Puente de Ariza – Jaen

Publicado: diciembre 19, 2015 en mis experiencias, viajes
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PUENTE

Situado en el km 36,147 de la antigua carretera comarcal CC-3217, entre Úbeda y Arquillos

Pertenece al tipo de puentes de bóvedas de gran luz que se construyeron en esa época, en la zona septentrional de Andalucía, como los puentes de Montoro y Marmolejo, sobre el Guadalquivir, o el de Benamejí, sobre el río Genil.

Se trata de un puente, en fábrica de sillería, con 5 bóvedas de cañón, superando la central los 31 m de luz, poseyendo además una embocadura de doble rosca.

Originalmente, tenía un perfil alomado, pretiles de obra y tajamares semicirculares aguas abajo y triangulares aguas arriba.

Fue construido entre 1550 y 1560, financiado por el obispo de Jaén, D. Diego de los Cobos y Molina, por tratarse de la principal vía de comunicación entre Úbeda y la meseta.

Para la construcción de este puente contribuyeron ciudades, villas y lugares, al menos “veinte leguas en contorno”. En un documento fechado en la Ciudad de Úbeda a 12 de febrero de 1636 consta. En concreto “el Lugar de Las Nauas por dozientos y sesenta vezinos con 7.540 Maravedís”.

Construido sobre otro romano que sus restos aún quedan debajo de este (Puente romano de Ariza).

En la reparación sufrida en 1868 reconstruyó los tajamares de forma poco adecuada y rectificó la rasante, rebajando el lomo de asno, aunque aún es perceptible.

En los 80 se introdujo una segunda bóveda bajo una de las laterales ya existentes, con el fin de acodolar la estructura y contrarrestar los empujes laterales de las pilas, que tienen un espesor de entre 5,6 y 9,5 m.

Desde 1998, como consecuencia de la entrada en funcionamiento del Pantano de Giribaile, quedó sin uso para tránsito, al verse afectado por el nivel máximo de embalse de éste. La carretera CC-3217, por su parte, quedó desviada por la carretera autonómica A-301 de Jaén. Su situación actual supone un claro riesgo de pérdida de la obra.

Hoy está inundado por el Pantano de Giribaile.

Cuenta la leyenda que los monjes pusieron a San Juan de la Cruz a descansar debajo del puente de cinco arcos que atraviesa el Río Guadalimar. El Santo tenía hambre y los monjes le preguntaron: “¿Qué quiere?”, y San Juan de la Cruz les dijo: “Espárragos”. Los monjes miraron inútilmente y por supuesto no hallaron nada de comer, mucho menos espárragos. De repente como por arte de magia, allí, en una piedra cualquiera del camino, como un altar con su ofrenda ante Dios, encontraron un mazo de espárragos trigueros. No se sabe puestos allí por quién, si por la Voluntad de Dios, precipitados de la “Divina Sustancia Universal” o por el poder prodigioso del santo. San Juan los tomó, dio gracias a Dios por ellos y para no caer en el supuesto pecado de un robo, dejó sobre la piedra unos cuatro maravedíes que tenía en el bolsillo.

**Se dijo y no se hizo

El puente renacentista de Ariza, a 17 kilómetros al norte de Úbeda (Jaén), en el kilómetro 35 de la carretera comarcal 3217, proyectado por el arquitecto Andrés de Vandelvira (Alcaraz, 1509-Jaén, 1575), será salvado de las aguas que han empezado a llenar el embalse de Giribaile. El Ministerio de Medio Ambiente ha aprobado el proyecto de traslado, más cerca de Úbeda, con un, presupuesto de 800 millones de pesetas. Los estudiantes de ingenieros de caminos de Granada llaman la atención sobre esta obra de Vandelvira, figura clave del renacimiento español.

