MUSEO DEL ORO DE BOGOTA

Publicado: diciembre 2, 2015 en mis experiencias, viajes
Etiquetas:

museo del oro.

Las aproximadamente 8.000 piezas que están expuestas en el Museo del Oro de Bogotá son tan solo una mínima parte del patrimonio que alberga Colombia en las bodegas de este recinto con tesoros que nunca han visto la luz y entre los que destacan momias muiscas conservadas a la perfección.

“Lo interesante de los depósitos es que uno abre un gaveta y cada día se encuentra algo distinto. Aquí es muy difícil conocer toda la colección”, reconoce a Efe el arqueólogo Juan Pablo Quintero, que trabaja para el Museo desde hace casi seis años.

La colección completa del Museo del Oro, propiedad del Banco de la República de Colombia (emisor) y que además de la de Bogotá tiene seis delegaciones en otras ciudades del país, consta de un total de 54.000 piezas entre líticos (piedras), orfebrería, cerámica, madera y textiles.

De esa cifra, un alto porcentaje se encuentra guardado en dos bodegas, denominadas bóvedas, la de cerámica y la de orfebrería, ubicadas en las entrañas de la sede central del Museo de la capital colombiana y cuyo acceso está sometido a estrictas medidas de seguridad.

Quien tiene la oportunidad de entrar siente que está en una película de James Bond entre tanta puerta, de esas que para abrir la siguiente hay que cerrar la anterior y mirar fijamente a la cámara de vigilancia para que el área de seguridad dé el visto bueno y puedas acceder a la próxima sala.

En la de cerámica, creada en 2004, hay unos 15.000 objetos -todos aquellos que no son de orfebrería- estrictamente organizados por el tipo de material y el orden de llegada, y distribuidos en armarios, que se mueven por raíles y que están clasificados geográficamente.

En uno de los costados de esta sala se encuentran en el interior de una especie de sarcófagos de polietileno, hechos a medida y hasta con respiradero, varias momias muiscas, de las cuales la mayoría nunca han sido expuestas al público.

“Esta tiene el cerebro ahí, que se alcanza a ver porque les hicimos unos ‘TAC’ (tomografías) hace poco”, señala Quintero al hablar de la niña de trece años momificada en posición fetal y que vino acompañada con una copa de cerámica y 40 tunjos (figuras antropomorfas) de cobre.

La antropóloga Ana María González, también empleada del Museo, explica a Efe que la momificación de los muiscas era “muy distinta” de las de los egipcios, pues esta cultura prehispánica lo hacía con todos los órganos internos del difunto y luego “realmente era secarlos al fuego, como una uva pasa, envueltos en cuero y textiles”.

“Aquí deberíamos estar todos con tapabocas, para evitar la maldición”, bromea Quintero.

El buen estado de salud en el que se presenta esta joven momia, que llegó al Museo en los años 80, hace sospechar al arqueólogo que quizá pudo ser un sacrificio humano, pues aún se observa su pelo negro intacto, así como los dedos de las minúsculas y entrelazadas manos.

Al lado, hay otro envase con un cráneo deformado intencionadamente en vida, cuya cavidad ocular la ocupan trozos de conchas y su rostro está velado por una capa de brea.

A pesar de que nadie puede quedarse solo en los depósitos, con frecuencia vienen los “mamos” o líderes espirituales de comunidades indígenas para llevar a cabo bailes, ofrendas y rituales, denominados “limpias”, en las salas de las exposiciones abiertas al público y las bodegas, pues las colecciones “también son de ellos”, según explica González.

Por otro lado, en la bóveda de orfebrería, cuyo acceso es todavía más restringido, hay “como mínimo unas 25.000 piezas de oro” y de diferentes aleaciones, asegura Quintero, muchas de las cuales no han sido expuestas desde que el Museo empezó a funcionar, en el año 1939.

Los encargados de este enorme tesoro cifrado en un mar de claves y cerraduras dieron su autorización para sacar de la bóveda tres cajones que contenían pectorales de oro de la cultura Calima correspondientes al periodo Yotoco (200 a.C.-900 d.C.) y unos 50 cascabeles con distintas representaciones, típicos de los Tayrona (900 d.C-1600 d.C.).

La información que existe sobre la colección “es poca”, afirma González, por lo que invitan a todos los investigadores de las disciplinas relacionadas a venir al Museo y aportar su granito de arena con el propósito de esclarecer los misterios que aún se encierran en el interior de sus cajones.

“Aquí hay para investigar durante cientos de años”, apostilla Quintero.

