CASTILLO DE NOISY – BÉLGICA ðŸ°

Publicado: octubre 9, 2016 en viajes
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Durante la Revolución Francesa, en 1792 el conde de Liedekerke Beaufort se vio obligado a abandonar el cercano Château de Vêves, y se refugió en otras propiedades de la zona. Con el tiempo los Ragaillardis, descendientes del conde, convirtieron esas tierras en un palacio adquiriendo la forma que hoy podemos ver.

El proyecto fue encargado al arquitecto inglés Edward Milner, quien comenzó las obras en 1866 siguiendo este característico estilo neogótico. Después de su muerte, el arquitecto francés Pelchner continuó las obras, construyendo la torre del reloj en 1903 y finalizando el edificio en 1907 después de mas de cuarenta años de obras.

La familia Liedekerke Beaufort habitó el castillo hasta finales de la I Guerra Mundial. La SNCB se hizo cargo del edificio y lo convirtió en un campamento vacacional para los hijos de los ferroviarios. Durante la II Guerra Mundial fue tomado por las fuerzas alemanas, que lo ocuparon brevemente.

En 1950 recuperó su función como campamento de verano a cargo de la SNCB, y fue cuando recibió el nombre de Château de Noisy. Previamente se había llamado Château Miranda. El edificio contaba con 200 plazas y era dirigido por mujeres. Se dice que seguían una disciplina estricta, y los niños tenían que vestir uniforme. El castillo acogió niños de toda bélgica, tanto francófonos como flamencos, además de niños italianos que venían en los veranos. En aquellos tiempos el estanque fue convertido en una piscina, y en los jardines se construyó un campo de fútbol.

En los años 80 los costes de mantenimiento hicieron que los propietarios del castillo decidieran abandonar este modelo, e intentaron convertirlo en un hotel buscando inversores para el proyecto. No tuvieron éxito, y un incendio en 1991 condenó definitivamente el castillo al abandono, situación que llega hasta nuestros días.

Su estado ha ido empeorando, ya que en 1995 otro incendio destruyó parte del tejado. Poco después los propietarios desmontaron los suelos, las chimeneas y los mármoles y los trasladaron al cercano Château de Vêves y a otro castillo en Italia también de su propiedad. En 2006 una tormenta destruyó los establos.

Hasta la fecha el municipio al que pertenece el castillo ha intentado hacerse con su propiedad, algo a lo que se ha negado la familia Liedekerke Beaufort.

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