Elixir de la Inmortalidad

Publicado: diciembre 22, 2012 en relatos
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Una cura para el amor y para todas las cosas… el Elixir de la Inmortalidad. ¡Ah!, si ahora pudiera beber, ¡viviría para siempre!

Mientras hablaba, un destello dorado centelleó del fluido. Una bien recordada fragancia invadió el aire; se incorporó, débil como estaba… la fuerza parecía reingresar milagrosamente en su cuerpo… extendió su mano… una fuerte explosión me asustó… un rayo de fuego subía del elixir, ¡y la vasija de vidrio que lo contenía se hacía astillas! Volví la vista hacia el filósofo; había caído hacia atrás… sus ojos estaban vidriosos… sus rasgos rígidos… ¡estaba muerto!

Pero yo vivía, ¡e iba a vivir para siempre! Eso dijo el infortunado alquimista, y por unos días creí en sus palabras. Recordé la gloriosa intoxicación que había seguido a mi trago robado. Reflexioné en el cambio que había sentido en mi cuerpo… en mi alma. La saltarina elasticidad de uno… la radiante ligereza de la otra. Me examiné en un espejo, y no pude percibir ningún cambio en mis rasgos durante el espacio de los cinco años que habían transcurrido. Recordé los radiantes matices y el grácil aroma de esa deliciosa bebida… Digno obsequio era capaz de conferir… yo era, entonces, ¡INMORTAL!

Por Mary Wollstonecraft Shelley (1797-1851)

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