SALAS DE EXPOSICIÓN

Bienvenido al Banco de la República y a su Museo del Oro en Bogotá. Las exposiciones se renovaron totalmente en 2008, en un edificio ampliado y de magnífica arquitectura. La exposición permanente del Museo del Oro lo invita a conocer la historia del oro y otros metales entre las sociedades prehispánicas del actual territorio de Colombia. Está organizada en cuatro salas de exposición y una sala de exploración que usted puede visitar en el orden de su preferencia:

PRIMER PISO

La gente y el oro en la Colombia prehispánica da a conocer el uso y contexto de los metales dentro de la organización política y religiosa.

La colección del Museo del Oro, iniciada en 1939 por el Banco de la República, nos acerca a la vida social y cultural de los grupos humanos que vivieron en Colombia desde hace 2.500 años hasta la conquista europea. ¿Quiénes eran estas personas?, ¿cómo vivieron?, ¿cuáles eran sus creencias y tradiciones?, ¿cómo se relacionaban con el medio ambiente?

La sala La gente y el oro en la Colombia prehispánica propone un recorrido de sur a norte por nuestro país para conocer los climas, los ambientes y las antiguas sociedades y culturas que vivieron sobre la cadena montañosa de los Andes y los litorales del Pacífico y del Caribe, las regiones donde antiguamente se trabajaron los metales.

SEGUNDO PISO

 El trabajo de los metales describe las técnicas de minería y manufactura de la metalurgia antigua.

Fotografía de Enrique Guzmán García, Museo del Oro – Banco de la República.

En la sala El trabajo de los metales se descubren los procesos de minería, beneficio y trabajo del metal que están detrás de todos y cada uno de los objetos de metal del Museo del Oro.

El orfebre, pero también el minero, transformaron los materiales que les brindaba la naturaleza para crear estas obras de arte intemporal que los hacen dignos de admiración. También entre sus antiguas comunidades fueron considerados sabios y, en ocasiones, chamanes.

TERCER PISO

 Cosmología y simbolismo explora los temas míticos, el chamanismo y la simbología de los metales.

Las cosmologías ubicaban la sociedad y su entorno en el universo. Todas las cosas adquirían un lugar y un sentido, y se entrelazaban en un profundo simbolismo. Los mitos contaban que al inicio de los tiempos, los creadores dieron a la gente lo necesario para la vida.

La sala Cosmología y simbolismo atesora varios de los objetos maestros de las colecciones del Museo del Oro del Banco de la República —por cierto, en el interior de una bóveda de seguridad. Pero el valor que se guarda aquí es el del pensamiento indígena que le dio un sentido y una razón de ser a estos magníficos objetos.

 La ofrenda sumerge al visitante en el mundo de las ceremonias de ofrenda.

3.260 objetos y una esmeralda rodean al visitante, en una experiencia inolvidable

Los objetos de orfebrería prehispánica no fueron simples adornos, sino los símbolos de la religión de los indígenas prehispánicos, el chamanismo.

Entrando a la última Sala de la exhibición del Museo del Oro, en el tercer piso, un ambiente de penumbra donde seis vitrinas cilíndricas conectan cielo y tierra alude al vuelo chamánico y al sentido religioso del arte indígena de la orfebrería. La Balsa Muisca, el objeto que simboliza el mito y la ceremonia del Dorado, introduce el tema de la ofrenda que realizaba el cacique o el chamán para promover o restaurar el equilibrio del mundo.

CUARTO PISO

 El Exploratorio promueve la interactividad y la reflexión alrededor de la diversidad y el significado del patrimonio que preserva el Museo.

Fotografía de Enrique Guzmán García, Museo del Oro – Banco de la República.

El Museo del Oro ofrece para todo el público una sala totalmente nueva tanto en su contenido como en su concepto, llamada el Exploratorio. Ubicado en el cuarto piso, este es un espacio que promueve que cada visitante interactúe con las exposiciones, y para ello propone elementos sorprendentes como videos proyectados al piso, imágenes sobre las que se camina o las maquetas que representan distintos aspectos de la vida cotidiana de los muiscas.

En el Exploratorio no se dan respuestas: se motiva a que cada uno se haga preguntas y así vincule el Museo con su propia experiencia. Con atractivos temas sobre la arqueología, los canales del Zenú y el mapa de Colombia poblado de diversidad, se fomenta la reflexión sobre la memoria, el patrimonio, la identidad, la diversidad y la convivencia.

El Exploratorio cuenta además con una terraza y con una sala de Talleres muy bien equipada donde se programan actividades.

ofrenda01

Horarios

Usted puede ingresar al Museo del Oro de Bogotá en los siguientes horarios:

Martes a sábado 09:00 a.m. a 06:00 p.m. (Última salida a las 7:00 p.m.)
Domingos y festivos 10:00 a.m. a 04:00 p.m. (Última salida a las 5:00 p.m.)

Los comentarios están cerrados.