El Cardenal Cisneros

Publicado: junio 14, 2014 en mis experiencias, viajes
Etiquetas:

cardenal cisneros

En la calle Pedro Gumiel, nombre del arquitecto que diseñó la capilla universitaria, vemos la fachada de este interesante templo. Se trata de una construcción de sillería realizada por Juan Ballesteros entre los años 1599 y 1601 sobre
una de ladrillo donde, como en otras partes de la Universidad, se cumple lo que Cisneros profetizó al rey Fernando el Católico, que sus sucesores trabajarían en piedra lo que él había hecho en barro. Sobre el arco de la portada observamos un bajorrelieve que representa la Imposición de la Casulla a San IIdefonso, santo al que está encomendada la iglesia y emblema de los arzobispos de Toledo, que fueron, hasta el 6 de agosto de 1811, señores de Alcalá. En la espadaña, que alegra nuestra mirada con el paso de las cigüeñas, se hace notar, por contra, los huecos vacíos sin las campanas; el conde de Quinto, propietario del edificio en el siglo XIX, se las llevó a colegios de Aragón. El bronce de éstas procedía de los cañones de la ciudad de Orán, plaza que el mismo Cisneros conquistó en persona.

cardenal cisneros

Entrando al interior de la iglesia vemos el más antiguo de los edificios universitarios, que se conserva prácticamente como fue concebido en vida del fundador. Su planta de salón está compuesta por dos elementos yuxtapuestos, separados por un arco toral, que se cubren por sendos artesonados mudéjares de madera. Estas techumbres están realizadas con la técnica de par y nudillo y policromadas con dibujos «a candelieri». El diseño geométrico es de lazo de a ocho, describiéndose estrellas de ocho puntas, octógonos regulares y formas cuadrangulares. Las esquinas se rematan en ochavos decorados con el escudo de Cisneros. La transición entre el muro y el artesonado se hace sobre un friso de madera o arrocabe, decorado con cruces arbóreas y representaciones de la Imposición de la Casulla a San Ildefonso. todo ello custodiado por arpías.

cardenal cisneros

Los muros se cubren por yesos trabajados a gubia o cuchillo. Esta técnica morisca se aplica no sólo como elemento decorativo, sino incluso los ritmo geométricos con que se concatenan los diferentes motivos decorativos recuerdan las trazas de lacería musulmana y su característico horror al vacío. El lado de la Epístola sigue un estilo gótico tardío conocido como hispano-flamenco o isabelino. Los arcos describen formas mixtilíneas, trilobuladas, florenzadas y conopiales acompañadas por dibujos vegetales y sargas. El lado del Evangelio dibuja vanos adintelados enmarcados por pilastras decoradas a cancíellieri. Sobre ellos prosigue el delirio geométrico caracterizado por los arcos mixtilíneos que encuadran escudos del fundador. Ambos laterales están coronados por cresterías en yeso rematadas por cruces arbóreas. Todo el conjunto está rodeado por el cordón franciscano. En los extremos de las yeserías, dos arcos rebajados sujetaban simbólicamente el coro que estaba instalado sobre cuatro columnas a los pies del templo y que desapareció en el siglo XIX.

cardenal cisneros

En la capilla mayor triunfa el Renacimiento, pudiéndose apreciar elementos diversos como una fachada de vuelta redonda toledana, pilastras a candellieri y arcos trilobulados. Estaba separada de la nave por una soberbia reja de Juan Francés desaparecida tras la desamortización de Mendizábal. El retablo está considerado obra de la escuela navarra de Juan de Ancheta y se atribuye a su discípulo, Ambrosio de Bengoechea. Procede de la iglesia de Quintanilla de Onésimo (Valladolid), siendo su cuerpo inferior y sagrario obra moderna que sigue la misma línea decorativa, aunque incluyendo el escudo del fundador. Sustituye al original que el conde de Quinto hizo desaparecer en el siglo XIX.

De las pinturas que decoraban la capilla nos queda una reproducción de la Imposición de la Casulla a San Ildefonso. El original se encuentra en Dallas ( Estados Unidos de América). La tabla original es obra de Juan de Borgoña, autor del retablo de la Almudena de Madrid y de las pinturas de la capilla mozárabe de la Catedral Primada de Toledo. Lo más sorprendente del cuadro es el rostro de San Ildefonso. Se trata en realidad de su sucesor, Cisneros, mecenas del pintor. Lo podemos comprobar comparándolo con el sepulcro o con el retrato del fundador que tenemos enfrente, lienzo del siglo XX que está basado en obras de la época. También se sospecha que los angelitos del cuadro son las hijas de Borgoña, que el autor quiso inmortalizar.

La capilla sirvió como lugar de enterramiento para personajes ilustres de la Universidad, entre los que se encuentran los arquitectos José Sopeña y Pedro Gumiel, el célebre médico de Felipe II Francisco Valles, el gramático Antonio de Nebrija, gran parte de los profesores y estudiantes de los primeros años universitarios y muchos de los autores de la Biblia Políglota, sin olvidar que también estuvo enterrado el propio fundador cuyo sepulcro merece un capítulo aparte.

La belleza artística del templo hace que sea el marco ideal para bodas, privilegio que sólo disfrutan los antiguos universitarios.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s