Los estudiantes de la asignatura Estética de la construcción, en la Escuela de Ingenieros de Caminos de Granada, cuyo profesor titular es Ignacio González Tascón, han documentado en un vídeo el puente de Ariza, sobre el río Guadalimar, en la carretera que une Ubeda con La Carolina, construido entre los años 1564 y 1581, como camino alternativo al de Despeñaperros, con proyecto del arquitecto Andrés de Vandelvira, bajo la dirección de obras del cantero Antón Sánchez, de úbeda. Las trazas y documentos del puente Ariza -conocido también por Los Espárragos o La Puente Nueva del Guadalimar- se encuentran en el Archivo de la Chancillería de Granada. Sobre el puente se ha publicado una monografía, y en torno al arquitecto se ha reeditado hace dos años el libro Andrés de Vandelvira (Riquelme y Vargas, Jaén), de Fernando Chueca Goitia, con análisis de sus obras más importantes, como la catedral de Jaén, el hospital de Santiago, en Úbeda, y la iglesia de San Francisco, en Baeza.

“El trabajo de los alumnos es una llamada de atención sobre una joya de la ingeniería que está amenazada por la inundación de un embalse”, declara Ignacio González Tascón. “El peligro es que se trata de un puente poco transitado, importante por ser de Vandelvira, con el tratamiento de los sillares, el tamaño del arco principal y su encaje en el paisaje, que puede acabar con una política de hechos consumados. Las aguas pueden llegar antes al puente y no llegar a tiempo el traslado”, afirma González Tascón.

El puente tiene una longitud de 99,5 metros y una luz libre de 31 metros, formado por cinco bóvedas de cañón muy desiguales, de fábrica de sillería y perfil en lomo de asno. Destaca el gran arco central, construido con doble rosca de dovelas para repartir las cargas. En los documentos figuran los diversos incidentes de su construcción, hasta la reforma de sus tajamares y pretiles de 1868, la cimentación de las pilas centrales, el transporte por el río de la madera para la cimbra y los pleitos del cantero Antón Sánchez contra el concejo. No faltan las historias, como su cruce por san Juan de la Cruz, cuando se retiraba enfermo al convento carmelita de San Miguel, en Úbeda, y donde realizó su ultimo milagro, al encontrase espárragos fuera de temporada. El puente tiene como único elemento decorativo el primitivo escudo de Úbeda.El puente de Ariza tiene abierto desde el 4 de mayo de 1993 un expediente para ser declarado bien de interés cultural y su inclusión en el catálogo del patrimonio histórico andaluz. Su proyecto de traslado ya se planteó siendo ministro de Obras Públicas José Borrell. El presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, Manuel Vizcaíno, ha confirmado que el proyecto sigue adelante, con un presupuesto de 800 millones de pesetas, pendiente de aprobarse la inversión. “Confío en que se decida en las próximas semanas, ya que además la ministra [Isabel Tocino] es muy sensible a estos temas. Aunque la presa de Giribaile está embalsando, el agua no llegará en este año hidrológico, es decir, dentro de dos años”. El Ministerio de Medio Ambiente también ha confirmado la aprobación del traslado. “No hay problema de presupuesto y todavía hay tiempo”.

El traslado piedra a piedra, hasta un emplazamiento rural a 10 kilómetros al norte de Úbeda, de uso peatonal, entre olivos y en las cercanías de la ermita de Nuestra Señora de Guadalupe, tiene limitados antecedentes; entre otros, el desmontaje y nuevo montaje del puente romano de Alconetar ante su desaparición bajo las aguas.Tratado de cantería

El arquitecto Andrés de Vandelvira, autor de proyectos de edificios en Baeza, Úbeda y Jaén, con mucho influencia en el renacimiento andaluz, diseñó también el puente de San Pablo, de Cuenca, y dejó el tratado español de cantería más completo del siglo XVI, cuyo manuscrito fue completado por su hijo, Alonso de Vandelvira, del que se ha publicado una edición facsimilar. “No conozco el puente, pero Vandelvira tiene una importancia capital, por lo que se debe reconstruir en otro lugar”, dice Chueca Goitia.

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