentagrama satánico.

Y así nota como sus dolores desaparecen en un momento sin más y su mejor amigo muere en circunstancias un tanto especiales mientras estudiaba el contenido del amuleto que colgaba del cuello de Rose y que emana un hedor insoportable; pero que en cambio trae suerte.

La sospecha entra en la mente de la pequeña Rose mientras su hijo va creciendo en sus entrañas, algo pasa, no sabe qué es realmente pero algo está pasando. Su marido evita cualquier tipo de contacto con ella y sus vecinos de multiplican en hacerle favores. A tanto llega su sospecha que un día conoce de la extraña reunión que se está llevando a cabo en la casa vecina y que por supuesto bajo el nombre de secta satánica busca en su bebé la víctima para el sacrificio.

Rose se marcha, pero las circunstancias hacen que vuelva como un pelele en manos de todos. Los vecinos curiosamente se marchan de viaje dejándole un poco más tranquila.

La maleta está preparada, todo a punto para el nacimiento; pero las cosas no salen como lo piensa, Rose no irá a ningún hospital a tener a su bebé. El bebé nace en la misma casa y en un principio muerto. Pero ciertas sospechas hacen que Rose llegue a la conclusión de que el niño está vivo…….

Y así llegamos a la gran escena final, cuando una Rose pálida, miedosa y llena de pena, entra en la casa de los vecinos y allí en el salón se encuentra con su ginecólogo, sus vecinos, su marido y una serie de personas que han llegado de lugares muy lejanos para ver al bebé; que naturalmente está vivo. Y escucha su llanto….. y en esa cuna cubierta de tules negros de donde pende la cruz, sagrado símbolo del nazareno pero con una particularidad: está boca abajo.

Rose Mary se acerca y mira a su hijo y horrorizada se aleja con esos ojos felinos que tiene el hijo.

Es igual que su padre le dicen¡¡….. Su padre, mira con desesperación la pobre Rose Mary. El divino Satanás….. y Rose corre para esconderse en un rincón.

Pero curiosamente, es madre y aquel es sus hijo…. Rose se acerca de nuevo a la negra cuna y comienza a sonreír a su hijo que sin verse, se le nota contento y meciéndolo nos quedamos todos atónitos ante las notas de la… lala…… lala…. la

Ficha Técnica:

Título original: Rosemary’s Baby

Año: 1968

Compañía: Paramount Pictures

Director: Roman Polansky

Guión: Roman Polansky

Actores:

Mia Farrow (Rosemary Woodhouse)

John Cassavetes (Guy Woodhouse)

Ruth Gordon (Minnie Castevet)

Sidney Blackmer (Roman Castevet)

Maurice Evans (Edward Hutchins)

 

Special’s DVD:

Entrevistas y “asi se hizo”.

Sonido:

Mono.

Duración.

131 minutos.

La crítica de su tiempo:

*La mejor película de terror hecha hasta el momento*

La crítica actual:

*Nadie ha podido superar a Polansky en este terror psicológico guardado en las entrañas de Rose Mary*.

DAMADENEGRO

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